Con la finalidad de dar a conocer las actividades que el Instituto Federal Electoral realiza respecto a la educación cívica a nivel nacional, a través de la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica, se editó el:

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Presentación

Antecedentes

Justificación

Marco de referencia

Objetivo general

Objetivos particulares

Políticas

Programas

I.            PROGRAMA DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN CIUDADANA EN EL ESPACIO ESCOLAR

Proyecto 1.            Codiseño de contenidos, métodos y materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica

Estrategia A.            Concertación con las autoridades educativas federal y estatales para crear espacios de interlocución que permitan incidir en la enseñanza de la educación cívica

Estrategia B.            Elaboración de una guía que contenga la definición de las competencias cívicas por nivel y grado escolar y que sirva como base para la revisión de los planes y programas de estudio en la materia desde un enfoque interactivo y participativo

Estrategia C.            Diseño y elaboración –coordinadamente con la SEP y otras autoridades, instancias y actores educativos– de propuestas de contenidos, métodos y materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica

Proyecto 2.            Formación y actualización del magisterio

Estrategia A.            Diseño e impartición de cursos tipo de formación y capacitación en contenidos, metodologías y técnicas didácticas en materia de educación cívica con énfasis en los realizados en el marco de la carrera magisterial

Proyecto 3.            Formación cívica para padres de familia

Estrategia A.            Sistematización de la información sobre las características de la interacción familiar, así como sobre los problemas y oportunidades que ella presenta para la promoción de valores y prácticas de la democracia

Estrategia B.            Concertación con autoridades, instancias y actores educativos, asociaciones de padres de familia o sus representaciones ante la escuela y otras instituciones interesadas, para pilotear el programa

Proyecto 4.            Desarrollo y aplicación de actividades extracurriculares de educación cívica en el espacio escolar

Estrategia A.            Instrumentación de Jornadas Cívicas con especial énfasis en los procesos de formación de instructores dirigidos a maestros y en la promoción de su adopción curricular

Estrategia B.            Instrumentación de Nosotros los Jóvenes...Proyecto Ciudadano con énfasis en su adopción a nivel masivo en secundaria y su proyección a los niveles de bachillerato y ciclo profesional

Estrategia C.            Instrumentación de Derechos y Valores de la Niñez Mexicana buscando su adopción a nivel masivo en los 5° y 6° grados de primaria

Estrategia D.            Instrumentación de los ejercicios de Elección de Representantes en el Espacio Escolar

Estrategia E.            Elaboración del ejercicio de participación y expresión cívica Parlamentos Infantiles y Juveniles con base en metodologías vivenciales para que niñas, niños y jóvenes desarrollen habilidades deliberativas y reconozcan la función e importancia del trabajo parlamentario

Estrategia F.            Elaboración y aplicación del programa “Un día en el Cabildo...”, con base en las experiencias vigentes en diversos estados de la República, con el fin de que niñas, niños y jóvenes reconozcan la importancia del cabildo como órgano colegiado de gobierno municipal, conozcan sus funciones, y desarrollen las competencias cívicas del caso

Estrategia G.            Desarrollo y aplicación de Circuitos de Cultura Cívica

Estrategia H.            Instrumentación a nivel nacional de concursos que promuevan y fortalezcan los valores, las actitudes y las prácticas cívico-democráticas entre los estudiantes

Estrategia I.            Identificación y sistematización de experiencias y programas exitosos de educación cívica en el espacio escolar, instrumentados por las Juntas Locales y Distritales del IFE y otras instituciones y organismos, tanto a nivel nacional como internacional

II.            PROGRAMA DE FORMACIÓN Y EDUCACIÓN NO FORMAL, Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Proyecto 1.  Educación y capacitación electoral

Estrategia A.            Desarrollo de competencias cívicas que permitan a los ciudadanos participar activamente en la organización y vigilancia de los procesos electorales

Estrategia B.            Promoción de una cultura del voto libre y secreto, con especial énfasis en zonas y poblaciones identificadas como de alto riesgo

Estrategia C.            Impulso a espacios de análisis y reflexión para integrar y ofrecer un paquete de opciones educativas (talleres, diplomados, maestrías, seminarios, conferencias, etcétera) en materia político-electoral

Proyecto 2.            Formación de educadores para la democracia

Estrategia A.            Realización de un diplomado nacional en la modalidad de educación a distancia, para la Formación de Educadores para la Democracia, del que emanen proyectos de educación cívica

Estrategia B.            Intercambio de experiencias sobre proyectos de formación en educación cívica generadas por instituciones y organismos públicos, privados y sociales

Proyecto 3.            Promoción de una ciudadanía activa

Estrategia A.            Instrumentación de los Talleres de Educación Ciudadana en coordinación con instituciones y organizaciones interesadas en la construcción de ciudadanía

Estrategia B.            Instrumentación del Proyecto Ciudadano para Adultos con la finalidad de que las políticas públicas propuestas y los planes de acción que se generen dentro del mismo sean presentados y atendidos por las autoridades competentes

Proyecto 4.            Educación cívica y formación ciudadana en el espacio municipal

Estrategia A.            Coordinación con autoridades municipales, organizaciones e instituciones promotoras del proyecto, así como con otras interesadas para la promoción e instrumentación del mismo

Estrategia B.            Apoyo, generación e instrumentación de iniciativas y programas de participación ciudadana en el ámbito municipal

Proyecto 5.            Fomento a proyectos de formación y participación ciudadana

Estrategia A.            Fomento a iniciativas de la sociedad civil, organizaciones e instituciones públicas y privadas y de los órganos desconcentrados del Instituto sobre diseño y desarrollo de programas y materiales de educación cívica

Proyecto 6.            Participación Cívica para la Niñez y la Juventud

Estrategia A.            Definición de nuevas políticas y  programas a favor de la niñez y la juventud a partir de la experiencia de la Consulta Infantil y Juvenil 2000 y del desarrollo de las acciones de análisis y reflexión de sus resultados

Estrategia B.            Desarrollo de la Semana Estatal de Educación Cívica con el objetivo de realizar en una semana actividades educativas y formativas para sumar esfuerzos y recursos de instituciones educativas y electorales, a fin de centrar la atención de la población en el tema de la educación cívica y la participación ciudadana

Estrategia C.            Formación ciudadana dirigida a jóvenes de 18 años

Estrategia D.            Recuperación y, en su caso, incorporación de programas, eventos y acciones de participación cívica infantil y juvenil desarrollados por instituciones nacionales e internacionales

Proyecto 7.            Fortalecimiento y divulgación de la cultura democrática

Estrategia A.            Diseño, elaboración y difusión de materiales informativos sobre instituciones, prácticas y valores de la democracia

Estrategia B.            Análisis, promoción y difusión de la legislación sobre participación ciudadana en coordinación con otras instituciones y organizaciones interesadas en el tema

Estrategia C.            Provisión de información y documentación especializada en materia político-electoral y disciplinas afines, así como de los servicios correspondientes, a través de la Red Nacional de Bibliotecas del IFE

III. PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN

Proyecto 1.              Política de Comunicación Institucional

Estrategia A.            Uniformidad conceptual y de imagen en el diseño de todos los materiales de difusión, divulgación y de información del IFE

Estrategia B.            Inclusión de contenidos de educación cívica en los mensajes y materiales emanados del Instituto Federal Electoral, cuidando que guarden coherencia con las líneas argumentales de las campañas de difusión, a fin de contribuir eficazmente en el proceso de formación de una ciudadanía activa y responsable, y fortalecer el posicionamiento del IFE como principal promotor de la Educación Cívica

Proyecto 2.            Campaña de difusión

Estrategia A.            Realización de una campaña de difusión con cobertura nacional en medios electrónicos (radio y televisión), con apoyos en medios exteriores, impresos y alternativos

Estrategia B.            Realización bajo los conceptos de la campaña nacional, de esfuerzos regionales adicionales para poblaciones, entidades o áreas particulares con problemáticas específicas detectadas (culturales, políticas y sociales, entre otras), a través de medios de comunicación locales, exteriores, impresos y alternativos, a fin de que los mensajes de formación ciudadana puedan llegar a toda la población

Proyecto 3.            Orientación e información a líderes de opinión

Estrategia A.            Realización de entregas sistemáticas de información a líderes de opinión en materia de educación cívica, aprovechando los canales existentes dentro del Instituto

Estrategia B.            Realización de eventos con diferentes grupos de líderes de opinión interesados, para sensibilizarlos de la importancia de las acciones que se están instrumentando por el IFE y por la sociedad en materia de Educación Cívica

Proyecto 4.            Orientación, información, consulta y atención a la ciudadanía en relación con las actividades del IFE

Estrategia A.            Fomento a la rendición de cuentas del IFE frente a la ciudadanía, que le permita a ésta conocer las acciones que realiza el Instituto y sus resultados

Estrategia B.            Impulso a talleres de discusión y análisis sobre las diferentes acciones que desarrolla el IFE con la ciudadanía y con grupos de especialistas de reconocida experiencia

Estrategia C.            Establecimiento de mecanismos de comunicación directa de interlocución entre el IFE y los ciudadanos, para medir el nivel de satisfacción respecto de cada uno de los servicios que presta el IFE, así como para recibir retroalimentación permanente para mejorarlos

Estrategia D.            Realización de talleres de discusión y análisis sobre las acciones que desarrolla el IFE, con la participación de los propios servidores del Instituto


PRESENTACIÓN 

El Instituto Federal Electoral, organismo público, autónomo, ciudadanizado y con un cuerpo de servidores públicos profesional y permanente, tiene la función estatal de organizar las elecciones federales, así como la responsabilidad de contribuir a la formación de ciudadanos aptos para vivir en democracia. Si bien las elecciones son un momento clave de la moderna democracia representativa, esta última deviene en pura apariencia si no se sustenta en una participación activa, libre, informada, crítica, consciente y responsable de los ciudadanos en los distintos procesos y espacios de la vida pública. 

De ahí que el artículo 41 de la Constitución Política establezca que el IFE desarrollará en forma integral y directa actividades relativas a la capacitación y educación cívica y que el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), en su artículo 69 señale, entre otros fines del Instituto, los de contribuir al desarrollo de la vida democrática, asegurar a los ciudadanos el ejercicio de los derechos político-electorales y vigilar el cumplimiento de sus obligaciones, así como llevar a cabo la promoción del voto y coadyuvar a la difusión de la cultura democrática. 

El presente documento define el Plan Trianual de Educación Cívica 2001–2003, con la finalidad de dar cumplimiento al mandato constitucional y con la convicción institucional de la importancia de contribuir a la formación de una ciudadanía activa. El plan que se propone es resultado de una acuciosa revisión crítica de las acciones que ha venido desarrollando el Instituto, ejercicio en el cual nos hemos apoyado tanto en evaluaciones internas como en aquellas que, en diversos momentos, han elaborado instituciones y organismos externos, así como en opiniones y dictámenes de especialistas en torno a la estructura, contenidos e impacto de nuestros programas y materiales de educación cívica, evaluaciones estas últimas que habrán de seguirse realizando y retroalimentando el plan. 

El Plan está conformado por tres grandes programas, de los cuales se desprenden los diferentes proyectos que se propone consolidar y/o desarrollar. De cada uno de ellos se hace una descripción general, después se presentan las estrategias, líneas de acción, población objetivo y parámetros de medición. 

El Plan Trianual de Educación Cívica 2001-2003 es un esfuerzo dirigido a orientar la acción en la materia a corto y mediano plazos, retomando las acciones comenzadas años atrás en el Instituto y articulándolas en un conjunto sistematizado e integral para consolidar lo logrado, así como para ampliar su impacto, alcance y cobertura. Asimismo, el Plan incorpora, de forma incluyente y razonada, nuevos planteamientos y propuestas para responder a las necesidades de una sociedad dinámica. Por último, al trazar una plataforma conceptual y técnica, sienta las bases para un próximo ejercicio de planeación estratégica en la materia. 

La propuesta se construyó con base en las grandes necesidades que identifica el Instituto como primordiales en materia de educación cívica, incluyendo modalidades educativas de atención que permitirán dar respuesta a la gran diversidad de población y a las especificidades de las zonas donde se instrumentarán. 

Con un enfoque de formación permanente e integral, la metodología se basa fundamentalmente en el principio de acción-reflexión, es decir, busca dotar de herramientas cognitivas y prácticas que promuevan el desarrollo de competencias cívicas y desaten procesos en los cuales la ciudadanía, de manera individual o colectiva, realice un análisis de su propia realidad y encuentre alternativas de participación. 

El Plan de Educación Cívica, además de seguir trabajando en el ámbito de la educación formal y con diversos públicos adultos, pone énfasis en la población que no ha sido atendida por el IFE o por el sector educativo formal, privilegiando a grupos marginados urbanos o rurales que, por su condición, puedan ser políticamente vulnerables (de extrema pobreza, sin o con baja escolaridad, indígenas, o personas con discapacidad, etcétera).  

Por otro lado, y con el ánimo de tener mayor cobertura en la instrumentación de los programas, se consideran acciones de formación de formadores con un efecto multiplicador, que brinden herramientas teórico-metodológicas que faciliten las acciones educativas tanto en espacios escolares como en los no formales.  

El IFE está convencido de que el éxito del Plan de Educación Cívica se inicia y depende en gran medida de que en el interior de la propia institución se predique con el ejemplo. En tal sentido, se hace necesario incidir en los procesos de formación del personal de todas las áreas con el fin de sensibilizar a la propia estructura y promover en ellas el desarrollo de competencias cívicas. Esto, además, deberá reflejarse en las actividades que desarrolla y en los servicios que brinda el Instituto. 

Conscientes de que la educación cívica es una disciplina que incluye diversos campos del conocimiento y el quehacer humanos, que son objeto de atención por parte de otras instancias, el Instituto circunscribe el plan a su ámbito de acción, que es promover el desarrollo de competencias cívicas para el pleno ejercicio de la ciudadanía democrática. 

Todos los programas y actividades estarán articulados en sus diferentes acciones con el propósito de generar procesos que desemboquen en una cultura democrática y en cuya base esté siempre la participación ciudadana crítica, libre y responsable.  

Entre las propuestas que se presentan, se incorporan iniciativas que han planteado las Vocalías Ejecutivas y de Capacitación Electoral y Educación Cívica de las Juntas Locales y Distritales con la finalidad de enriquecer y hacer posible, de forma efectiva, un plan nacional, no sólo en cuanto a cobertura e instrumentación sino también a la creatividad inspirada en las necesidades y condiciones regionales, locales y comunitarias. 

El plan es ambicioso y exigente, luego entonces, se encuentra ante la imperiosa necesidad de reforzar y crear sinergias institucionales (sociedad civil, organizaciones independientes, instituciones públicas y privadas, etcétera, y establecer corresponsabilidades) para desplegar acciones multiplicadoras de mayor alcance.  

Del mismo modo se mantendrán permanentemente abiertos los canales para que se sumen a los programas de educación cívica, en la medida de sus posibilidades y cuando así lo consideren conveniente, los órganos estatales electorales, los partidos y las agrupaciones políticas nacionales, que sin duda tienen entre sus fines contribuir al desarrollo democrático del país y al fortalecimiento de la cultura democrática.  

Resulta también importante aprovechar el reconocimiento que tiene el IFE en el ámbito internacional como autoridad electoral y fortalecer su papel como promotor de la educación cívica, lo mismo incorporando las experiencias que en la materia se han desarrollado en otras latitudes que ofreciendo sus propios programas, materiales y conocimientos. Lo anterior se llevará a cabo mediante la difusión de sus programas y materiales, el intercambio y la retroalimentación de experiencias de educación cívica entre instituciones afines, con el ánimo de contribuir con estrategias y nuevas formas de educar para la democracia que se puedan adaptar a las realidades nacionales.  

Para el cumplimiento de este Plan, el Instituto Federal Electoral deberá desarrollar un proceso permanente de seguimiento y evaluación, considerando tanto los aspectos cualitativos como cuantitativos, con la finalidad de verificar que los programas nacionales y regionales se apeguen a este documento rector garantizando en todo momento la viabilidad de los mismos, el nivel de cumplimiento de las metas y objetivos previamente establecidos y la medición de la incidencia en los niveles de conocimiento, en las percepciones, actitudes y comportamientos cívico-políticos de la población atendida.


ANTECEDENTES 

En cumplimiento de sus atribuciones constitucionales y legales, el Instituto Federal Electoral, a partir del segundo semestre de 1991, una vez concluido el proceso electoral para renovar el Congreso de la Unión, inició formalmente las actividades de educación cívica. 

La primera línea de trabajo correspondió a la planeación y diseño de actividades vinculadas con la historia cívico-política. Se hizo una considerable labor de difusión en relación con los personajes y momentos de la historia nacional. En apoyo a esta línea, se editaron folletos y carteles alusivos. 

A partir de 1993 se introdujo como eje temático de los programas en la materia, el de los valores y prácticas de la democracia, sin abandonar la vertiente de la historia cívico-política. Alrededor de este eje se estructuraron cuatro líneas de trabajo: divulgación de la cultura democrática a ciudadanos; educación cívica para población infantil y juvenil; información y servicios bibliográficos, y promoción del voto. Asimismo, se desarrollaron diversas actividades de apoyo a los programas sustantivos, básicamente en materia de investigación en cultura política, en relaciones interinstitucionales y en diseño y producción editorial. 

La tarea de investigación en materia de cultura política, educación cívica y participación ciudadana ha tenido el propósito de producir insumos teóricos y conceptuales para nutrir la planeación y el desarrollo de los programas y proyectos para la educación cívica, así como para realizar la evaluación de los mismos a fin de contar con diagnósticos que permitan detectar problemáticas; identificar, jerarquizar y diferenciar públicos; conocer y sistematizar experiencias de educación cívica y proponer nuevas modalidades de acción. 

En cuanto a las líneas de trabajo se puede mencionar lo siguiente: la divulgación de la cultura democrática a ciudadanos se cubrió esencialmente con productos impresos de dos tipos: los orientados a públicos políticamente atentos o con formación académica media superior y superior (como las colecciones Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática, Conferencias Magistrales, Ensayos, etcétera), y los orientados a la población en general (trípticos, polípticos, carteles y folletos de divulgación, serie Conociendo la historia cívica de México, etcétera). Con materiales del primer grupo el Instituto emergió no sólo como un promotor y difusor de cultura cívica, sino como productor de ideas y conocimientos que ha nutrido el debate contemporáneo sobre la democracia. Los materiales del segundo grupo, particularmente los polípticos y los carteles, tuvieron amplia aceptación, pero toda vez que no estaban insertos dentro de un programa de formación propiamente dicho, se convirtieron en materiales promocionales que incluso hoy en día tienen una amplia demanda. 

En 1998 la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica diseñó el Taller de Educación Ciudadana, y en 1999 capacitó como instructores a los vocales del ramo y profesionales. 

En lo tocante a los servicios bibliohemerográficos, la Dirección Ejecutiva creó en 1991 la biblioteca central, que a la fecha cuenta con alrededor de 15 mil volúmenes, un acervo de discos compactos y un fondo audiovisual. Tiene establecidos convenios de préstamo interbibliotecario con diversas instituciones y presta un servicio ágil a la creciente comunidad de interesados en la materia a partir de una base de datos automatizada. En 1993 se creó el proyecto de la Red Nacional de Bibliotecas. Desde entonces se ha venido trabajando en la construcción de sus acervos y en la organización y administración de sus servicios. Periódicamente, personal de la biblioteca central capacita a los vocales del ramo en este renglón. Asimismo, desde oficinas centrales se apoya permanentemente a las bibliotecas locales y distritales en la adquisición de material. Si bien la mayoría de las bibliotecas de las Juntas Locales funciona con niveles aceptables de eficiencia, no ocurre lo mismo con las de las Juntas Distritales, sobre todo por problemas de falta de espacio adecuado, de personal específico para prestar el servicio al público y de recursos para integrar acervos básicos. 

En cuanto a la vertiente de promoción del voto y en general de la participación ciudadana en los procesos electorales federales (campañas de difusión), durante 1991 y 1994 la participación de la Dirección Ejecutiva fue menor. En 1994 la campaña de difusión la desarrolló la Coordinación Nacional de Comunicación Social, de modo que la Dirección Ejecutiva realizó una labor de reforzamiento, editando carteles sobre valores democráticos y de promoción del voto, y elaborando guiones para radio y televisión que serían utilizados para la campaña que impulsó la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión. 

En 1997, la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica diseñó la estrategia general de la campaña, que incluyó subcampañas de integración de mesas directivas de casilla, promoción del voto, y en favor del voto libre y secreto, además de supervisar, apoyar el trabajo creativo y coordinar la producción de los diversos materiales impresos y audiovisuales. La campaña enfrentó un triple problema que tuvo que ver con la difusión: 1) en principio, una muy baja asignación de impactos en tiempos oficiales, 2) un importante grado de incumplimiento por parte de las emisoras respecto a la pauta enviada por la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la SEGOB, y 3) una transmisión de los impactos en horarios de baja audiencia. Pese a estos inconvenientes, las mediciones en campo revelaron que la campaña tuvo un impacto y una penetración más que aceptables, así como una buena comprensión y retención de los mensajes clave.  

La campaña de 2000 nuevamente estuvo a cargo de esta Dirección Ejecutiva. Tuvo la ventaja de una mayor integralidad en la concepción, desarrollo y producción de los mensajes, lo cual tuvo que ver también con el hecho de que la DECEYEC también produjo los spots de la campaña de actualización del padrón y de fotocredencialización. El concepto general fue atractivo y memorable. La subcampaña de promoción del voto libre y secreto de la que ya había antecedentes desde 1997, fue incisiva y directa. Lamentablemente se repitieron, quizás agravados, los problemas mencionados en el campo de la difusión, al grado de que hubo un momento en que virtualmente la campaña desapareció del aire, lo que afectó sobre todo a la subcampaña de integración de mesas directivas de casilla. 

A continuación se presentan los antecedentes, la descripción, análisis y evaluación de los programas de educación cívica que a la fecha ha instrumentado el IFE. 

Resultado de esta revisión, el Plan Trianual de Educación Cívica 2001-2003 define los programas que continuarán desarrollándose y, en su caso, las adecuaciones de contenido y metodológicas que deberán trabajarse. 

1. JORNADAS CÍVICAS INFANTILES Y JUVENILES 

En 1993 se elaboró el prototipo de Jornadas Cívicas, una guía básica para que los vocales del ramo pudieran entender los principios que animaban a dicho programa y aplicarlo en las escuelas primarias y secundarias. Se diseñaron los primeros materiales de apoyo didáctico de las Jornadas. El Instituto buscó la validación del prototipo y de los materiales por parte de las instancias educativas correspondientes. La respuesta de la Secretaría de Educación Pública fue de reserva para el prototipo, pero claramente positiva en lo que respecta a los materiales. El programa siguió adelante con el apoyo de algunas de las autoridades educativas estatales. De hecho, fue la primera tentativa de intervención sistemática en el espacio escolar.  

En 1995 se realizó una investigación para contar con un soporte teórico-conceptual más consistente. Derivado de lo anterior, se reformuló el prototipo y se elaboró el manual de Jornadas Cívicas. Asimismo, se continuaron diseñando materiales didácticos, pero ya dentro de colecciones definidas, cada una para un nivel escolar específico. Fue gracias a esto y a la persuasiva y dedicada labor de los vocales del ramo que, de la reticencia inicial, las autoridades educativas pasaron progresivamente a la aceptación entusiasta del programa, al grado de que desde 1996 las propias escuelas empezaron a solicitar la aplicación de las Jornadas.  

En el segundo semestre de 1997 se llevó a cabo una investigación a cargo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, que consistió básicamente en la evaluación del programa de Jornadas Cívicas. En él se detectó que era preciso emprender un viraje estratégico, el cual se plasmó en el programa anual de actividades 1998 y que consistió, básicamente, en trasladar el núcleo del programa a la formación de profesores como instructores del mismo. 

Entre los principales problemas que afrontó el programa se cuentan los siguientes: primero, la falta de un mayor desarrollo conceptual y metodológico, así como de la elaboración de una gama más amplia de recursos didácticos; segundo, la carencia de capacitación permanente y sistemática de los aplicadores de Jornadas; tercero, baja cobertura de escuelas y/o aplicación asistemática del programa. 

1.1.      Descripción 

El programa tiene carácter extracurricular y su propósito ha sido el de reforzar y complementar los programas y contenidos oficiales de la materia de Civismo y Educación Cívica, promueve la formación de la población infantil y juvenil en valores y prácticas propios de la democracia a través de la realización de un conjunto de actividades que parten de cuatro principios pedagógicos: reflexión, aprendizaje a través del juego, participación y vivencia del conocimiento. 

Las principales actividades que forman parte del programa Jornadas Cívicas son: elaboración de dibujos, elaboración y exposición de periódicos murales, foros de debate, grupos de lectura comentada, juegos escénicos, simulacro electoral y juegos didácticos. 

1.2.      Evaluación  

·        Internas. El programa Jornadas Cívicas ha sido evaluado internamente por el Instituto a partir de cuestionarios que se aplican a una muestra tanto de maestros como de alumnos que participan en ellas.

·        Externas. En 1995, el Centro de Investigación y Desarrollo Educativo y Social realizó una evaluación diagnóstica del programa Jornadas Cívicas Infantiles y Juveniles con el objetivo de evaluar su sustento teórico, su metodología y sus materiales didácticos de apoyo. 

Este estudio dio por resultado una reestructuración conceptual y metodológica del programa que contribuyó al proceso de enseñanza-aprendizaje de valores democráticos y estableció una didáctica de aplicación más clara y precisa. 

Entre septiembre de 1997 y junio de 1998, se llevó a cabo la investigación denominada Evaluación del impacto de las campañas de educación y divulgación cívica del Instituto Federal Electoral en las elecciones de 1997, cuyo propósito fue examinar en qué medida y de qué forma las campañas de educación cívica aplicadas en las escuelas habían reforzado o transformado las representaciones que niños y jóvenes tienen sobre los valores de la cultura democrática. 

El estudio hizo algunas recomendaciones en cuanto a la necesidad de modificar la estrategia operativa, ampliar los recursos materiales, humanos y financieros para continuar con la aplicación del programa y diseñar mecanismos de evaluación, a la vez que dejó en claro la gran aceptación y demanda de las Jornadas Cívicas a nivel nacional. 

1.3.          Conclusiones 

En general, el programa Jornadas Cívicas Infantiles y Juveniles ha sido ampliamente aceptado y reconocido por el medio educativo nacional y, sobre todo, por el público que participa y se beneficia de él: docentes y alumnos. Tiene demanda a nivel nacional pues, además de ser un medio de apoyo a la enseñanza oficial de la educación cívica, su aplicación es sencilla y estimulante, y sus materiales de apoyo son amenos. 

La efectividad del programa es mucho mayor en primaria y secundaria y relativamente baja entre grupos de adultos. Las evaluaciones muestran que el programa es más eficaz en la transmisión de conocimientos que en la generación de nuevas actitudes y comportamientos. También revelan que en su aplicación los principios psicopedagógicos del programa tienden a desvirtuarse, lo que plantea la necesidad de operar cambios en su metodología así como en el Taller de Formación de Instructores y en el manual respectivo.    

2. PROGRAMA “DERECHOS Y VALORES PARA LA NIÑEZ MEXICANA” 

A partir de 1996 se empezó a trabajar alrededor de los derechos de la niñez, dada la potencialidad que dicho tema tiene para la educación cívica de ese segmento poblacional. Se produjeron materiales didácticos, se establecieron contactos con el DIF y, en 1997, con UNICEF. Fruto de esa colaboración fueron las elecciones infantiles que se realizaron simultáneamente a la jornada electoral federal del 6 de julio. 

Posteriormente, y con la colaboración de UNICEF, el Museo del Papalote, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y la Subsecretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal de la SEP, el IFE diseñó el programa “Derechos y Valores para la Niñez Mexicana”, que actualmente se está aplicando en su fase de prueba con muy buenos resultados en el Distrito Federal, con la colaboración de la Subsecretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal. 

2.1.          Descripción 

El programa “Derechos y Valores para la Niñez Mexicana” es de carácter extracurricular; cuenta con dos manuales de apoyo didáctico para los maestros y fue diseñado para que los alumnos de 5º y 6º de primaria conozcan y reflexionen acerca de sus derechos y los valores de la democracia, reconozcan su importancia y los incorporen en su vida cotidiana. 

2.2.          Evaluación 

Este programa ha sido incluido en el Catálogo de Proyectos y Servicios de Apoyo a las Actividades de los Planteles de Educación Básica en el Distrito Federal. 

En lo que respecta a la instrumentación de este programa para los órganos desconcentrados del Instituto, los vocales de capacitación electoral y educación cívica de los estados de México, Colima, Querétaro, Campeche y Distrito Federal, lo aplicaron durante el segundo semestre del año 2000, reportando aceptación por parte de los maestros y autoridades educativas.  

2.3.          Conclusiones 

En el proyecto piloto, el programa “Derechos y Valores para la Niñez Mexicana” se ha revelado como un instrumento de apoyo importante para que los maestros de 5° y 6° grados de primaria trabajen en aulas los temas de derechos y obligaciones que están incluidos en los programas oficiales de estudio.  

La prueba piloto también mostró ver que el Manual de Formación del Maestro resulta denso y que algunas lecturas repiten la información, lo que resta agilidad y dinamismo al curso. Asimismo, quedó de manifiesto la necesidad de incluir en el proceso de capacitación a maestros no sólo las herramientas para aplicar el programa propiamente dicho, sino también una fase de sensibilización sobre el tema. 

3. “NOSOTROS, LOS JÓVENES...PROYECTO CIUDADANO” 

En 1998 el Center for Civic Education, institución que goza de un enorme prestigio en el campo de la educación cívica, presentó al Instituto el programa “Nosotros, los Jóvenes...Proyecto Ciudadano” y, en colaboración con la Subsecretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal de la SEP, el programa fue adaptado al medio educativo mexicano.  

3.1.          Descripción 

Este programa tiene por objetivo involucrar a los jóvenes de secundaria en la detección, reflexión y propuestas de solución a problemas propios de su comunidad y en el diseño de un plan de acción para persuadir a las autoridades competentes de instrumentar la propuesta y traducirla en política pública. Para la validación de este programa se realizaron pruebas piloto en distintas entidades del país, y dada su aceptación, el propósito es que sea aplicado a nivel nacional. 

Paralelamente, pretende desarrollar en los alumnos de secundaria el interés por las problemáticas de sus comunidades y, posteriormente, a través de una metodología específica, dotarlos de las habilidades y destrezas necesarias para discutir racionalmente y proponer alternativas de solución a los mismos. Con ello se busca conseguir que los alumnos logren sustentar la convicción de que ellos pueden incidir en la definición de las políticas públicas e influir en las autoridades gubernamentales en busca de beneficios sociales. 

3.2.          Evaluación 

En una primera fase en 1999 se capacitó al personal de la estructura desconcentrada del Instituto y a maestros interesados en los estados de Jalisco y Yucatán y en el Distrito Federal.  

En Jalisco el programa se desarrolló de manera sobresaliente. Los distritos electorales federales que iniciaron la aplicación de este programa pudieron ver frutos de este trabajo, pues en sesiones especiales y audiencias formales con las autoridades competentes, las y los adolescentes de las secundarias pudieron exponer sus propuestas, e incluso, obtener de ayuntamientos y comunidades el reconocimiento y respuesta concreta a las iniciativas planteadas. 

Para el año 2000, a partir del mes de septiembre, se inició la segunda fase de piloteo del programa, en la que participan los estados de Sinaloa, Nuevo León, Guerrero, Veracruz, Tlaxcala y Morelos. En el mes de agosto de 2001, el Estado de México lo instrumentará masivamente a nivel local. 

Los maestros participantes consideraron que al terminar el programa sus alumnos se interesaron más por los problemas de su comunidad y tomaron conciencia sobre su capacidad de efectuar cambios que ayuden a solucionar dichos problemas. Entendieron mejor el funcionamiento de los órganos de gobierno y desarrollaron una actitud más favorable hacia ellos. 

Se evaluó también el material que utiliza el programa (Manual del Alumno y Manual del Maestro). A este respecto, los maestros lo consideraron como una herramienta adecuada ya que tiene el nivel de dificultad adecuado para el uso de los alumnos; las actividades que propone son útiles y convenientes para el logro de los objetivos de trabajo y las instrucciones y criterios de evaluación son claros y precisos. 

3.3.          Conclusiones 

La población que trabajó en el proyecto pertenece en su mayoría a comunidades urbanas y sólo una parte a comunidades rurales e indígenas, pero independientemente del ámbito en el que se aplicó, los resultados son igualmente positivos. 

Parece necesario, por otra parte, reforzar el curso de formación de instructores y la explicación sobre el concepto clave de política pública, valorando la posibilidad de ajustar la parte correspondiente del manual del maestro. 

Del mismo modo que se está haciendo en otros países en los que se aplica, resulta aconsejable diseñar un programa de evaluación de impacto que se integre en un sistema de evaluación longitudinal que permita conocer la eficacia de los programas en el mediano y largo plazos. 

4. CONSULTA INFANTIL Y JUVENIL 2000 

La apertura de las relaciones interinstitucionales fortalecida a partir de 1998, propició que a principios del año 2000, numerosos expertos y representantes de instituciones públicas, privadas y sociales se incorporaran al trabajo de planeación del ejercicio cívico denominado Consulta Infantil y Juvenil 2000 que habría de llevarse a cabo paralelamente a las elecciones federales del 2 de julio. 

En el ejercicio participaron niños, niñas y jóvenes de todo el país, su éxito y la cantidad de información obtenida constituyen un insumo para la realización de trabajos interinstitucionales, en favor de la niñez y la juventud mexicanas tales como la presentación de resultados estatales ante las autoridades gubernamentales, educativas y organismos civiles además de foros de discusión a partir de los cuales se obtengan insumos para elaborar agendas que deriven en políticas públicas en favor de la niñez y la juventud. 

4.1.          Descripción 

La Consulta fue un ejercicio cívico que convocó la participación de niñas, niños y jóvenes en tres rangos de edad: de seis a nueve años, de 10 a 13 y de 14 a 17. Los temas que se trataron fueron los valores y las prácticas de la democracia, y los problemas públicos, alrededor de tres ejes: cómo perciben las formas de convivencia, las reglas y las normas que la rigen, y el ejercicio de la autoridad en los ámbitos de la familia, la escuela, la comunidad y el país. 

El objetivo de la Consulta fue conocer las demandas y necesidades de niñas, niños y jóvenes; favorecer el aprendizaje de los derechos y obligaciones cívicas, reforzar el ejercicio de los valores democráticos; y de generar procesos tanto de participación como de seguimiento de las propuestas recogidas a través de la Consulta. 

4.2.          Evaluación 

La participación de niñas, niños y jóvenes alcanzó niveles satisfactorios. Sin embargo fue notorio que el interés por acudir a las urnas fue mayor en los niños más pequeños que en los jóvenes. 

Este tipo de ejercicio captó el interés tanto de la sociedad civil como de instituciones públicas, privadas y sociales que desde su ámbito de competencia no sólo participaron en la planeación y ejecución del ejercicio, sino que se comprometieron a generar respuestas a las expresiones de niñas, niños y jóvenes. 

4.3.          Conclusiones 

El ejercicio se considera exitoso tanto en lo que toca a su diseño conceptual como en su operación y alcance; sin embargo, es necesario insistir en la planeación y ejecución de actividades que le den seguimiento y se articulen con otras estrategias institucionales de educación cívica para poder sentar una base sólida de formación ciudadana. 

5. PROGRAMAS DE EDUCACIÓN CIUDADANA  

La difusión de los programas de educación cívica presentados por el Instituto Federal Electoral ha propiciado el acercamiento de diferentes instituciones y organismos interesados en coadyuvar en la generación de procesos de formación ciudadana para adultos. Específicamente se viene trabajado con un par de proyectos: el taller de educación ciudadana y el de educación cívica para el espacio municipal, que más abajo se describen. De este modo se puede afirmar que en los últimos años prácticamente todas las acciones del IFE en materia de educación cívica han revalorado la participación de otras instituciones y organismos, lo que ha enriquecido el diseño, la cobertura y el impacto de las actividades. 

5.1.   Taller de educación ciudadana 

Este taller tiene como objetivo fomentar la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos y políticos del país, con el propósito de que se involucren en aquellas acciones políticas y sociales que tengan que ver con su acontecer cotidiano. 

Está diseñado para impartirse en siete sesiones de dos horas cada una, de las cuales se puede escoger, según el tiempo disponible, aquellas que interesen a los participantes. Está destinado a población adulta agrupada en universidades, sindicatos, oficinas de gobierno, organizaciones no gubernamentales, agrupaciones políticas nacionales, organizaciones vecinales y partidos políticos. 

Se ha impartido a las Juntas Locales y Distritales y, a través suyo, a personal de secretarías de Estado, así como a agrupaciones políticas nacionales, universidades, ayuntamientos, delegaciones políticas y organismos civiles. 

Como resultado de la aplicación del taller, ha surgido la necesidad de incorporar nuevos temas y de revisar aspectos metodológicos. 

5.2.          Capacitación con perspectiva de género  

Considerando que la perspectiva de género no es exclusiva de lo femenino y que el Taller de educación ciudadana tiene como propósito involucrar a más mujeres en la vida pública del país, se desechó la idea de elaborar un programa específico, buscando que la perspectiva de género sea extensiva a todos los programas de educación cívica. 

La propuesta es hacer un documento anexo a dichos programas que proporcione elementos metodológicos para impulsar procesos de capacitación con perspectiva de género cuyo contenido incluya conceptos básicos como son: equidad, sexo, género, análisis de género, planeación con perspectivas de género, roles, estereotipos, ámbitos público y privado, etcétera. 

5.3.          Educación cívica para el espacio municipal 

El programa está centrado alrededor de los valores y prácticas de la democracia y los derechos y obligaciones de los ciudadanos vinculados con el ámbito municipal. El diseño del programa prevé su aplicación en modalidad de taller y en coordinación con diversas instituciones públicas, privadas y sociales interesadas en el desarrollo de la educación cívica en y desde los municipios, teniendo como plataforma de acción a los gobiernos locales. 

Cuenta para su desarrollo con un manual y folletos como material de apoyo didáctico que será piloteado este año. 

El programa está dividido en cinco grandes temas, denominados eslabones de la democracia. Los temas de dichos eslabones son: “Los derechos humanos y políticos fundamentales y el sistema federal de gobierno”, “La organización ciudadana para la defensa y ejercicio de los derechos”, “La participación ciudadana en la integración de la autoridad”, “La participación ciudadana en la gestión pública municipal” y “La responsabilidad ciudadana en el fortalecimiento municipal”. 

5.4.          Conclusiones 

La tarea que el IFE tiene por delante es afinar metodológicamente los programas correspondientes, incorporar la dimensión de género en ellos, intensificar la formación de multiplicadores y desarrollar, en su caso, los manuales respectivos, así como diversos materiales de apoyo didáctico. 

6. CONCLUSIONES GENERALES 

Una revisión general de la acción del Instituto Federal Electoral en materia de educación cívica revela, sintéticamente, lo siguiente: 

Luego de un largo periodo en que se miró con reticencia la incursión del IFE en el campo de la educación cívica, hoy las autoridades educativas federales y estatales aceptan de buen grado la participación del Instituto en el diseño e impartición de cursos tanto a profesores como a alumnos de diversos grados y niveles. Los programas institucionales no sólo son conocidos, sino que cuentan con el aval pedagógico de dichas autoridades y en algunos casos son producto de la colaboración. Actualmente, incluso, son las autoridades educativas las que demandan la impartición de programas por parte del IFE. En cuanto a los programas para público adulto, instituciones públicas y organismos civiles también los han recibido bien, e incluso han participado sea en su elaboración, sea en los procesos de piloteo. En este caso están concretamente los de Educación Ciudadana y Educación Cívica para el Espacio Municipal (Eslabones de la Democracia). 

Una línea de trabajo iniciada en 1993 se ha consolidado como una de las más exitosas. En buena medida, el reconocimiento de autoridades educativas y sobre todo de profesores a la labor del Instituto en el campo de la educación cívica tiene que ver con la producción y distribución de las diferentes colecciones editoriales para niñas, niños y jóvenes, las cuales giran alrededor de dos temáticas básicas: valores y prácticas de la democracia, y derechos de la niñez. Las evaluaciones realizadas revelan que los profesores ven en estos materiales un apoyo a su labor docente y una herramienta adecuada para la formación valoral y cívica. En cuanto a los materiales para público políticamente atento, se puede afirmar que no sólo han cumplido con su propósito de divulgar los principios, las instituciones y los valores fundamentales de la democracia, sino que, paralelamente, han contribuido a prestigiar al Instituto como un organismo productor de conocimientos e ideas para el debate político contemporáneo (aspecto que vale también para las actividades de divulgación de la cultura democrática tales como conferencias, foros y otras). 

Los distintos públicos objetivo de los programas califican positivamente su utilidad. Las evaluaciones hechas por el Instituto, así como trabajos académicos externos coinciden en que su impacto es observable sobre todo en los planos de una mayor sensibilización hacia ciertos temas y un creciente conocimiento de los mismos por parte de los receptores de los programas, tanto para niños y jóvenes como para adultos. 

Ahora bien, los programas del Instituto han tenido escaso impacto en materia de formación valoral y desarrollo de habilidades cívicas específicas, dos de los propósitos trazados en el marco de una educación cívica que se quiere integral. Esto, por supuesto, no es generalizable a todos los programas. Las excepciones son Proyecto Ciudadano, justamente focalizado al desarrollo de destrezas cívicas, y en menor grado el Taller de Educación Ciudadana. El impacto parcial tiene que ver con dos tipos de problemas: uno, interno a los programas, de carácter conceptual y metodológico, y otro, de carácter operativo y logístico. 

En otro orden de cosas, las diversas instituciones, autoridades y público en general han conocido lo que el Instituto Federal Electoral hace en materia de educación cívica y formación ciudadana a través de gestiones directas y luego de un arduo proceso de trabajo, más que por medio de una política de comunicación sistemática que haya puesto el acento en este aspecto de la actividad institucional. De manera que todavía hoy existen núcleos importantes que ignoran que el IFE tiene atribuciones en la materia, y ese desconocimiento en ocasiones dificulta las gestiones y el trabajo mismo. 

Aun y cuando se ha avanzado en la vinculación con la autoridad educativa, a nivel federal no se ha establecido una relación de trabajo consistente y sistemática, por lo que no se ha logrado la conformación de un grupo de trabajo permanente ni la suscripción de un convenio marco de apoyo y colaboración que derive en instrumentos de trabajo específicos. 

La creciente importancia que se le ha conferido a la educación cívica por parte del Instituto no necesariamente se ha traducido en la dotación de los recursos humanos y materiales necesarios para desplegar una acción más intensa y consistente en la materia. Es un hecho reconocido de tiempo atrás que el Instituto, por sí solo, difícilmente está en capacidad de lograr la cobertura y el impacto deseados. Su función, por lo tanto, es esencialmente la de ser generador de ideas, proyectos, materiales, promotor de programas de formación ciudadana y acciones de divulgación de la cultura democrática. Pero aun para ese papel promotor se requiere una cierta infraestructura y el reconocimiento interno, a todos los niveles, de la educación cívica como actividad institucional prioritaria. 

Dada la infraestructura del Instituto, es imposible abarcar a toda la población en la aplicación de los programas de educación cívica. Por esta razón algunos de los programas que requieren de sistematización y permanencia en su aplicación no reportan los resultados esperados. Es necesario insistir en la capacitación de profesores e instructores comunitarios para cumplir de manera efectiva con la aplicación de los programas y alcanzar el mayor impacto posible. 

Es importante que el Instituto elabore sus propios materiales didácticos, sin embargo, es necesario dejar claro a los instructores, a las autoridades educativas y a los maestros que la aplicación de los programas no debe circunscribirse al uso de dichos materiales. Los cursos de formación, por otra parte, deben replantearse de tal forma que proporcionen a los instructores opciones diversas para el uso de técnicas y materiales didácticos. 

Se revisarán los manuales de formación de manera que se proporcione al maestro programas y materiales que no compitan con el programa oficial de actividades, sino que se vinculen a éste en cada uno de sus temas y niveles académicos. Además se proporcionarán dinámicas y elementos básicos que permitan no limitar la aplicación del programa al material didáctico que produce el IFE. El objetivo es que los programas no se apliquen de manera aislada una vez al año, sino que formen parte integral y sean complementarios de las actividades diarias en el salón de clases. 

La importancia que la educación cívica tiene para el desarrollo y consolidación de la vida democrática del país, la exigencia de cumplir cabalmente con el mandato constitucional y legal de desarrollar de manera integral y directa actividades de educación cívica, y el desafío de hacerlo de manera amplia y eficaz, son las razones que han llevado al Instituto a plantear la necesidad y pertinencia de revisar y modificar la estrategia general en la materia, identificando la problemática concreta que enfrenta y reconociendo las fortalezas y debilidades de lo hasta ahora realizado.


JUSTIFICACIÓN 

La comprensión de la cultura política, entendida como el conjunto de percepciones, valores, actitudes, orientaciones y conductas de la población en torno del fenómeno político, resulta un punto de partida objetivo y confiable si se trata de establecer un plan de educación cívica.  Ello con el fin de conocer los aspectos fundamentales en los que deberá incidirse si se quiere obtener éxito en la construcción de una ciudadanía libre, participativa y responsable en un sistema político democrático. 

En ese sentido, numerosos estudios e investigaciones en este campo han puesto énfasis en una serie de indicadores que permiten observar la percepción de los ciudadanos en torno del espacio público, la relación que en la práctica mantienen con el poder, su aceptación de las normas sociales, su propensión a participar y sus expectativas, entre otros.  Dada la importancia del tema, el Instituto Federal Electoral encargó al Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM la realización del estudio “Ciudadanos y cultura de la democracia.  Reglas, instituciones y valores de la democracia”, en cuyo marco se aplicó la Encuesta Nacional de Valores de la Cultura Política en México, en diciembre de 1999.  Los datos obtenidos ofrecen un reflejo claro de los rasgos fundamentales de la cultura política mexicana contemporánea, que dibujan con precisión las áreas y objetivos en los que es necesario enfocar los esfuerzos institucionales. 

Los datos que se presentan resultan notables en la medida en que, como ya se ha dicho, si la democracia es a la vez un método para la elección de gobernantes y una forma de vida caracterizada por la participación de la ciudadanía, de la idea que ésta tenga de la utilidad de la política y las instituciones que intervienen en su desempeño, dependen en buena parte las conductas de la población, su aceptación o rechazo, su cooperación o indiferencia. 

En términos generales, las percepciones que sobre la política prevalecen entre el grueso de la ciudadanía acusan desconocimiento, desconfianza y desacuerdo sobre sus métodos, instrumentos e instituciones.  En términos específicos, las tendencias son las siguientes: 

El interés, la confianza y la aceptación que la política despierta entre la ciudadanía son escasos.  Así por ejemplo, según la encuesta nacional citada, el 48% de los participantes expresó interesarse “poco” en la política, y el 24% respondió que no se interesa “nada”, frente a un 21% que se interesa “mucho”.  No es difícil, sobre esta base, notar que esta noción necesariamente afecta el ejercicio libre, informado y responsable de los derechos políticos, pues se trata de una actividad percibida como ajena. 

En relación con las instituciones políticas, al requerimiento expreso de asignar una calificación entre 0 y 10, donde 0 es ninguna confianza y 10 es mucha, las mayores frecuencias asignadas a los diputados, gobernadores, presidentes municipales, Presidente de la República y partidos políticos recayeron en la calificación 5.  De nuevo, la escasez de confianza tiene efectos negativos sobre la relación de la ciudadanía con los actores políticos mencionados. 

Las valoraciones respecto a la relación con el poder y la autoridad pueden observarse en datos como los siguientes: el 60% de los entrevistados declara estar más dispuesto a elegir como líder a una persona que conozca y aplique siempre las leyes, mientras que un 31% preferiría a alguien que respete las tradiciones de la comunidad. No obstante, el 76% suscribe la idea de que hace falta un líder fuerte. 

Con respecto a la conceptualización del gobierno, el 30% de los entrevistados considera que la función principal del gobierno es impartir justicia (un porcentaje relativamente bajo), el 25% señaló que debe resolver los problemas sociales, el 20% indicó que debe propiciar el desarrollo de la economía, y el 17% señaló que debe vigilar la seguridad.  Estas cifras evidencian una cierta dispersión en el conocimiento y las expectativas de las funciones gubernamentales. 

Evidentemente, sobre estas bases es difícil establecer una comunicación fluida y madura entre gobernantes y gobernados, representantes y representados.  Por ello, el conocimiento del papel que juegan las instituciones en el proceso político de un sistema democrático, así como los mecanismos que la ciudadanía tiene para participar en él, es de gran importancia. 

Las concepciones sobre la ciudadanía tienen un impacto real sobre el sistema político y sobre las condiciones del ejercicio del poder. De acuerdo con la encuesta, el 81% relaciona la calidad de ciudadano con los derechos políticos: el 70% se consideran ciudadanos por tener derechos y obligaciones y el 11% por ejercer el voto.  El tener derechos y obligaciones no solamente remite a un status legal, sino que implica también un sentido de pertenencia a una sociedad.  

Asimismo, el 51% de los encuestados cree que puede influir mucho en las decisiones de los políticos, 33% considera que poco y sólo 14% piensa que no puede influir en nada.  Se cuestionó también quién debe vigilar que los políticos cumplan con sus obligaciones: el más alto porcentaje de encuestados (46%) cree que deben ser los ciudadanos.  Ello significa que, no obstante la desconfianza prevaleciente en la política, la autopercepción de los ciudadanos y de su eficacia política tiene valoraciones relativamente positivas que pueden ser desarrolladas, profundizadas y ampliadas, con el objetivo de formar una ciudadanía plenamente participativa en el proceso político democrático. 

Con respecto a valores fundamentales para la democracia, tales como la tolerancia y el respeto, en general los resultados señalan que aún no están firmemente asentados.  Así, por ejemplo, en cuanto a la tolerancia se observa una elevada cantidad de respuestas negativas de los encuestados a convivir con personas homosexuales (66%) o enfermos con SIDA (57%), siendo escasamente superiores los porcentajes de afirmación a convivir con personas de otra raza (56%), de otra religión (49%) o de ideas políticas distintas (51%). 

En cuanto al respeto, el 41% cree que para “constituir una gran nación” es necesario que los ciudadanos tengan las mismas ideas y valores.  El 54%, en cambio, acepta ideas y valores distintos. 

La relevancia de que la población asuma estos valores va más allá del discurso.  La convivencia pacífica y el procesamiento de conflictos e intereses diversos en una sociedad plural y compleja como la mexicana, requieren del ejercicio cotidiano de estos conceptos, si la democracia ha de desarrollarse y demostrar su superioridad ética y un mejor desempeño real en el largo plazo. 

En lo tocante a la ley y los derechos, el 44% de los encuestados opinó que el pueblo debe obedecer siempre, frente a 29% que opina que pueden modificarse las leyes si no le parecen, y 24% que se considera con derecho de desobedecerlas si le parecen injustas. Por otra parte, 86% cree que se debe denunciar a los funcionarios públicos que cobren por un servicio que debe ser gratuito mientras que 12% cree que no vale la pena hacerlo. 

Las cifras anteriores ratifican –al igual que lo hacen otros estudios de opinión– una cierta flexibilidad en el cumplimiento de la obligación de respetar las leyes y una extendida convicción de que aquéllas se pueden desobedecer si parecen injustas y de que la ley en México se aplica en forma desigual. 

No sobra insistir en que el respeto a las normas y la certeza de que serán aplicadas son elementos que influyen en el comportamiento de la ciudadanía en el ámbito público. En este sentido, la educación cívica tiene la tarea de implicar a los ciudadanos en el cumplimiento de las leyes y en la exigencia hacia los gobernantes y representantes para que las acaten igualmente. 

La población tiene aún escasa confianza en la política como actividad útil para la sociedad en general y para los individuos; tampoco la tiene en las instituciones de gobierno ni en las autoridades, de ahí que manifieste una limitada disposición a participar y a corresponsabilizarse en proyectos comunes.  De acuerdo con las investigadoras Yolanda Meyenberg y Julia Flores, encargadas del trabajo de referencia, estos datos significan que en el México actual la ciudadanía tiene una percepción débil y desdibujada de las instituciones que articulan la vida política. 

En ese sentido, para el Instituto Federal Electoral resulta fundamental desarrollar programas y proyectos de educación cívica en los cuales se pueda influir de manera considerable en la socialización política, reforzando tanto el conocimiento de las instituciones y las normas, como de las prácticas ciudadanas de participación, corresponsabilidad, exigencia de rendición de cuentas, etcétera.  Asimismo, es importante enfatizar la promoción de los valores de la democracia, tales como la tolerancia y el respeto a la legalidad. 

En concreto, se pueden desprender algunas recomendaciones y líneas generales para el diseño de programas y proyectos de educación cívica, siguiendo la información obtenida. Así, para generar cambios que puedan asentarse en la población, no es suficiente con difundir información, se requiere comunicar a los ciudadanos una serie de contenidos que les resulten significativos en su realidad cotidiana, rescatando el elemento de las identidades colectivas, que resulta de gran relevancia para la población.  En el tema de la política, por ejemplo, es importante enfatizar que se trata de una actividad que debe involucrar a todos los ciudadanos e implica el compromiso para el bienestar social.  

Se puede notar también la necesidad de promover la confianza en las instituciones y los actores políticos, señalando y difundiendo el papel que juegan en un sistema democrático y la forma en que la ciudadanía puede involucrarse a fin de que su desempeño resulte más cercano a las expectativas de la población.  

Finalmente, es importante considerar las diferencias entre diversos sectores de la población que manifiestan una propensión más baja a participar. Generalmente se asocian con los grupos de menor escolaridad y otros grupos vulnerables de la sociedad (sectores urbanos marginados, indígenas, etc.), además de los jóvenes, entre quienes la desconfianza tiende a ser mayor.  

En consecuencia, es igualmente relevante impulsar la colaboración del Instituto con las instancias de educación formal, con las diversas organizaciones públicas, sociales y privadas que participan en el ámbito de la educación cívica y con los medios de difusión masiva.  

Mientras tanto, un análisis estadístico de los resultados de la Consulta Infantil y Juvenil 2000 muestra la percepción que niñas, niños y jóvenes tienen sobre la política en nuestro país. 

Para este análisis se tomaron como base cuatro ámbitos en los que se desenvuelve la persona (familia, escuela, comunidad y país), y tres conceptos-eje (las formas de convivencia, el respeto a las leyes y la percepción de la autoridad), alrededor de los cuales se consideró que pueden medirse la apreciación y los valores en torno de la convivencia social y la política que tienen los sectores más jóvenes de la sociedad. 

Cabe señalar que, en general, la apreciación que tienen niñas, niños y jóvenes respecto a los conceptos que abarca la cultura política, se vuelve crítica en la medida en que se transita del ámbito privado al público y en la medida en que avanzan en edad. Es decir, los consultados valoran mejor el ámbito de la familia que el del país y la visión de la niñez es más positiva en comparación con la que tiene la juventud. 

Se observa que niñas, niños y jóvenes perciben que existe mayor colaboración en los ámbitos privados que en los públicos. Por ejemplo, de los jóvenes el 86% considera que hay colaboración en su familia, pero sólo el 45% reconoce que existe en el país. 

Para las y los jóvenes de entre 14 y 17 años, la familia y la escuela representan los ámbitos donde tienen mayores oportunidades de desarrollo, frente a las que les ofrecen la comunidad y el país.  Mientras que el 84 y 81% respectivamente, perciben oportunidades de desarrollo dentro del ámbito familiar y escolar, este porcentaje desciende a alrededor del 65 y 64% para la comunidad y el país.  

En el tema de la equidad de género, la mayoría de las niñas y los niños de entre 6 y 13 años (entre 78 y 86%) opinan de manera muy similar en el sentido de que en la familia y en la escuela se trata por igual a ambos sexos.  Cabe señalar que son menos los jóvenes de 14 a 17 años que perciben un trato igual a hombres y mujeres (73%), descendiendo la proporción a sólo 37% si el ámbito de referencia es el país. 

Asimismo, las niñas, los niños y los jóvenes perciben que las reglas se respetan más en la familia, menos en la escuela y así sucesivamente hasta llegar al país. En el rango de edad de 14 a 17 años se registra un escepticismo creciente conforme se pasa del ámbito privado al público. En este último terreno el desencanto es palpable: siete de cada diez jóvenes observan que en el ámbito del país no son tomados en cuenta en la elaboración de las reglas, mientras que una proporción prácticamente idéntica opina que las reglas y las leyes no se aplican parejo y que los adultos no las respetan. 

Las niñas, los niños y los jóvenes sienten participar menos en la toma de decisiones conforme crecen. Por ejemplo, en el ámbito escolar, el 80% los niños de entre 6 y 9 años considera que sí participa en la toma de decisiones, mientras que los de 10 a 13 años y los jóvenes de 14 a 17 años, sólo 73 y 58% respectivamente opina lo mismo. Y de nuevo, conforme se va del ámbito privado al público, es decir, de la familia al país, se opina que disminuyen las posibilidades de participar: los jóvenes afirman que es mayor en la familia (77%), menor en la escuela (58%) y en la comunidad (50%) y mucho menor en el país (32%). 

En lo referente a la autoridad es notable que en la familia y en la escuela, las niñas y los niños de 6 a 9 años perciben en general más violencia y abuso de autoridad que los niños y las niñas de entre 10 y 13 años.  Pero resalta el hecho de que uno de cada tres jóvenes de entre 14 y 17 años se siente tratado con violencia en el ámbito del país. 

En general los jóvenes de entre 14 y 17 años reconocen positivamente la democracia representativa, según se desprende de la relevancia que le otorgan a las elecciones; nueve de cada diez la consideran importantes en el país y tres de cada cuatro en el ámbito escolar. También es pertinente mencionar que sólo el 47% de esta población considera que los partidos políticos toman en cuenta sus intereses. 

Las investigadoras Aurora Elizondo, Corina Fernández y Lucía Rodríguez, de la Universidad Pedagógica Nacional, luego de analizar los datos arriba citados, concluyen en su “Estudio sobre la Participación Cívica y la Consulta Infantil y Juvenil 2000” que las niñas, los niños, las y los jóvenes apenas están comenzando a verse a sí mismos como personas capaces de incidir en la sociedad y que es necesario aceptar que su voz busca ser escuchada. En otras palabras, niñas, niños y jóvenes pretenden ser reconocidos en el espacio público como interlocutores susceptibles de ser considerados en las decisiones que afectan su vida diaria como miembros de una comunidad, de una familia, de una escuela y de un país. 

Consideraciones generales 

El conjunto de datos arriba presentados, aun en su brevedad, muestran que entre los rasgos fundamentales de nuestra cultura política destacan los siguientes: en primer lugar, un escaso interés en la política, que se manifiesta en la relativa ausencia del tema en el ámbito familiar, en la poca cercanía que la ciudadanía siente respecto de las instituciones públicas y en el incipiente y precario involucramiento de las personas en organizaciones sociales o políticas y, en general, en la vida pública. 

En segundo lugar, la relativamente alta predisposición de la ciudadanía a aceptar distintos principios de legitimidad del poder político porque, como deja en claro la encuesta, la orientación hacia un gobierno de leyes compite con la preferencia por un líder fuerte. 

En tercer lugar, el precario asentamiento del valor del respeto y la tolerancia, así como la limitada aceptación de la pluralidad política. En cuarto lugar, la persistencia de percepciones de desapego y desconfianza en la ley. Y por último, una creciente confianza de la ciudadanía en su capacidad de influir en el curso de los asuntos públicos que, sin embargo, convive contradictoriamente con su recelo y su distanciamiento de la política. 

De lo anterior se desprende la imperiosa necesidad para el Instituto Federal Electoral de fortalecer todas aquellas acciones que tiendan a incrementar en la ciudadanía el interés no sólo por conocer sino por participar desde diferentes ámbitos en la política y en las instituciones públicas, promover la tolerancia y la pluralidad política, así como el apego a la ley y una orientación clara e inequívoca hacia el principio de legitimidad democrática, entre varios otros desafíos de la educación cívica. 

La dimensión y densidad de estos retos exige repensar las prioridades, las políticas, los métodos y las modalidades de acción de la educación cívica. Para el Instituto Federal Electoral, que tiene un mandato constitucional y legal en la materia y un compromiso inequívoco con la democracia, ésta es una tarea impostergable. El Plan Trianual que aquí se presenta traza una ruta que permitirá construir un piso mínimo de formación ciudadana, lo que implica promover de manera más amplia y eficaz el desarrollo de competencias cívicas por parte de las y los ciudadanos y, por esa vía, incidir en el asentamiento de una cultura cívica. Desde el ámbito de la educación cívica, ésa es la función que corresponde realizar al Instituto como parte del propósito de alcanzar una sociedad más democrática.


MARCO DE REFERENCIA 

En la base de todo planteamiento sobre la pertinencia de la educación cívica está la idea de que la democracia funciona de manera más eficaz, estable y legítima en aquellas sociedades donde se hallan ampliamente difundidos y arraigados los valores y prácticas de la democracia, esto es, donde existe una cultura democrática. 

Sin desconocer el peso que tienen las instituciones y las leyes en la generación de ciertos códigos de interacción social, también es un hecho que aquello que la gente percibe, piensa, siente y desea condiciona la manera como se relaciona con el ámbito público, el poder, la autoridad, la política y sus instituciones. Si esto es así (y hay suficiente evidencia empírica al respecto) entonces puede afirmarse que la cultura política explica mucho de lo que ocurre en el funcionamiento de los sistemas políticos y que no es indiferente que aquélla sea democrática o autoritaria.  

Lo anterior es tanto más claro si consideramos que la democracia, además de ser un conjunto de reglas del juego para la selección de los gobernantes y un determinado régimen político en cuyo centro se halla el conjunto de libertades civiles y políticas que articulan el Estado de derecho, también es una específica cultura, una forma de entender y practicar la convivencia social con arreglo a determinados valores y principios.  

Esa cultura democrática es una construcción cultural y política que ocurre en el espacio público y privado, y en ese proceso la educación cívica, como esfuerzo intencionado de formación, puede hacer una contribución significativa. 

La educación cívica puede definirse, en un sentido amplio, como un proceso de formación de los individuos que a la vez que alienta el desarrollo pleno de sus potencialidades en un contexto de libertad y respeto a la dignidad humana, promueve la solidaridad y la corresponsabilidad social para la construcción de un orden democrático. La educación cívica, entonces, se concibe como un proceso integral de desarrollo humano, como un asunto que atañe a toda la sociedad y como un proceso continuo que incide en la preparación de ciudadanos conscientes, informados y mejor preparados para participar políticamente. 

En un sentido más específico, la educación cívica se entiende como un conjunto de herramientas teórico-metodológicas y de técnicas didácticas que busca influir positiva y deliberadamente en los procesos de formación de la cultura política en un sentido democrático. En esta acepción, se le asume como un factor coadyuvante en los procesos de formación de ciudadanía orientado a promover el desarrollo de competencias cívicas con vistas a favorecer una intervención lo más libre, racional y responsable posible de la población en general en el ámbito público. 

El concepto de competencias cívicas hace referencia aquí a la articulación de conocimientos, valores y destrezas instrumentales que permiten el ejercicio efectivo de la ciudadanía democrática. Esquemáticamente, estos tres componentes de la educación cívica pueden desglosarse de la siguiente manera: 

a)     Conocimientos cívicos: alude a ideas, informaciones y experiencias acerca de los conceptos clave que los individuos tienen y deben conocer y usar para llegar a ser ciudadanos efectivos y responsables. Incluye nociones básicas sobre cuáles son y cómo operan las instituciones de la democracia y qué papel toca jugar en ellas a la ciudadanía a fin de potenciar sus capacidades de intervención en el ámbito público. Las y los ciudadanos hemos de conocer las implicaciones y trascendencia del voto, del constitucionalismo, del Estado de derecho, de la división y equilibrio de poderes, de la elección y la representación política, del gobierno responsable, etcétera. Así mismo, lo básico de la naturaleza, estructura y funciones de los Poderes de la Unión, los poderes estatales y municipales, las instituciones electorales, los partidos y las agrupaciones políticas para que participemos, evaluemos, exijamos rendición de cuentas y colaboremos en la construcción, refuerzo o transformación en un sentido democrático de esas mismas instituciones.

b)     Valores y disposiciones cívicas: remite a determinados modos de ver y sentir el mundo, así como a hábitos y actitudes relacionados con el respeto a la dignidad humana, así como con la comprensión, apropiación y práctica de valores tales como tolerancia, pluralidad, apego a la legalidad, igualdad jurídico-política, libertad y solidaridad. Conforme los ciudadanos nos apropiemos de la idea de que la vigencia de estos valores garantiza la dignidad humana, la seguridad jurídica y la libertad en un ambiente de pleno respeto a la diversidad y a la riqueza humanas, en esa medida la democracia saldrá fortalecida.

c)      Destrezas cívicas: incluye tanto habilidades intelectuales (capacidad de argumentación y juicio crítico, por ejemplo) como habilidades operativas referidas al saber hacer: diálogo, escucha activa, construcción de acuerdos, organización ciudadana, interlocución con la autoridad, las fórmulas para participar, supervisar y evaluar políticas públicas, los mecanismos para la rendición de cuentas, etcétera.  

Por supuesto, el trabajo de promover la adquisición de conocimientos, la adhesión a valores específicos y el desarrollo de habilidades instrumentales debe darse de manera integral, en un nivel adecuado a la naturaleza de las distintas comunidades y en función de las necesidades, realidades y experiencias de esas mismas comunidades. Se sobreentiende que los conocimientos no pueden construirse al margen de consideraciones axiológicas o que los valores no han de promoverse de manera discursiva y abstracta ni las competencias instrumentales ofrecerse como puras técnicas o manuales de procedimiento, despojadas de su sentido ético y político profundo. 

Así, por sus propósitos e implicaciones, la educación cívica es una tarea irrenunciable para todas aquellas sociedades que busquen promover transformaciones democráticas y evitar los riesgos de involuciones autoritarias. Ello exige que la educación cívica sea, al mismo tiempo, política de Estado y compromiso social.  

Para definir el tipo de educación cívica que es necesario impulsar es preciso acudir a dos fuentes: 

1)     Las tradiciones culturales y políticas en una sociedad dada, en razón de que ello puede revelarnos dónde están los déficits en términos de competencias cívicas.

2)     El ciudadano que se aspira a forjar en términos de un ideal democrático.  

En la justificación se toca lo relativo a las tradiciones políticas y culturales. En lo que concierne al segundo punto, en esta sección se intenta, de manera esquemática, trazar un modelo de ciudadanía que constituya un punto de referencia de la acción institucional en la materia. 

Como bien se sabe, hay una variedad de interpretaciones respecto al concepto de ciudadanía que, por razones de economía y claridad, algunos autores han agrupado en dos concepciones básicas: la mínima y la amplia. 

La concepción mínima sostiene que la ciudadanía es en lo fundamental un status jurídico. Desde este enfoque se ve al ciudadano como un individuo cuya tarea se circunscribe a elegir juiciosamente a sus representantes, para lo cual no requiere más competencias que las referidas al apego a la legalidad, el respeto a la autoridad y el ejercicio responsable de sus derechos y obligaciones cívicas. 

En contraste, la concepción amplia plantea que la ciudadanía es, además de un status jurídico, una identidad cultural y política. Desde esta perspectiva, se visualiza al ciudadano como un individuo que posee no sólo un pasaporte, el derecho a votar y una nacionalidad, sino una conciencia de sí mismo como miembro de una comunidad política amplia de cuya suerte es corresponsable. Esta concepción aspira a un ciudadano que para su cabal realización ha de involucrarse de modo importante en la esfera pública, lo que le exige contar con un repertorio más vasto de competencias cívicas. 

Una concepción mínima, concentrada casi por entero en los aspectos jurídico-formales, no está a la altura de lo que demanda el complejo proceso de construcción democrática que experimenta el país en los últimos lustros. Los desafíos de este proceso, en cambio, se podrán enfrentar mejor con una ciudadanía que tenga los conocimientos, las herramientas y los espacios para una amplia participación, lo que exige una acción educativa de largo aliento y de extenso espectro orientada a suscitar el activo involucramiento de la gente en la vida pública. 

Por ello, en el diseño de un plan de educación cívica se requiere de algunas precisiones conceptuales: 

-         La cultura política es un factor explicativo relevante de lo que acontece en el sistema político.

-         Los procesos de socialización primaria son importantes en la configuración de ciertas percepciones básicas del mundo, que pueden luego proyectarse al universo de la política.

-         Los procesos de aprendizaje político, empero, ocurren de manera permanente a lo largo de la vida de los individuos, en diferentes espacios de socialización.

-         La comunicación política a cargo de los medios de difusión expresa y refuerza la cultura política, pero también la produce.

-         La cultura política está en permanente movimiento.

-         La educación cívica es capaz de suscitar procesos de reflexión, resignificación de la realidad política y participación que pueden desembocar, a la larga, en transformaciones de la cultura política.

-         La educación cívica es un proceso de formación que se vincula con la vida de la gente y que busca articular lo que las personas saben y reconocen en el marco de su experiencia con un saber más estructurado que les permita incorporarse eficazmente a la vida pública.

-         La educación cívica debe generar una demanda social de democracia, entendiendo por ello que somos los propios ciudadanos los que, en los procesos de aprendizaje político, nos apropiamos de los principios, los valores y las mecánicas institucionales de la democracia.

-         La unidad de trabajo de la educación cívica no es el individuo aislado, sino los grupos y comunidades a los que éste pertenece.

-         La educación cívica debe alentar un sentido de pertenencia a la comunidad y un compromiso con el interés general.

-         La interacción es la forma básica de construcción del saber ciudadano.

-         Aprender acerca de derechos, responsabilidades y obligaciones cívico-políticas implica ejercer derechos y cumplir deberes como miembros de una comunidad real. Los contenidos de la educación cívica deben ser puestos en juego en relación con situaciones que resulten significativas para los participantes.

-         La formación democrática implica la consideración de los otros como “legítimos interlocutores” en todos los órdenes de la vida pública.

-         Es imprescindible adecuar la educación cívica a los distintos códigos culturales existentes fomentando una identidad común a partir de un conjunto básico de principios e ideales democráticos. 

De las consideraciones anteriores se derivan algunas orientaciones que se enuncian enseguida y que intentan plasmarse en el plan de educación cívica que aquí se propone. 

1.      La educación debe influir en los espacios de socialización primaria: En la familia porque ahí se construyen las nociones fundacionales acerca de los roles, los esquemas interpretativos de la realidad y los modelos de interacción y negociación que marcarán la relación de los individuos con la autoridad, con las normas y, en general, con el ámbito público, lo que podrá incidir en cambios de fondo en la cultura política. 

2.      El espacio de la escuela puede ofrecer condiciones para un trabajo sistemático y de largo plazo. Hay tres áreas posibles de incidencia: el diseño de la institución escolar como un espacio abierto, horizontal e incluyente, las modalidades proceso de enseñanza–aprendizaje y los contenidos propiamente dichos. Esto implica impulsar, en coordinación con los distintos actores del sistema educativo, reformas a los planes y programas de estudio tanto de la educación básica como de la normalista; formación y capacitación permanente de profesores, diseño e instrumentación de programas extracurriculares, y producción de material y apoyo didáctico adecuado. 

Involucrar a la familia en las tareas de educación cívica de la escuela deriva en resultados más profundos y duraderos. 

3.      La educación cívica ha de influir en el espacio no formal, bajo la premisa de que el aprendizaje político ocurre en forma permanente. Es en la comunidad donde existe la ventaja de que se puede vincular la formación ciudadana con las preocupaciones más directas e inmediatas de una colectividad, lo que introduce el factor del interés y la motivación en el proceso de aprendizaje, crucial en la educación de adultos. El trabajo en la comunidad permite generar de una manera más viva e inmediata un sentido primario de eficacia política que luego podrá proyectarse al ámbito público en general. 

4.      El trabajo en la comunidad debe ser participativo y vivencial, darse a partir de las propias necesidades, intereses, expectativas y problemas de las comunidades involucradas de modo tal que en el proceso formativo desarrollen las competencias cívicas necesarias para que, individual y colectivamente, comprendan, analicen y transformen las situaciones vividas. En este sentido, el papel de la educación cívica consiste en ofrecer herramientas y metodologías, así como en detonar procesos en los cuales la comunidad reflexione sobre su realidad, identifique sus problemas, desarrolle la capacidad de analizar críticamente sus causas, implicaciones y consecuencias, formule soluciones que involucren la corresponsabilidad autoridades-comunidad, y diseñe y ejecute planes de acción para enfrentar prácticamente dichos problemas. Lo anterior supone el desarrollo de programas a partir del principio de acción-reflexión, la focalización de los programas y la concertación con una amplia gama de instituciones y organismos para la capacitación de una red de multiplicadores de programas de formación ciudadana. 

5.      El otro gran campo de acción en el espacio no formal es el de los medios de comunicación. El conocimiento que tiene el ciudadano promedio sobre la política proviene casi por entero de los medios que, como afirman los especialistas, no sólo transmiten hechos, sino modelan una manera específica de ver, entender y relacionarse con la política. Es fundamental, por ello, incidir en este espacio desde un enfoque de comunicación educativa, buscando promover la introducción de una dimensión de educación cívica en los esquemas y contenidos convencionales, así como la incorporación de nuevos enfoques y formatos comunicacionales, la apertura de más espacios a la comunicación política y la educación de los públicos en la recepción crítica de los mensajes. 

6.      La educación cívica debe reivindicar el concepto de política y explicarla como una actividad que permite regular la convivencia social y resolver, de manera pacífica y concertada, los conflictos que conciernen de diverso modo a la colectividad. Adicionalmente, la educación cívica debe transmitir que el ejercicio de la política con un sentido democrático se caracteriza por reglas, principios y mecanismos que aseguran la convivencia pacífica, civilizada y productiva en el marco de la pluralidad sociopolítica. La educación cívica también necesita promover, el conocimiento de la historia política del país desde la perspectiva de la construcción de la democracia. Vista así, la historia puede ser la fuente de una identidad nacional renovada, incluyente, abierta al mundo y a su pluralidad. La historia puede proporcionar a la gente referentes más tangibles de lo que gana en términos de libertades y capacidades de desarrollo, tanto individualmente como sociedad, con la vigencia de los principios, valores e instituciones de la democracia. 

7.      La educación cívica ha de promover una cultura de la constitucionalidad y de la legalidad. Bien se sabe que es difícil que los ciudadanos se sientan inclinados a exigir el cumplimiento de la ley o a cumplirla ellos mismos si la desconocen y si, sobre todo, no comprenden su función y su significado último. Por eso, más allá del conocimiento puntual de determinados ordenamientos jurídicos, interesa demostrar de la manera más clara y vívida posible la utilidad práctica de la ley en la regulación de la convivencia social y los beneficios sociales que resultan del apego a la legalidad. 

8.      La educación cívica debe proyectar la noción de que la democracia supone libertades, derechos, obligaciones y responsabilidades, así como un compromiso básico con sus normas e instituciones. La ciudadanía debe saber que puede estar en desacuerdo con una determinada ley y que tiene derecho a impugnarla e inclusive a buscar su modificación por las vías institucionales previstas para ello, pero no puede sustraerse a su cumplimiento. Asimismo, debe saber que tiene derecho a disentir de determinada política pública o desempeño institucional y aun, en uso de sus garantías constitucionales, puede actuar para que se modifique, pero eso no tiene por qué invalidar el mandato o la legitimidad de la autoridad legalmente constituida. 

9.      La educación cívica tiene la responsabilidad de promover una cultura del respeto y la pluralidad. El respeto entendido como el reconocimiento del derecho de los demás a ser distintos de uno mismo, y el pluralismo como la convivencia de lo diverso en un marco de apego a los principios y normas del Estado de derecho.  

Es bajo estas premisas, producto de un esfuerzo institucional permanente por conceptualizar la educación cívica, que el Instituto Federal Electoral se propone desarrollar un plan de educación cívica cuyas características centrales son las siguientes: integral por cuanto busca favorecer el desarrollo pleno de los individuos; global en tanto busca enmarcar dentro de un Plan Trianual coherente programas de carácter general con acciones focalizadas destinadas a adecuarse a las necesidades y exigencias particulares; y corresponsable en la medida en que se propone hallar coincidencias y crear sinergias tanto con otras instituciones públicas en los niveles federal, estatal y local como con organismos sociales y privados. 

El Instituto Federal Electoral se conceptualiza a sí mismo, a partir de esta reflexión, como una institución comprometida a desarrollar e instrumentar, en el ámbito de su competencia, procesos y programas de educación cívica, y como promotora y eje de múltiples esfuerzos en favor de la formación para la democracia.


OBJETIVO GENERAL 

Contribuir al fortalecimiento de una ciudadanía consciente de sus derechos y responsabilidades, fomentar la participación cívica e impulsar la práctica de los valores de la democracia, para incidir en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, así como en el desarrollo de las comunidades, de las instituciones políticas y del país en el marco de un orden político democrático.


OBJETIVOS PARTICULARES 

·        Contribuir a la formación de una ciudadanía más informada, crítica, participativa y responsable con el fin de construir una cultura democrática.

·        Fomentar el fortalecimiento y la participación de la ciudadanía y de las diferentes organizaciones de la sociedad civil en la educación cívica.

·        Establecer mecanismos de coordinación con instituciones y organizaciones públicas, privadas y sociales (municipales, estatales y federales), que permitan fortalecer la cultura ciudadana.

·        Convertir al IFE en un interlocutor de los distintos actores del sistema educativo a nivel federal y estatal con el fin de desarrollar estrategias pedagógicas y conferir un papel relevante a la formación cívica dentro de la política educativa nacional.

·        Trabajar en la consolidación democrática de los procesos electorales.


POLÍTICAS 

·        El Plan Trianual de Educación Cívica, en todas sus vertientes, se basa en un enfoque de educación a través de la acción-reflexión que genera estrategias encaminadas a: 

-         Brindar a la ciudadanía elementos que motiven su interés por conocer más sobre lo que significa y representa su participación dentro del ámbito en el que se desenvuelve, ya sea comunitario, municipal, estatal, regional o nacional.

-         Impulsar procesos que detonen mecanismos de participación de la ciudadanía en los diferentes espacios (familiar, laboral, etc.) y niveles (comunitario, municipal, estatal, regional y nacional).

-         Promover el análisis y la reflexión sobre vivencias concretas de participación de las y los ciudadanos, que permitan una mayor conciencia sobre la trascendencia de dichas acciones para sí mismos y para el desarrollo de la vida democrática en el país, y recuperar aquello que enriquezca su intervención y fomente su participación permanente.

-         Ofrecer herramientas educativas y metodológicas a la ciudadanía, para que adquiera una postura crítica frente a los diversos acontecimientos regionales o nacionales, que la impulse a una actuación responsable, comprometida y oportuna.

-         Generar conocimientos que favorezcan el desarrollo y apropiación de competencias cívico-políticas por parte de la ciudadanía. 

·        El Instituto Federal Electoral promoverá acciones encaminadas a brindar información y orientación a la ciudadanía con el fin de propiciar su interés por conocer y participar en actividades de análisis y reflexión, así como en las distintas formas de interlocución con las instituciones públicas, coadyuvando con ello a una nueva cultura ciudadana. 

·        El IFE desarrollará estrategias para promover la participación de la sociedad civil en general, así como de las instituciones públicas, privadas y sociales, de modo tal que permita la articulación y complementariedad de procesos enmarcados en el Plan Trianual de Educación Cívica. 

·        Los proyectos serán estratégicos, responderán a necesidades específicas (locales, regionales y nacionales) y se complementarán entre sí, sin duplicar acciones, con el fin de desatar, consolidar y fortalecer los procesos de formación ciudadana. 

·        Los proyectos deberán ser concebidos con una visión integral y global, de tal manera que queden enmarcados dentro del Plan Trianual de Educación Cívica.  

·        El Instituto Federal Electoral asegurará que todos los proyectos que forman parte del Plan Trianual de Educación Cívica sean sujetos a un proceso de seguimiento y evaluación permanente a través de un sistema diseñado para tal fin.  

·        Todos las acciones de información y difusión del IFE deberán ser educativas en sí mismas y apoyar y potenciar los programas, proyectos y estrategias de este Plan Trianual de Educación Cívica.


PROGRAMAS

I.                    PROGRAMA DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN CIUDADANA EN EL ESPACIO ESCOLAR 

Descripción 

La escuela tiene una importancia superior en cuanto espacio para favorecer procesos de aprendizaje cívico-participativo, en sus dimensiones de conocimientos, valores, actitudes y competencias instrumentales. Recursos tales como la participación de los alumnos en la vida escolar en sus diversas formas y la generación de iniciativas de trabajo cooperativo en beneficio del entorno social más próximo son dos ejemplos de modalidades posibles, sumamente útiles y enriquecedoras para la iniciación práctica en la vida democrática. 

El Instituto tiene posibilidad de incidir en los ámbitos curricular y extracurricular. Esta posibilidad está dada por la atribución constitucional y legal que tiene en materia de educación cívica, lo que lo convierte en una instancia autorizada para opinar y actuar en la materia. Adicionalmente, la Ley General de Educación dispone la creación de Consejos de Participación Social a nivel de escuela, municipio, entidad federativa y nacional, que abren la posibilidad para que el IFE incida en el espacio escolar. De modo más específico, el artículo 72 del mencionado ordenamiento, relativo al Consejo Nacional de Participación Social en la Educación, establece que: “(Este Consejo será una) instancia nacional de consulta, colaboración, apoyo e información (y) podrá opinar en asuntos pedagógicos, planes y programas de estudio y propondrá políticas para elevar la calidad y la cobertura de la educación”. 

El programa estratégico de educación y formación ciudadana en el espacio escolar propone aprovechar o crear aquellos espacios y canales que permitan una interlocución sistemática con diversos actores e instancias públicas y privadas a nivel federal y estatal, a través de la cual se pueda incidir desde el IFE en la orientación, contenidos, metodologías y materiales relativos al aprendizaje de la educación cívica, formando y capacitando a funcionarios de órganos desconcentrados del IFE, maestros y prestadores de servicio social. 

Cada proyecto contenido en este programa busca integrar a los actores del sistema educativo nacional dentro de una dinámica de aprendizaje basada en fundamentos psicopedagógicos como la reflexión, el trabajo grupal, la vivencia y el juego, a partir de lo cual se promueva el desarrollo de competencias cívicas como la capacidad de diálogo, de negociación y construcción de acuerdos, el análisis y juicio crítico, buscando con ello desarrollar en los mencionados actores no sólo el conocimiento de conceptos básicos que fundamentan la vida democrática, sino la apropiación de valores, actitudes y prácticas que propicien formas de relación apegadas a la legalidad, a la participación y al compromiso social. 

Adicionalmente, este programa se propone trabajar en estrecha relación con el núcleo familiar, ámbito particularmente importante en materia de socialización política, a partir de estrategias que permitan aprovechar a la escuela como espacio para la formación cívica de los padres de familia, reforzando de esta manera la educación cívica de los niños, las niñas y los jóvenes. 

Objetivo

Incidir en la orientación conceptual, en los contenidos temáticos y en la metodología psicopedagógica en el área de la educación cívica para contribuir al desarrollo de competencias cívicas de los distintos actores que conforman el sistema educativo nacional y así fomentar el desarrollo democrático de la sociedad. 


Proyecto 1. Codiseño de contenidos, métodos y materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica 

Descripción 

Consiste en la creación de espacios permanentes de interlocución con diversos actores e instancias y autoridades educativas públicas y privadas a nivel federal y estatal con el propósito último de incidir, desde el Instituto, en el diseño y aplicación de contenidos, métodos y materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica. Esto incluye, en primer término, a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a las autoridades educativas estatales, pero también a instituciones como el Consejo Nacional para el Fomento Educativo (CONAFE), el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y el Consejo Nacional para la Educación, Vida y Trabajo, entre otros. 

Los compromisos interinstitucionales deben tender a generar grupos de trabajo en cuyo seno se definan las diversas acciones conjuntas, desde la elaboración de una agenda de competencias cívicas (conocimientos, actitudes y habilidades) que deben aprender los educandos en la materia por nivel y grado escolar, hasta la producción de materiales. 

Objetivos

·        Buscar la incorporación formal del IFE en los procesos de consulta vinculados con el diseño y elaboración de contenidos, métodos y materiales didácticos destinados a la enseñanza del tema.

·        Coparticipar en el diseño, elaboración, producción y distribución de materiales impresos, audiovisuales e informáticos en apoyo al magisterio, a los estudiantes y, en general, a los programas oficiales de educación cívica.

 


Estrategia A 

Concertación con las autoridades educativas federal y estatales para crear espacios de interlocución que permitan incidir en la enseñanza de la educación cívica. 

Líneas de Acción 

·        Contacto IFE-instancias educativas al más alto nivel.

·        Suscripción de convenios marco.

·        Integración de equipos interinstitucionales y de agendas comunes de trabajo.

·        Elaboración de proyectos particulares.

·        Contacto IFE-autoridades educativas estatales para la revisión, renovación o suscripción (ahí donde no hubiere) de convenios de colaboración. 

Población Objetivo 

·        Autoridades, instancias y actores educativos públicos y privados a nivel federal y estatal. 

Indicadores

·        Suscripción de convenios con instancias educativas.

·        Revisión, adecuación y suscripción de convenios con autoridades educativas estatales.

·        Documentos, programas y materiales elaborados e instrumentados.

  


Estrategia B 

Elaboración de una guía que contenga la definición de las competencias cívicas por nivel y grado escolar y que sirva como base para la revisión de los planes y programas de estudio en la materia desde un enfoque interactivo y participativo. 

Líneas de Acción 

·        Integración de equipos interinstitucionales.

·        Identificación de expertos en educación cívica y de instituciones académicas y centros de investigación que puedan sumarse a la tarea.

·        Consulta a maestros.

·        Realización de talleres y seminarios para revisar contenidos y avances de la guía.

·        Elaboración de un paquete de sugerencias prácticas en materia de educación cívica para los diversos actores del sistema educativo, mismas que se adicionarán a la guía.

·        Presentación de la guía escolar básica en educación cívica a las instancias y actores educativos.

·        Definición de las competencias cívica básicas.

·        Concertación para la edición y distribución de la guía en el medio educativo.

·        Promoción de la guía entre autoridades, instancias y actores. 

Población Objetivo

·        Autoridades educativas federales y estatales.

·        Directores de planteles.

·        Profesores de nivel primaria, secundaria y bachillerato vinculados al tema. 

Indicadores 

·        Guía escolar básica, por grado y nivel escolar.

·        Evaluación del impacto de la guía.

·        Equipos interinstitucionales.

·        Eventos realizados.

  


Estrategia C  

Diseño y elaboración –coordinadamente con la SEP y otras autoridades, instancias y actores educativos– de propuestas de contenidos, métodos y materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica.  

Líneas de acción  

·        Identificación de especialistas e instituciones dedicadas a la capacitación en diseño de material didáctico.

·        Realización de talleres y seminarios sobre contenidos y metodologías en educación cívica.

·        Muestras y concursos nacionales e internacionales de contenidos, metodologías y materiales didácticos en materia de educación cívica, convocados de forma conjunta por el IFE y la SEP u otras instancias educativas.

·        Invitación e intercambio académico con especialistas de otros países en esta materia.

·        Capacitación del personal técnico pedagógico que diseña y elabora material didáctico de educación cívica.

·        Desarrollo de contenidos y metodologías para la educación cívica.

·        Desarrollos específicos en el diseño de materiales didácticos para la educación cívica en diversas modalidades (educación a distancia, educación abierta, educación especial, educación bilingüe para comunidades indígenas, etcétera). 

Población Objetivo  

·        Profesionales e instituciones encargadas del diseño y la elaboración de contenidos, metodologías y material didáctico de educación cívica.

·        Personal técnico-pedagógico de la SEP, de Secretarías de Educación de los gobiernos de los estados y de otras instancias y actores educativos.

Indicadores 


Proyecto 2. Formación y actualización del magisterio 

Descripción 

Consiste en desarrollar una serie de cursos tipo para profesores de educación cívica y materias afines de diversos niveles educativos, con el fin de sensibilizarlos acerca de la importancia de la formación ciudadana y proporcionarles una serie de conocimientos, pero sobre todo de herramientas y materiales didácticos que les permitan un mejor desempeño docente y el uso regular de metodologías que combinen participación y reflexión. El propósito último es acordar con las instancias educativas correspondientes el diseño e impartición de estos cursos dentro de los sistemas vigentes de formación, actualización y especialización del magisterio, buscando en todo momento, como un incentivo adicional, que cuenten con valor curricular. 

Objetivo 

Participar de manera formal en los procesos de formación-capacitación del magisterio, con la finalidad de proveerles de orientaciones conceptuales y herramientas metodológicas que les permitan desempeñar más eficazmente su trabajo docente y actuar, dentro y fuera del aula, en el marco de los valores y principios democráticos.

 


Estrategia A 

Diseño e impartición de cursos tipo de formación y capacitación en contenidos, metodologías y técnicas didácticas en materia de educación cívica con énfasis en los realizados en el marco de la carrera magisterial. 

Líneas de Acción 

·        Realización, conjuntamente con la SEP y otras autoridades, instancias y actores educativos, de un diagnóstico de necesidades de formación y capacitación en la materia.

·        Diseño de un plan de formación y capacitación tanto para normalistas como para maestros en activo.

·        Elaboración de los contenidos de cursos tipo.

·        Planeación conjunta de la impartición de dichos cursos tanto a nivel presencial como a distancia.

Población Objetivo 

·        Profesores de primaria.

·        Profesores de la asignatura de Formación Cívica y Ética de secundaria.

·        Profesores de asignaturas afines de bachilleratos y bachilleratos técnicos incorporados a la SEP o a las Secretarías de Educación estatales.

·        Personal docente de otras instancias educativas. 

Indicadores 

·        Diagnóstico de necesidades en materia de formación y capacitación.

·        Cursos tipo de formación y capacitación del magisterio en materia de educación cívica.

·        Población docente atendida y cursos impartidos. 


Proyecto 3. Formación cívica para padres de familia 

Descripción 

Consiste en el diseño de un proyecto para padres de familia orientado a promover un estilo de convivencia familiar acorde con los valores y prácticas de la democracia y que pueda ser impartido desde el espacio escolar, reforzando así la formación cívica de los educandos y creando una sinergia entre escuela y familia. 

El proyecto, sustentado en un modelo pedagógico específico, tendrá como apoyo fundamental una Guía para Padres y Madres de Familia, el cual orientará su proceso de aprendizaje y les permitirá aplicar los conocimientos adquiridos en la interacción diaria con sus hijos e hijas. 

Objetivo 

Contribuir a la formación ciudadana de los padres y madres de familia y dotarlos de los conocimientos y sugerencias que les permitan fomentar, en la convivencia cotidiana con sus hijos, actitudes y comportamientos acordes con los valores y prácticas de la democracia, propiciando una sinergia entre la familia y la escuela que fortalezca la formación cívica de los educandos.


Estrategia A

Sistematización de la información sobre las características de la interacción familiar, así como sobre los problemas y oportunidades que ella presenta para la promoción de valores y prácticas de la democracia. 

Líneas de Acción

·        Recopilación de información teórico-conceptual y empírica sobre el tema.

·        Organización de grupos focales con padres y madres de familia representativos de diversos grupos socioculturales.

·        Organización de grupos focales con niños, niñas y adolescentes.

·        Diseño del modelo pedagógico con el apoyo de expertos en educación cívica y educación de adultos. 

Población Objetivo 

·        Expertos en educación cívica y educación para adultos.

·        Padres y madres de familia con hijos en edad escolar del ciclo básico.

·        Estudiantes de diversos niveles escolares.

·        Maestros. 

Indicadores

·        Modelo pedagógico.

·        Guía para padres y madres de familia.

 


Estrategia B 

Concertación con autoridades, instancias y actores educativos, asociaciones de padres de familia o sus representaciones ante la escuela y otras instituciones interesadas, para pilotear el programa. 

Líneas de Acción

·        Presentación del modelo pedagógico a autoridades, instancias y actores educativos.

·        Concertación con dichas autoridades educativas para la aplicación de un programa piloto.

·        Selección de la población a atender.

·        Aplicación de la programa piloto.

·        Evaluación conjunta de los resultados.

·        Ajustes al modelo pedagógico. 

Población Objetivo 

·        Padres y madres de familia con hijos en edad escolar.

·        Estudiantes.

·        Autoridades educativas.

·        Maestros.

·        Asociaciones de padres de familia o equivalentes. 

Indicadores 

·        Aplicación de piloteo.

·        Evaluación del modelo

·        Validación de materiales.

 


Proyecto 4. Desarrollo y aplicación de actividades extracurriculares de educación cívica en el espacio escolar

Descripción 

Consiste en un conjunto de actividades de educación cívica diseñadas o adaptadas por el Instituto Federal Electoral, dirigidas a población infantil y juvenil, que buscan promover los valores y prácticas de la democracia a través de metodologías de acción-reflexión. Se proponen contribuir a la formación cívica dentro del espacio escolar, apoyando los planes y programas oficiales de los diferentes niveles educativos mediante actividades extracurriculares. 

Este proyecto incluye un menú de opciones susceptible de adaptarse a las necesidades y características de distintas comunidades educativas y entidades federativas. Comprende programas para niveles primaria, secundaria, bachillerato y ciclo profesional. * 

Jornadas Cívicas, propuesta de carácter extracurricular que fomenta la formación en valores y prácticas de la democracia. Se imparte en los niveles primaria, secundaria y bachillerato, tanto en escuelas públicas como privadas. Está basada en cuatro principios psicopedagógicos: vivencial, grupal, lúdico y reflexivo. Las principales actividades de las Jornadas son juegos escénicos, lecturas comentadas, dinámicas grupales de análisis y reflexión, y foros de debate. 

Proyecto Ciudadano, diseñado por el “Center for Civic Education“ y traducido y adaptado a nuestras necesidades por el Instituto Federal Electoral con la colaboración de la SEP. Pretende desarrollar en los alumnos de secundaria, bachillerato y ciclo profesional el interés por las problemáticas de sus comunidades y sentido de corresponsabilidad en la generación de soluciones a los mismos. Promueve que los estudiantes desarrollen, a través de un ejercicio práctico, la convicción de que pueden influir en la toma de decisiones de autoridades de gobierno y en la definición de las políticas públicas. Se compone de cinco etapas de trabajo, que se realizan a lo largo de 30 horas promedio, con trabajo dentro y fuera del aula. 

Derechos y Valores de la Niñez Mexicana, es producto del trabajo conjunto del IFE con la SEP, UNICEF, Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y Papalote, Museo del Niño, está dirigido a estudiantes de 5º y 6º grados de educación primaria. A través de nueve sesiones de trabajo de este programa, los alumnos identifican sus necesidades básicas, los derechos que tutelan la satisfacción de esas necesidades y los valores fundamentales que están en la base de esos derechos, y concluyen con la elaboración de una convención de derechos y deberes para el grupo escolar. 

Elecciones escolares, consiste en un procedimiento tipo de apoyo para la elección de representantes escolares. Busca que los alumnos vivan la experiencia de un proceso de elección y lleven a la práctica valores y principios fundamentales de la democracia, que conozcan las distintas etapas de un proceso electoral y la normatividad que las regula, que desarrollen las destrezas correspondientes y que se apeguen a las normas que darán certeza y transparencia al proceso de elección y confiabilidad a los resultados. 

Parlamentos Infantiles y Juveniles, son ejercicios escolares a partir de los cuales niñas, niños y jóvenes pueden comprender, en la práctica, la importancia de los legisladores y el papel del poder legislativo en las democracias modernas. Se trata de que las y los estudiantes reciban información acerca de la naturaleza y funciones de estos órganos legislativos, tengan la oportunidad de visitar la sede de su Congreso Local y, finalmente, por medio de algún mecanismo democrático (elección o concursos), participen en un simulacro de deliberación y decisión parlamentarias con base en un código de comportamiento cívico en órganos colegiados y aprueben algún resolutivo que después hagan llegar a los miembros de la Asamblea popularmente electos. 

Un día en el Cabildo... consiste en que niñas, niños y jóvenes, visiten su cabildo municipal y reciban una explicación de las atribuciones y del método de integración de dicho cuerpo colegiado. Posteriormente, luego de ser seleccionados o electos en la escuela y recibir capacitación sobre la naturaleza de la deliberación en este órgano colegiado, realizan el simulacro de una sesión en la que se desempeñan como autoridades municipales y aprueban algún resolutivo que después hacen llegar al cabildo popularmente electo. Para el caso del Distrito Federal, el ejercicio se adecuará a la organización político-administrativa vigente. 

Circuitos de cultura cívica, es una propuesta en proceso de elaboración por parte de la UNAM con el apoyo del IFE, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Instituto Mexicano de la Juventud, orientada a estudiantes de nivel bachillerato y ciclo profesional. Se propone fomentar su nivel de interés y participación ciudadana informada y responsable para el ejercicio de sus derechos y obligaciones cívicas. Consiste en una gama amplia y diversa de actividades tales como talleres, cursos, foros de debate, concursos, exposiciones, etcétera, que se anudan en el concepto de feria o festival. El propósito es poner al alcance de los estudiantes el universo de la política y la democracia a través de formatos no tradicionales, lúdicos y participativos. La propuesta tiene carácter itinerante y, una vez piloteado, podrá extenderse a otras instituciones de educación superior. 

Concursos cívicos, actividad que pretende despertar el interés de estudiantes de diversos niveles por participar en acciones orientadas al fomento de la conciencia cívica y de la cultura democrática, mediante certámenes con diversos alcances, temáticas y modalidades. Los premios se otorgarán no sólo a los estudiantes más destacados, sino a sus profesores y a las escuelas a que pertenezcan, y tienen en todos los casos un sentido formativo. 

Objetivo 

·        Contribuir a la formación de la población infantil y juvenil en valores y prácticas de la democracia mediante la combinación de procesos de acción, reflexión y análisis de experiencias, con el fin de promover el conocimiento y ejercicio responsable de sus derechos y obligaciones, y propiciar el desarrollo de competencias cívicas.

 


Estrategia A 

Instrumentación de Jornadas Cívicas con especial énfasis en los procesos de formación de instructores dirigidos a maestros y en la promoción de su adopción curricular. 

Líneas de Acción 

·        Revisión integral del programa, con el apoyo de expertos en la materia, a partir de los resultados de estudios diversos y de las evaluaciones aplicadas (base conceptual, metodología, dinámicas de trabajo y materiales de apoyo didáctico).

·        Reestructuración del Taller de Formación de Instructores y reedición del manual correspondiente.

·        Capacitación a miembros de Juntas Locales y Distritales conforme al programa revisado.

·        Presentación del programa y concertación con autoridades, instancias y actores educativos.

·        Calendarización de actividades (capacitación de instructores, distribución de material, aplicación de Jornadas).

·        Suministro de material didáctico de apoyo.

·        Concertación, en su caso, de coedición de material didáctico.

·        Instrumentación en aulas.

·        Promoción de las Semanas de las Jornadas Cívicas por parte de los sistemas educativos a nivel nacional.

·        Identificación de contenidos, metodologías y dinámicas de las Jornadas Cívicas susceptibles de incorporarse a los programas oficiales.

·        Integración del reporte de actividades. 

Población Objetivo 

·        Miembros de Juntas Locales y Distritales.

·        Alumnos de nivel primaria, secundaria y bachillerato.

·        Autoridades, instancias y actores educativos. 

Indicadores 

·        Programa reformulado.

·        Nuevo manual.

·        Capacitación a vocales de Juntas Locales y Distritales.

·        Cursos de formación de instructores a vocales y maestros.

·        Contenidos, metodologías y dinámicas de las Jornadas en los programas oficiales.

·        Jornadas Cívicas impartidas.

·        Población escolar impactada.

·        Evaluación cualitativa.

 


Estrategia B 

Instrumentación de “Nosotros los Jóvenes...Proyecto Ciudadano” con énfasis en su adopción a nivel masivo en secundaria y su proyección a los niveles de bachillerato y ciclo profesional. 

Líneas de Acción 

·        Concertación con autoridades, instancias y actores educativos federales y estatales.

·        Presentación del programa.

·        Calendarización de actividades.

·        Suministro de material didáctico de apoyo.

·        Sensibilización y capacitación a vocales y maestros.

·        Instrumentación en aulas.

·        Ampliación de la cobertura e impacto del programa.

·        Aplicación del sistema de evaluación.

·        Presentación a las autoridades correspondientes de las propuestas de solución a los problemas comunitarios generadas por los estudiantes.

·        Seguimiento de la respuesta de las autoridades a las propuestas estudiantiles.

·        Integración del reporte de actividades. 

Población Objetivo 

·        Vocales de Juntas Locales y Distritales Ejecutivas.

·        Alumnos de nivel secundaria, bachillerato y ciclo profesional.

·        Autoridades, instancias y actores educativos. 

Indicadores 

·        Cursos impartidos a instructores y alumnos.

·        Cobertura e impacto del programa.

·        Propuestas generadas a las autoridades.

·        Respuestas de las autoridades a las propuestas de políticas formuladas por los estudiantes.

·        Modelo de evaluación de impacto.

·        Incorporación de contenidos, metodologías y dinámicas en los programas oficiales.

 


Estrategia C 

Instrumentación de Derechos y Valores de la Niñez Mexicana buscando su adopción a nivel masivo en los 5° y 6° grados de primaria. 

Líneas de Acción 

·        Capacitación a vocales de Juntas Locales y Distritales Ejecutivas.

·        Concertación con autoridades, instancias y actores educativos federales y estatales.

·        Presentación del programa.

·        Calendarización de actividades.

·        Suministro de material didáctico de apoyo.

·        Sensibilización y capacitación a vocales de Juntas y maestros.

·        Diseño del instrumento de evaluación.

·        Instrumentación en aulas.

·        Ampliación de la cobertura e impacto del programa.

·        Aplicación del sistema de evaluación.

·        Integración del reporte de actividades.

·        Identificación de los contenidos, metodologías y dinámicas del programa susceptibles de incorporarse a los programas oficiales. 

Población Objetivo 

·        Vocales de Juntas Locales y Distritales.

·        Alumnos de quinto y sexto grados de primaria.

·        Autoridades, instancias y actores educativos.  

Indicadores 

·        Cursos impartidos.

·        Cobertura e impacto del programa.

·        Incorporación de contenidos, metodologías y dinámicas en los programas oficiales.

 


Estrategia D 

Instrumentación de los ejercicios de Elección de Representantes en el Espacio Escolar. 

Líneas de Acción 

·        Presentación del programa y del material correspondiente (Código Electoral Escolar) a vocales de Juntas Locales y Distritales.

·        Presentación del programa a autoridades, instancias y actores educativos federales y estatales.

·        Promoción del programa en escuelas primarias, secundarias, bachilleratos y universidades.

·        Calendarización de actividades.

·        Suministro de material electoral y didáctico de apoyo.

·        Impartición de pláticas y sesiones de asesoría.

·        Integración del reporte de actividades.

·        Ajustes al programa. 

Población Objetivo 

·        Vocales de Juntas Locales y Distritales.

·        Alumnos de escuelas primaria, secundaria, bachillerato y profesional.

·        Autoridades, instancias y actores educativos.  

Indicadores 

·        Diseño de instrumento de evaluación.

·        Número de ejercicios realizados.

·        Población escolar cubierta.

·        Pláticas y sesiones de asesoría.

·        Evaluación del impacto del programa.

 


Estrategia E  

Elaboración del ejercicio de participación y expresión cívica Parlamentos Infantiles y Juveniles con base en metodologías vivenciales para que niñas, niños y jóvenes desarrollen habilidades deliberativas y reconozcan la función e importancia del trabajo parlamentario.

Líneas de Acción  

·        Sistematizar experiencias nacionales e internacionales.

·        Concertar con las instancias impulsoras de este tipo de experiencias (actores y autoridades educativas y congresos locales y federal).

·        Diseñar un modelo de instrumentación del ejercicio.

·        Elaborar un manual para la organización de parlamentos infantiles y juveniles.

·        Impulsar iniciativas en favor de parlamentos infantiles y juveniles, con un perfil educativo y formativo.

·        Evaluar esta modalidad de ejercicio de participación y expresión cívica. 

Población objetivo 

·        Niñas, niños y adolescentes de 6-17 años de edad.

·        Jóvenes universitarios

·        Sociedades de alumnos o equivalentes.

·        Coordinadores y promotores de ejercicios afines.

·        Autoridades, directivos y personal de instituciones y organizaciones de los sectores público, social y privado vinculados al tema de la niñez y la juventud.

·        Congresos locales y federal.  

Indicadores  

·        Manual de organización de parlamentos infantiles y juveniles.

·        Parlamentos organizados.

·        Población atendida.

·        Sistematización de experiencias.

 


Estrategia F  

Elaboración y aplicación del programa “Un día en el Cabildo...”, con base en las experiencias vigentes en diversos estados de la República, con el fin de que niñas, niños y jóvenes reconozcan la importancia del cabildo como órgano colegiado de gobierno municipal, conozcan sus funciones y desarrollen las competencias cívicas del caso.  

Líneas de acción 

·        Integrar un expediente con información acerca de experiencias sobre este ejercicio.

·        Consultar con expertos en la materia para afinar los aspectos pedagógicos del ejercicio.

·        Llevar a cabo grupos de enfoque y/o entrevistas para conocer la experiencia de los propios niños y jóvenes que han participado en este tipo de ejercicio y obtener propuestas para enriquecer el ejercicio.

·        Elaborar el manual del programa.

·        Concertar con las instancias, actores y autoridades educativas, así como con autoridades municipales para pilotear el programa.

·        Capacitar al personal del Instituto y a maestros para su instrumentación.

·        Promover el manual y difundir las experiencias y resultados del ejercicio.  

Población objetivo  

·        Autoridades municipales.

·        Instancias, actores y autoridades educativas.

·        Niñas, niños y jóvenes de 6 a 17 años de edad. 

Indicadores 

·        Programa y manual.

·        Elaboración y distribución de materiales didácticos.

·        Ejercicios realizados.

·        Población atendida.

·        Propuestas.  


Estrategia G  

Desarrollo y aplicación de Circuitos de Cultura Cívica.  

Líneas de Acción  

·        Formalizar el trabajo conjunto con la UNAM.

·        Diseñar el concepto y las actividades del Circuito de Cultura Cívica.

·        Pilotear el programa en campus universitarios.

·        Realizar los ajustes al programa.

·        Aplicar el programa a una escala mayor dentro de la UNAM.

·        Presentar y concertar la realización del programa, con la anuencia de la UNAM, a otras instituciones de educación superior.

Población Objetivo  

·        Estudiantes de nivel bachillerato y profesional  

Indicadores  

·        Modelo pedagógico, participativo y eficaz para población universitaria.

·        Población atendida.

·        Evaluación del impacto del programa.

·        Número de instituciones a nivel nacional que desarrollan el programa.

 


Estrategia H  

Instrumentación a nivel nacional de concursos que promuevan y fortalezcan los valores, las actitudes y las prácticas cívico-democráticas entre los estudiantes.  

Líneas de Acción  

·        Elaborar los lineamientos y el manual para la organización de los concursos.

·        Definir tipo de concurso y su alcance (nacional, regional o local). Esto último se determinará en función de las características y necesidades de las Juntas Locales.

·        Cuidar los aspectos formativos de los concursos.

·        Buscar la activa incorporación del sistema educativo.

·        Buscar la incorporación de instituciones públicas, privadas y sociales para el patrocinio de los concursos.

·        Evaluar el impacto de los concursos que se realicen y analizar la viabilidad de llevarlos a cabo de nueva cuenta.

·        Presentar y difundir el manual de organización de los concursos y promover su conocimiento por parte de los Vocales del ramo, así como de las instituciones de apoyo.  

Población Objetivo  

·        Estudiantes de diversos niveles escolares.

·        Directores de escuelas y titulares de las instancias educativas públicas y privadas.

·        Autoridades municipales, locales y federales interesadas en ejercicios de esta naturaleza.

·        Instituciones públicas, privadas y sociales.  

Indicadores 

·        Manual para la organización de concursos.

·        Concursos realizados.

·        Población atendida.

 


Estrategia I  

Identificación y sistematización de experiencias y programas exitosos de educación cívica en el espacio escolar instrumentados por las Juntas Locales y Distritales del IFE y otras instituciones y organismos, tanto a nivel nacional como internacional.  

Líneas de Acción  

·        Establecimiento de normas y procedimientos para la identificación, registro, análisis y dictaminación de proyectos que puedan resultar de interés para el IFE.

·        Consulta de directorios y sitios especializados en la WEB.

·        Contacto con otras instituciones.

·        Integración de un catálogo de programas de educación cívica en el espacio escolar instrumentados por otras instituciones y organismos públicos, privados y sociales, tanto nacionales como extranjeros.

·        Integración de dicha información en la página WEB del IFE en materia de educación cívica.  

Población Objetivo  

·        Juntas Locales y Distritales.

·        Instituciones y organismos nacionales e internacionales, y organismos públicos, privados y sociales con programas afines.  

Indicadores  

·        Catálogo especializado de programas de educación cívica.

·        Dictámenes de programas.



*  Prestigiada institución educativa estadounidense sin fines de lucro, creada en 1964, dedicada a desarrollar y promover programas de educación cívica.

 


II. PROGRAMA DE FORMACIÓN Y EDUCACIÓN NO FORMAL, Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA 

Descripción 

Es en la educación no formal donde se pueden atender y complementar necesidades específicas de educación y formación cívica, adicionales a la que se cubren mediante la educación formal, así como dar respuesta a aquellos sectores que no están incorporados en la educación formal, que comprende tanto a los grupos de población que no asisten a los espacios escolares como a las instituciones, grupos u organizaciones que desarrollan acciones de educación cívica y formación ciudadana. Por tal razón se han creado programas para atender a estos grupos de población con miras a fortalecer el sentido de ciudadanía. 

La naturaleza misma de los proyectos aquí descritos subraya el papel del IFE como promotor y aglutinador de iniciativas en la materia y espacio de encuentro de esfuerzos interinstitucionales. En efecto, cada uno de los proyectos que a continuación se detallan tiene como rasgo central y constitutivo el de exigir la participación del IFE y el concurso activo de diversas instancias públicas, privadas y sociales, con el propósito de atender eficazmente a la población objetivo ahí donde ésta se encuentra: las comunidades, los barrios, las colonias, el espacio laboral, etcétera. 

Motivar e involucrar, por parte del IFE a los sectores organizados como sindicatos, asociaciones empresariales, colegios de profesionistas, etcétera, dentro de este programa de educación no formal es de suma importancia porque en este ámbito, a diferencia de la educación formal, no se tiene a un público usuario cautivo, sino que debemos localizarlo y convencerlo de los beneficios de nuestros proyectos. Así visto, contar con públicos que se encuentren ya conformados como organizaciones sociales o civiles representa una gran ventaja para la inserción de nuestras propuestas. Además, bajo la misma óptica, podría estudiarse la posible interacción del Instituto con empresas privadas para la promoción de los contenidos de los proyectos de participación ciudadana para adultos en espacios no formales. 

Lo anterior tiene como finalidad sumar esfuerzos y fortalecer aquellos espacios donde se requiere de una mayor coordinación, reconocer que existen diferentes iniciativas y experiencias, y que es una gran oportunidad valerse de ellos para enriquecer los procesos y retroalimentarse de manera permanente. Por lo mismo, en este programa se inscriben aquellas estrategias que de manera integral suponen una sólida acción que represente a todos los sectores de la población, las diferentes maneras de organizarse y las necesidades específicas de cada uno. 

Los diferentes proyectos que componen el programa guardan entre sí una fuerte vinculación que permite, en todos los casos, generar una diversidad de espacios y foros necesarios para la conformación de una cultura política democrática.


Proyecto 1. Educación y capacitación electoral 

Descripción 

El Proyecto de Educación y Capacitación Electoral busca proporcionar conocimientos y marcos de referencia sobre la legislación, las instituciones y  los procedimientos electorales, así como sobre el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones político-electorales. También pretende desarrollar en los ciudadanos competencias específicas que les permitan participar activamente en la organización y vigilancia de los procesos electorales para que aseguren el pleno apego a la legalidad, especialmente para garantizar la emisión libre y secreta del voto. 

Asimismo, pretende abrir espacios para el análisis y la reflexión sobre temas  vinculados con el ámbito electoral.  

Objetivo 

Generar espacios de formación permanente para la ciudadanía que le permitan conocer y participar de manera libre, activa, responsable y crítica en los procesos electorales, con la finalidad de que se conciba a sí misma como garante de la legalidad dentro de éstos y como partícipes de los procedimientos de integración de la autoridad.

  


Estrategia A 

Desarrollo de competencias cívicas que permitan a los ciudadanos participar activamente en la organización y vigilancia de los procesos electorales. 

Líneas de Acción 

·        Identificar las áreas en las que el ciudadano puede participar dentro de los procesos electorales.

·        Diseñar programas con metodologías que permitan  promover el desarrollo de competencias al ciudadano para participar en los procesos electorales, tanto en la organización como en la vigilancia de los mismos.

·        Diseñar, elaborar y distribuir materiales de apoyo a los ciudadanos.

·        Diseñar y editar manuales.

·        Capacitar a Vocales de Juntas Locales y Distritales.

·        Difundir y promover el programa y los materiales en instituciones y organizaciones interesadas en participar en procesos electorales y vinculadas con la formación cívica.

·        Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados el programa de trabajo.

·        Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los lineamientos que se establezcan y el programa acordado.

·        Impartir cursos para ciudadanos interesados, directamente por los funcionarios del Instituto. 

Población Objetivo 

·        Ciudadanos.

·        Instituciones públicas, privadas y sociales  

Indicadores 

·        Elaboración del programa.

·        Cursos impartidos.

·        Materiales elaborados y distribuidos.

·        Instructores formados.

·        Población atendida.

 


Estrategia B 

Promoción de una cultura del voto libre y secreto, con especial énfasis en zonas y poblaciones identificadas como de alto riesgo. 

Líneas de acción 

·        Elaborar un diagnóstico que detecte zonas y poblaciones identificadas comoparticularmente vulnerables a fenómenos de compra y coacción del voto.

·        Identificar prácticas de compra y coacción del voto.

·        Diseñar, elaborar e instrumentar proyectos focalizados para prevenir y combatir la compra y coacción del voto.

·        Incluir en los materiales didácticos correspondientes las disposiciones legales relativas a compra y coacción del voto y, en general, sobre delitos electorales.

·        Concertar con instituciones para ampliar la cobertura de las tareas de información, orientación, prevención y combate de las prácticas ilícitas.

·        Diseñar, producir y distribuir materiales.

·        Realizar talleres de análisis, reflexión y elaboración de propuestas. 

Población Objetivo 

·        Ciudadanos.

·        Instituciones públicas, privadas y sociales. 

Indicadores 

·        Diagnóstico.

·        Elaboración del programa.

·        Talleres realizados.

·        Materiales elaborados y distribuidos.

·        Población atendida.

·        Propuestas presentadas.

 


Estrategia C 

Impulso a espacios de análisis y reflexión para integrar y ofrecer un paquete de opciones educativas (talleres, diplomados, maestrías, seminarios, conferencias, etcétera) en materia político-electoral. 

Líneas de acción 

·        Sistematizar y evaluar las opciones educativas que ha instrumentado el IFE con diferentes instituciones.

·        Integrar un paquete de opciones educativas que contemple para cada caso su contenido, metodología y materiales y actualizarlo permanente.

·        Homogeneizar los contenidos básicos de las opciones educativas en las que participa en IFE.

·        Recuperar experiencias de otras instituciones.

·        Promover y difundir el programa.

·        Elaborar un directorio de especialistas internos y externos por tema.

·        Potenciar, a través de la concertación interinstitucional, espacios de análisis y reflexión sobre la temática político-electoral. 

Población Objetivo 

·        Instituciones educativas.

·        Organizaciones públicas, privadas y sociales.

·        Investigadores y académicos interesados en el tema.

·        Personal del IFE 

Indicadores 

·        Paquete de opciones educativas

·        Eventos realizados

·        Población atendida

·        Directorio de especialistas


Proyecto 2. Formación de educadores para la democracia 

Descripción 

Para incidir en un proceso que desemboque en una cultura democrática se precisa de programas de formación que brinden herramientas teórico-metodológicas a los educadores, las cuales les permitan reforzar tanto las acciones que vienen realizando como su reproducción con otros grupos que, a su vez, realicen trabajo en materia de educación cívica. En este sentido, el proyecto se propone desplegar un conjunto de estrategias que acerquen instrumentos nuevos a los educadores para desarrollar sus actividades, así como para fortalecer su trabajo con la ciudadanía en general. 

Dentro de este proyecto se pretende ofrecer una serie de opciones a diferentes instancias, entre las que se encuentran organizaciones de la sociedad civil, funcionarios del IFE, instituciones educativas o de formación ciudadana, entre otras que, enmarcadas dentro de una cultura democrática, incidan en una ciudadanía más consciente y participativa. 

Objetivo 

Desarrollar acciones de formación en torno a los grandes temas de la educación cívica para la democracia, dirigidas a funcionarios del IFE, tanto de Juntas y Consejos Locales como Distritales, así como a líderes comunitarios, dirigentes de organizaciones no gubernamentales, promotores sociales y, en general, al público interesado en la multiplicación de dichas acciones.

 


Estrategia A 

Realización de un diplomado nacional en la modalidad de educación a distancia, para la Formación de Educadores para la Democracia, del que emanen proyectos de educación cívica.  

Líneas de Acción 

·        Diseñar y elaborar los contenidos, la metodología y los materiales del diplomado nacional “Educación para la Democracia”.

·        Coordinar con otras instituciones su instrumentación.

·        Establecer criterios de selección de participantes.

·        Integrar el directorio de candidatos a participar en el diplomado.

·        Invitar a participantes.

·        Impartir el diplomado.

·        Sistematizar y evaluar los proyectos emanados del diplomado.

·        Establecer los criterios para dictaminar y seleccionar proyectos cuyo desarrollo apoyará al IFE.

·        Dar seguimiento a los proyectos desarrollados.

 Población Objetivo 

·        Funcionarios del IFE.

·        Consejeros locales y distritales.

·        Líderes y promotores comunitarios.

·        Dirigentes sociales. 

Indicadores 

·        Diplomado.

·        Número de participantes y egresados de los diplomados.

·        Proyectos desarrollados por los participantes.

·        Población impactada por los proyectos propuestos por las organizaciones no gubernamentales, Juntas Locales y Distritales, etcétera.


Estrategia B 

Intercambio de experiencias sobre proyectos de formación en educación cívica generadas por instituciones y organismos públicos, privados y sociales. 

Líneas de Acción 

·        Crear un directorio de organismos e instituciones públicos, privados y sociales, que promuevan la educación cívica en el ámbito no formal.

·        Desarrollar talleres, conferencias y debates.

·        Fomentar encuentros de intercambio de experiencias.

·        Sistematizar las experiencias.

·        Integrar la información en la página Web de educación cívica del IFE. 

Población Objetivo 

·        Instituciones y organismos públicos, privados y sociales vinculados con la educación cívica y ciudadana.

·        Público políticamente atento.

·        Funcionarios del IFE. 

Indicadores 

·        Talleres, conferencias y debates realizados.

·        Página Web.

·        Directorio de organizaciones.


Proyecto 3. Promoción de una ciudadanía activa

Descripción 

El proyecto parte de la idea de que la democracia puede funcionar más adecuadamente ahí donde la cultura política construye, transforma, apoya y refuerza la institucionalidad y el marco normativo propios de la democracia. En ese sentido, la educación cívica se hace pertinente en tanto profundiza y contribuye en el mejoramiento de la cultura política ciudadana. 

El proyecto pretende, por lo tanto, desarrollar en los adultos competencias cívicas que les permitan revalorar y mejorar su desempeño ciudadano. Para ello, considera fundamental dentro de su metodología partir de la recuperación de la experiencia ciudadana, así como generar espacios para el debate de las propias vivencias de los participantes. Esta metodología permite un aprendizaje más significativo en el que se vincula lo aprendido con el hacer cotidiano. Las estrategias que comprende el proyecto son dos, a saber:  

A) Taller de Educación Ciudadana. Es un taller conformado por siete módulos que pretende contribuir a la formación de ciudadanos libres, responsables e informados que practiquen y apliquen los valores democráticos en los diferentes ámbitos de su vida. Busca proporcionar, de manera práctica y vivencial, las herramientas necesarias que permitan a los ciudadanos encontrar soluciones a aquellos problemas que se les presentan en su vida cotidiana. 

En este sentido, los temas que lo conforman fueron desarrollados pensando en las prácticas y valores más importantes del ejercicio ciudadano, así como de la convivencia democrática. Éstos son: 

1.      Democracia y valores democráticos.

2.      Participación ciudadana: cómo y dónde.

3.      Habilidades para dialogar y construir acuerdos: conflicto y consenso.

4.      ¿Cómo vivir con pluralismo y tolerancia?

5.      Preparándose para un voto razonado.

6.      Capacitación electoral.

7.      Equidad de género y familia. 

Estas unidades se imparten en sesiones de dos horas cada una, y pueden tener una periodicidad de una o dos semanas entre sí, según sean las necesidades de los participantes. Por otra parte, aun cuando es preferible la impartición total del programa, las unidades también pueden darse de forma aislada. 

El taller parte de la premisa de que en la educación de adultos es importante conocer y escuchar la opinión de cada uno de los participantes, pues el intercambio de diversos puntos de vista y de las experiencias personales enriquecen la dinámica del grupo; esto fomenta un cambio de actitudes y una retroalimentación de los conceptos aprendidos. 

En consecuencia con estos postulados, todas las unidades incluyen las siguientes actividades:

·         Un diagnóstico inicial: ¿Qué opinión tienes sobre el tema?

·         Objetivos particulares: ¿Qué nos proponemos?

·         Presentación de la información y los conceptos básicos sobre el tema.

·         Dinámicas grupales a través de las cuales se esclarecen y refuerzan los conceptos básicos y se vinculan con las necesidades y problemas concretos de la comunidad.

·         Un autodiagnóstico final: ¿Qué aprendí acerca del tema?  

B) Proyecto Ciudadano para Adultos es una adecuación del proyecto del mismo nombre, originalmente diseñado para estudiantes de secundaria. La adecuación a público adulto se consideró pertinente dado que el objetivo fundamental es que los participantes, colectivamente, generen y desarrollen, en coordinación con la autoridad respectiva, propuestas de políticas públicas para la resolución de problemas comunitarios. 

La adecuación para adultos se hizo considerando las características específicas de este sector poblacional, como son la recuperación y enriquecimiento de las experiencias personales y colectivas, la vinculación con los escenarios reales, la toma de conciencia de la responsabilidad individual y colectiva, entre otras.  

El taller busca ofrecer a los ciudadanos conocimientos, ideas y herramientas para que puedan construir acuerdos relacionados con los diferentes problemas que les aquejan en su vivencia cotidiana y plantear constructivamente sus demandas a la autoridad correspondiente. El taller desarrolla en los ciudadanos un sentido de responsabilidad en torno a los problemas de su comunidad.  

El Proyecto Ciudadano para Adultos comprende cuatro etapas:

1.      Explicación del problema.

2.      Análisis de políticas alternativas para resolver el problema.

3.      Política pública propuesta para enfrentar el problema.

4.      Desarrollo de un Plan de Acción. 

Objetivo 

Contribuir a promover una participación ciudadana más informada, activa y responsable en el ámbito público, y la formación integral de ciudadanos que compartan los valores y principios fundamentales de la comunidad política en la que se desarrollan.

 


Estrategia A 

Instrumentación de los Talleres de Educación Ciudadana en coordinación con instituciones y organizaciones interesadas en la construcción de ciudadanía. 

Líneas de acción 

·        Revisar la metodología existente con apoyo de expertos.

·        Difundir el documento base del programa y sus manuales en las instituciones y organizaciones interesadas en la educación cívica de adultos, como pueden ser: partidos políticos, agrupaciones políticas, organizaciones ciudadanas, grupos comunitarios, sindicatos, etcétera.

·        Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados, el esquema de trabajo.

·        Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los lineamientos establecidos.

·        Realizar talleres de intercambio de experiencias.

·        Diseñar los mecanismos de seguimiento, evaluación y apoyo.

·        Incluir nuevos temas y, a partir de esto, extender su aplicación a nuevos grupos.

·        Editar y distribuir el manual del participante y la guía del instructor. 

Población objetivo 

·        Población adulta con un nivel bajo y medio de escolaridad, poco informada y desinteresada en la política.

·        Miembros de instituciones públicas, privadas y sociales interesados en formarse como facilitadores del programa y en su reproducción. 

Indicadores 

·        Manual actualizado.

·        Talleres realizados.

·        Instructores formados.

·        Población atendida.

·        Materiales elaborados y distribuidos.

 


Estrategia B 

Instrumentar el Proyecto Ciudadano para Adultos con la finalidad de que las políticas públicas propuestas y los planes de acción que se generen dentro del mismo sean presentados por los participantes y atendidos por las autoridades competentes. 

Líneas de acción 

·        Pilotear la estrategia en diferentes ciudades del país.

·        Revisar la metodología y adecuarla, en su caso, con el apoyo de expertos, entre los que debería figurar personal del Center for Civic Education.

·        Realizar el diseño definitivo de los manuales del instructor y del participante, y proceder a su edición.

·        Elaborar el programa de capacitación de los Vocales de las Juntas Locales y Distritales.

·        Difundir el documento base del programa, así como sus manuales y contenidos, en instituciones y organizaciones interesadas en la educación cívica y formación ciudadana de adultos.

·        Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados el esquema de trabajo.

·        Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los lineamientos establecidos.

·        Realizar talleres de intercambio de experiencias.

·        Diseñar los mecanismos de seguimiento, evaluación y apoyo. 

Población objetivo 

·        Población adulta con un nivel bajo y medio de escolaridad, poco informada y desinteresada en la política.

·        Miembros de instituciones públicas, privadas y sociales interesados en formarse como instructores. 

Indicadores 

·        Talleres realizados.

·        Instructores formados.

·        Población atendida.

·        Materiales elaborados y distribuidos.

 


Proyecto 4. Educación cívica y formación ciudadana en el espacio municipal 

Descripción 

El municipio es el primer ámbito político que envuelve y define la vida privada y pública de cualquier persona. Por ello, los ciudadanos ven en el municipio la comunidad en la que se encuadra para vivir en sociedad y una de los instancias de gobierno sobre el cual pueden influir. 

Para que esto último sea posible es menester dotarlos de herramientas informativas y formativas que fortalezcan su conciencia como ciudadanos, favoreciendo la apropiación del conocimiento y el desarrollo de competencias cívicas. 

El proyecto de formación ciudadana en el espacio municipal tiene como base fundamental los planteamientos contenidos en el trabajo Eslabones de la democracia, ya publicado por el IFE, el cual pretende aportar los elementos en materia de valores, derechos y obligaciones ciudadanos vinculados con dicho ámbito. 

Abarca cinco ejes temáticos denominados Eslabones de la democracia, que colocan al ciudadano como un actor principal de la vida pública municipal, subrayando los derechos, los valores, los mecanismos y las prácticas que hacen posible y necesaria su participación.  

Si bien el proyecto está orientado hacia el ciudadano, existen públicos igualmente importantes, como las propias autoridades municipales, pero también las instituciones académicas y los organismos civiles y sociales interesados en el tema.  

En este marco habrá de darse especial atención al análisis y la discusión en torno a las experiencias de participación ciudadana en los municipios con población mayoritariamente indígena, en los cuales las diversas colectividades construyen y recrean sus identidades culturales, tejen sus relaciones políticas y sociales y diseñan sus estrategias de desarrollo. 

Para el caso del Distrito Federal, el ejercicio se adecuará a la organización político-administrativa vigente. 

Objetivo

Fomentar una mayor participación ciudadana en el ámbito municipal, a partir de la difusión, análisis, reflexión y promoción de los valores y prácticas de la democracia, los derechos y obligaciones ciudadanos y experiencias desarrolladas desde los poderes locales o desde organizaciones de la sociedad civil; todo ello con el fin de que se expresen por los diversos canales de participación, previstos, en su caso, en las legislaciones locales.

 


Estrategia A 

Coordinación con autoridades municipales, organizaciones e instituciones promotoras del proyecto, así como con otras interesadas para la promoción e instrumentación del mismo. 

Líneas de acción

·        Suscribir convenios de colaboración y acuerdos operativos con autoridades municipales, entidades académicas y demás instancias que hagan posible la instrumentación del proyecto a gran escala..

·        Difundir y distribuir entre autoridades municipales, comunidad académica y promotores de la educación cívica, el documento base del proyecto.

·        Elaborar los manuales para la aplicación del proyecto, a partir de los documentos básicos (Eslabones de la Democracia).

·        Generar otros materiales, a partir de los contenidos de los documentos básicos.

·        Realizar cursos, talleres y eventos de análisis, formación y divulgación entre la población objetivo del programa: funcionarios municipales y ciudadanos. 

Población objetivo

·        Ciudadanos.

·        Funcionarios municipales.

·        Organizaciones y/o comunidades indígenas.

·        Instituciones públicas, privadas y sociales vinculadas con la problemática municipal.

·        Instituciones y organizaciones de carácter académico dedicadas al estudio y la investigación de temas municipales. 

Metas

·        Convenios firmados.

·        Materiales elaborados y distribuidos.

·        Cursos, talleres y eventos realizados.

·        Población atendida.

 


Estrategia B 

Apoyo, generación e instrumentación de iniciativas y programas de participación ciudadana en el ámbito municipal. 

Líneas de acción 

·        Diseñar mecanismos de participación interinstitucional.

·        Generar convocatorias para concursos en materia de educación cívica y participación ciudadana en el ámbito municipal.

·        Identificar, evaluar y apoyar proyectos existentes de participación ciudadana.

·        Realizar talleres para el intercambio de experiencias en la materia. 

Población objetivo 

·        Funcionarios municipales.

·        Ciudadanos.

·        Organizaciones y/o comunidades indígenas.

·        Instituciones públicas, privadas y sociales vinculadas con la problemática municipal.

·        Instituciones académicas. 

Indicadores

·        Proyectos apoyados e instrumentados.

·        Talleres realizados.

·        Concursos efectuados.

·        Población atendida.

 


Proyecto 5. Fomento a proyectos de formación y participación ciudadana 

Descripción 

Con el objeto de fomentar el diseño e instrumentación de proyectos de formación y participación ciudadana, el Instituto se propone apoyar propuestas emanadas de las organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas y privadas, además de las generadas por la estructura desconcentrada del propio Instituto. 

Objetivo 

Fomentar y fortalecer la colaboración de las organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas y privadas en las tareas de formación y participación ciudadana a través de proyectos específicos, con el objeto de promover el ejercicio de una ciudadanía activa, crítica y responsable.


Estrategia A 

Fomento a iniciativas de la sociedad civil, organizaciones e instituciones públicas y privadas y de los órganos desconcentrados del Instituto sobre diseño y desarrollo de programas y materiales de educación cívica.

Líneas de Acción 

·        Definir las bases de concursos para organizaciones no gubernamentales, instituciones públicas y privadas y órganos desconcentrados del Instituto.

·        Realizar convocatorias a concursos para el diseño, aplicación y desarrollo de programas y materiales de educación cívica para población abierta.

·        Dictaminar las propuestas y entregar reconocimientos a los participantes.

·        Establecer mecanismos de seguimiento de los proyectos ganadores.

·        Establecer lineamientos para que los proyectos ganadores den cuenta a la ciudadanía de los resultados obtenidos.

·        Sistematizar las experiencias de los proyectos ganadores para su replicabilidad.

·        Realizar talleres para el intercambio de experiencias de los proyectos ganadores de los concursos.

·        Proporcionar orientación y coadyuvar con las instituciones públicas, privadas y sociales a ubicar fuentes de apoyo y asesoría para el desarrollo de proyectos de educación cívica y formación ciudadana. 

Población Objetivo 

·        Sociedad civil.

·        Instituciones públicas y privadas.

·        Instituciones educativas.

·        Órganos desconcentrados del Instituto. 

Indicadores 

·        Concursos.

·        Proyectos instrumentados.

·        Materiales elaborados.

·        Talleres.

·        Población atendida.


Proyecto 6. Participación cívica para la niñez y la juventud 

Descripción 

Los ejercicios de participación y expresión cívica infantil y juvenil organizados por el IFE han colocado el tema de la niñez y la juventud en un lugar relevante de la agenda nacional. 

Este proyecto centra su atención en la  promoción de procesos de expresión, organización y participación cívica infantil y juvenil, los cuales, diseñados como ejercicios formativos, incorporan contenidos y condiciones para que los participantes ejerzan sus derechos, reflexionen respecto de su entorno e incursionen en prácticas y procedimientos democráticos. 

Este proyecto trasciende el espacio escolar para brindar a quienes no asisten a la escuela la oportunidad de acceder a estas experiencias formativas cuyo sentido lúdico, grupal y vivencial facilita el aprendizaje significativo. 

Las modalidades de expresión y participación incluyen, principalmente, acciones tales como consultas, parlamentos, simulacros del ejercicio de la autoridad municipal y de la función legislativa, encuentros y foros, entre otros. 

Asimismo, en cumplimiento del compromiso asumido por un importante número de instituciones y organismos de la sociedad, se continuará sistematizando y aprovechando la experiencia alcanzada con la Consulta Infantil yJuvenil 2000. 

Para ello, se continuará trabajando en la realización de foros, encuentros con niños, niñas y adolescentes, para diseñar agendas temáticas y a partir de las mismas hacer propuestas de acciones y políticas públicas a las autoridades locales. 

La Semana Estatal de Educación Cívica surge a iniciativa de Juntas Locales y Distritales del Instituto Federal Electoral. Convoca a un conjunto de instituciones públicas y organizaciones privadas y sociales, con la finalidad de promover la educación cívica y la cultura política democrática a nivel nacional, a partir de una serie de actividades educativas y formativas que centran la atención de la población en los valores, prácticas e instituciones democráticas. 

Formación ciudadana para jóvenes de 18 años consiste en el diseño y aplicación de cursos tipo para promover el desarrollo de competencias cívicas en aquellos jóvenes que han adquirido derechos políticos.

 


Estrategia A

Definición de nuevas políticas y programas a favor de la niñez y la juventud a partir de la experiencia de la Consulta Infantil y Juvenil 2000 y del desarrollo de las acciones de análisis y reflexión de sus resultados.

Líneas de acción

·        Dar continuidad a los compromisos derivados de la Consulta Infantil y Juvenil 2000.

·        Sistematizar la base de datos de los resultados nacionales, realizando cortes estatales y procediendo a analizarlos, para contar con agendas temáticas tanto a nivel nacional como por entidad federativa.

·        Rearticular el trabajo interinstitucional de las Comisiones Técnicas General y Estatales de la Consulta infantil y Juvenil 2000, para que sea la base de las acciones de respuesta y de nuevos ejercicios de participación.

·        Realizar foros de análisis y reflexión sobre los resultados de la Consulta.

·        Promover, con base en las experiencias de los foros de reflexión y análisis, encuentros estatales entre niñas, niños y adolescentes con sus respectivas autoridades, para la definición de propuestas, compromisos y políticas públicas en favor de la niñez y la juventud.

·        Difundir los resultados así como los foros, encuentros y otras actividades derivadas de la Consulta para dar cumplimiento al compromiso institucional con el ejercicio.

·        Promover la conformación de una red nacional de investigadores interesados en la temática de la niñez y la juventud que, a partir de la base de datos de la Consulta genere nuevas líneas de estudio.

·        Diseñar un manual para la organización de consultas infantiles y juveniles en el cual se plasme, de forma sistemática y accesible, la experiencia acumulada y así, ser aprovechado por diversas instancias.

·        Diagnosticar y sistematizar la experiencia para diseñar un nuevo ejercicio de participación y expresión cívica infantil y juvenil de amplia cobertura en el 2003. 

Población objetivo  

·        Niñas, niños y adolescentes de 6 a 17 años de edad.

·        Coordinadores y promotores de ejercicios de participación cívica con población infantil y juvenil.

·        Autoridades, directivos y personal de instituciones y organizaciones de los sectores público, social y privado vinculados con los temas de niñez y juventud.  

Indicadores

·        Ejercicio de participación y expresión infantil y juvenil nacional en el 2003

·        Manual para la organización de consultas infantiles y juveniles.

·        Eventos realizados.

·        Documento de sistematización de la experiencia.

·        Propuestas y compromisos derivados de las actividades.

·        Incidencia en políticas públicas.

·        Población atendida.

·        Nuevas líneas de investigación.

 


Estrategia B

Desarrollo de la Semana Estatal de Educación Cívica con el objetivo de realizar en una semana actividades educativas y formativas para sumar esfuerzos y recursos de instituciones educativas y electorales, a fin de centrar la atención de la población en el tema de la educación cívica y la participación ciudadana.

Líneas de acción 

·        Diseñar los lineamientos respectivos.

·        Elaborar un manual para la organización de la semana de educación cívica.

·        Conformar comités organizadores amplios y plurales a nivel estatal.

·        Establecer la agenda de trabajo de los comités, así como del programa de actividades, con una integración interinstitucional de propuestas.

·        Desarrollar, a nivel nacional, el programa Semana Estatal de la Educación Cívica.

·        Evaluar el desarrollo del ejercicio para enriquecer los aspectos educativos del mismo.  

Población Objetivo  

·        Población abierta

·        Instituciones públicas, privadas y sociales.

·        Órganos desconcentrados del Instituto.  

Indicadores  

·        Lineamientos y manual

·        Realización de eventos

 


Estrategia C  

 

Formación ciudadana dirigida a jóvenes de 18 años.

Líneas de Acción 

·        Diseñar y elaborar el curso tipo de formación ciudadana a jóvenes que acaban de adquirir derechos políticos plenos.

·        Concertar acciones conjuntas con instituciones que trabajan con jóvenes.

·        Adecuar el curso tipo a las necesidades regionales.

·        Promover en las universidades e instituciones educativas que los estudiantes realicen su servicio social en el IFE, participando en programas de educación cívica.

·        Diseñar la estrategia de capacitación para los formadores.

·        Diseñar y elaborar materiales por parte del IFE y de otras organizaciones.

·        Instrumentar el curso a jóvenes.

·        Establecer los perfiles de entrada y salida. 

Población Objetivo  

·        Jóvenes de 18 años.

·        Universidades e instituciones educativas.

·        Instituciones que atienden a población juvenil. 

Indicadores  

·        Número de cursos impartidos.

·        Población impactada.

·        Prestadores de servicio social.

·        Materiales elaborados y distribución de los mismos.

   


Estrategia D  

Recuperación y, en su caso, incorporación de programas, eventos y acciones de participación cívica infantil y juvenil desarrollados por instituciones nacionales e internacionales.

Líneas de Acción 

·        Llevar a cabo reuniones, foros, encuentros, entrevistas con coordinadores y promotores de ejercicios de participación, expresión y asociación de niñas, niños y jóvenes en materia de educación cívica.

·        Establecer normas y procedimientos para la identificación, registro, análisis, dictaminación de proyectos que puedan resultar de interés para el IFE.

·        Recabar experiencias de otros países mediante consulta de directorios y sitios especializados en la WEB, así como a través de los contactos establecidos a nivel institucional con entidades internacionales.

·        Integrar un catálogo de experiencias y un directorio de promotores.

·        Integrar la información correspondiente en la página WEB del IFE. 

Población Objetivo  

·        Juntas Locales y Distritales.

·        Coordinadores y promotores de ejercicios afines.

·        Autoridades, directivos y personal vinculado al trabajo con la niñez y la juventud, de instituciones y organizaciones de los sectores público, social y privado.  

Indicadores  

·        Documento de sistematización.

·        Directorio.

·        Experiencias recuperadas.  

 


Proyecto 7. Fortalecimiento y divulgación de la cultura democrática  

Descripción  

El programa de fortalecimiento y divulgación de la cultura democrática busca abrir espacios, fortalecer los existentes –como, por ejemplo, la Red Nacional de Bibliotecas del propio Instituto–, y desarrollar acciones de análisis y reflexión que difundan el conocimiento sobre las formas de participación ciudadana que prevé la legislación vigente, y que promuevan la toma de conciencia sobre la importancia y trascendencia de las prácticas y valores de la democracia entre la ciudadanía.  

Objetivo  

Promover la apertura de espacios para la participación ciudadana y proveer información y herramientas para su cabal aprovechamiento.

 


Estrategia A  

Diseño, elaboración y difusión de materiales informativos sobre instituciones, prácticas y valores de la democracia.  

Líneas de acción  

·        Definir contenidos y producir prototipos de materiales educativos sobre instituciones, prácticas y valores de la democracia (Congreso, Poderes de la Unión, Estado, Gobierno, etcétera).

·        Aprovechar los espacios en medios de comunicación locales y nacionales, tanto impresos como electrónicos (Voces de la Democracia, Red satelital IFE-Edusat, Canal de Congreso, etcétera).

·        Generar nuevos espacios en los medios de difusión.

·        Promover mesas redondas y debates vinculados con la temática.  

Población objetivo  

·        Población abierta 

Indicadores  

·        Eventos realizados.

·        Materiales educativos producidos y distribuidos.

·        Espacios en los medios.

 


Estrategia B  

Análisis, promoción y difusión de la legislación sobre participación ciudadana, en coordinación con otras instituciones y organizaciones interesadas en el tema.  

Líneas de acción  

·        Diagnosticar y analizar la legislación de participación ciudadana a nivel nacional, estatal y municipal.

·        Realizar un estudio comparado de legislación sobre participación ciudadana en otros países

·        Diseñar un programa de divulgación.

·        Desarrollar foros, mesas redondas, debates, sesiones de análisis y talleres que concienticen sobre la factibilidad, alcances y beneficios asociads al ejercicio de los derechos contenidos en las disposiciones legales. 

Población Objetivo  

·        Población abierta. 

Indicadores  

·        Diagnóstico.

·        Programa.

·        Eventos realizados.

·        Población atendida.

 


Estrategia C  

Provisión de información y documentación especializada en materia político-electoral y disciplinas afines, así como de los servicios correspondientes a través de la Red Nacional de Bibliotecas del IFE.  

Líneas de acción  

·        Diagnosticar el estado de la Red y, en particular, el de los acervos existentes.

·        Modernizar tecnológicamente la Red.

·        Capacitar a los vocales del ramo y, en su caso, a quienes prestan directamente los servicios.

·        Adecuar y mejorar los espacios físicos para la prestación del servicio.

·        Actualizar permanentemente las colecciones.

·        Elaborar un tesauro político-electoral.

·         Formalizar y, en su caso, actualizar los convenios de préstamo interbibliotecario.

·        Difundir los servicios de la Red a nivel nacional e internacional. 

Población Objetivo  

·        Vocales del ramo y personal técnico.

·        Población abierta 

Indicadores  

·        Diagnóstico.

·        Acervos.

·        Cursos de capacitación.

·        Población atendida y tipo de servicios prestados.

·        Convenios suscritos.

·        Materiales de divulgación.

·        Tesauro.

·        Bibliotecas en servicio.


III. PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN 

Descripción 

Con un enfoque de comunicación educativa, el Programa de Información y Comunicación consiste en generar un eficiente flujo de información y de conocimientos de educación cívica para lograr un fuerte impacto del Plan Trianual de Educación Cívica en la opinión pública y en la población en general y promover la formación ciudadana. Para ello hará uso de los medios de comunicación en sus diferentes modalidades, ya sean espacios informativos, de opinión, de divulgación o de las campañas específicas de difusión, mediante acciones de alcance nacional y regional. 

Objetivo 

Establecer mecanismos de comunicación educativa intencionada para contribuir a la formación de una ciudadanía responsable en torno a los valores, prácticas e instituciones de la democracia, y fortalecer y ampliar el impacto y proyección de los programas, actividades y mensajes de educación cívica, mediante el uso intensivo de materiales, acciones, espacios y medios de comunicación en todas sus vertientes.


Proyecto 1. Política de Comunicación Institucional 

Descripción 

Consiste en poner en marcha políticas y lineamientos institucionales de comunicación que permitan contar con mecanismos internos de control, para homogeneizar todos los mensajes emanados del Instituto Federal Electoral, desde cualquiera de sus áreas, para de manera sinérgica fortalecer su presencia ante la opinión pública y la ciudadanía en general como promotor de la educación cívica, e incidir en la construcción de una ciudadanía responsable y participativa. 

Objetivo 

Potenciar y homogeneizar el impacto de todos los mensajes del Instituto que lleguen a la opinión pública y a la ciudadanía en general a través de cualquier espacio de comunicación, para que la ciudadanía perciba al Instituto Federal Electoral como un solo emisor.


Estrategia A 

Uniformidad conceptual y de imagen en el diseño de todos los materiales de difusión, divulgación y de información del IFE. 

Líneas de Acción 

·        Elaborar, aprobar e instrumentar con la participación de las instancias competentes (Coordinación Nacional de Comunicación Social, la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica y sus respectivas Comisiones del Consejo General y la Junta General Ejecutiva) un manual de comunicación y de identidad gráfica en el que se actualicen las políticas generales en la materia, con el apoyo de la agencia de publicidad que asesorará al IFE para el diseño conceptual y creativo de sus campañas en medios.

·        Aprobar en la Junta General Ejecutiva, previo conocimiento de las Comisiones correspondientes, los lineamientos y mecanismos necesarios para fijar las responsabilidades que tendrán las distintas áreas del Instituto. 

Población Objetivo 

·        Oficinas centrales.

·        Órganos desconcentrados. 

Indicadores 

·        Elaborar el manual de comunicación e identidad gráfica.

·        Lineamientos.

·        Homogeneidad de los formatos de los mensajes y materiales.

 


Estrategia B 

Inclusión de contenidos de Educación Cívica en los mensajes y materiales emanados del Instituto Federal Electoral, cuidando que guarden coherencia con las líneas argumentales de las campañas de difusión, a fin de contribuir eficazmente en el proceso de formación de una ciudadanía activa y responsable, y fortalecer el posicionamiento del IFE como principal promotor de la Educación Cívica. 

Líneas de Acción 

·        Garantizar que los mensajes institucionales y materiales se ajusten al concepto creativo de las campañas de difusión.

·        Integrar periódicamente una carpeta que incluya contenidos, actividades e impacto de los programas de educación cívica del IFE.

·        Distribuir dicha carpeta para su divulgación, tanto en oficinas centrales como en los órganos desconcentrados del Instituto. 

Población Objetivo 

·        Funcionarios de oficinas centrales.

·        Funcionarios de los órganos desconcentrados.

·        Población abierta. 

Indicadores 

·        Carpeta informativa.

·        Contenidos de los mensajes.

·        Estudios de impacto.

  


Proyecto 2. Campaña de Difusión 

Descripción 

Realizar una campaña intensa de difusión en los medios masivos de comunicación, de cobertura nacional y con esfuerzos regionales adicionales, para apoyo de las actividades que contempla el Plan Trianual de Educación Cívica 2001-2003 y de las demás actividades que realiza el IFE.  Las campañas del Instituto deben cubrir en todo momento dos niveles de acción simultáneos: uno informativo-educativo que continúe con la labor de formación para crear una conciencia de responsabilidad ciudadana, y otro motivacional en el que se sensibilice e invite a la población a participar. 

Objetivo  

Contribuir en el conocimiento y práctica de los principios, valores e instituciones de la democracia, y cimentar una conciencia democrática en la población, mediante una campaña de difusión.


Estrategia A 

Realización de una campaña de difusión con cobertura nacional en medios electrónicos (radio y televisión), con apoyos en medios exteriores, impresos y alternativos. 

Líneas de Acción 

·          Elaborar spots de televisión y de radio de 30” cada uno, mismos que se irán incrementando paulatinamente en número, intensidad y mensajes a comunicar, durante los años 2001 a 2003.

·          Elaborar materiales audiovisuales educativos cuyos contenidos versen sobre las instituciones, prácticas y valores de la democracia. Estos materiales deberán ser diferenciados dependiendo de la audiencia a la que van dirigidos.

·          Elaborar materiales gráficos para aplicación en medios exteriores, impresos y alternativos, como apoyo a los medios primarios.

·          Diseñar mensajes conceptuales de fácil comprensión para la ciudadanía, que reflejen la pluralidad del país en cuanto a lenguaje, tipos de personajes, locaciones o escenografías, priorizando en ellos la participación activa y responsable de la ciudadanía. 

·          Diferenciar claramente las campañas del Instituto respecto de las que realicen las instancias gubernamentales y los partidos políticos y candidatos.

·          Aprovechar los canales de apoyo y colaboración con diversas instituciones públicas, privadas y sociales para potenciar la difusión de los mensajes.

·          Gestionar ante la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, que los tiempos del Estado a través de los cuales se difunden los mensajes del IFE en los medios electrónicos sean en horarios preferenciales. 

Población Objetivo 

·        Población abierta 

Indicadores 

·          Campaña de difusión.

·          Monitoreos periódicos de cumplimiento.

·          Estudios de impacto.

 


Estrategia B 

Realización bajo los conceptos de la campaña nacional, de esfuerzos regionales adicionales para poblaciones, entidades o áreas particulares con problemáticas específicas detectadas (culturales, políticas y sociales, entre otras), a través de medios de comunicación locales, exteriores, impresos y alternativos, a fin de que los mensajes de formación ciudadana puedan llegar a toda la población. 

Líneas de Acción 

·        Realizar mensajes conceptuales, con referentes locales, que sean de fácil comprensión para la ciudadanía, siempre respetando el concepto creativo y elementos distintivos de la campaña nacional.

·        Determinar un mecanismo efectivo para la dictaminación respecto de la viabilidad de, y en su caso, apoyos para las propuestas de campañas, mensajes o materiales regionales.

·        Elaborar mensajes específicos y/o adaptaciones de materiales de la campaña nacional, para su transmisión en medios locales y su exposición en impresos.

·        Incluir en medios de publicidad exterior locales disponibles (autobuses con publicidad integral, microbuses, carteleras espectaculares, publibuzones, etc.) los mensajes de la campaña nacional y regional.

·        Cubrir dos niveles de acción simultáneos: uno informativo-educativo que continúe con la labor de crear una conciencia de responsabilidad ciudadana, y otro motivacional en el que se invite a la población a participar.

·        Utilizar medios alternativos locales (bardas, perifoneo, volanteo, entre otros).

·        Gestionar el apoyo y la colaboración de diversas instituciones públicas, privadas y sociales para potenciar la difusión de los mensajes. 

Población Objetivo 

·        Grupos de población regionales y/o locales. 

Indicadores 

·        Campañas regionales.

·        Reportes de cumplimiento y de los medios empleados.

·        Estudios de impacto.


Proyecto 3. Orientación e Información a Líderes de Opinión 

Descripción 

Este proyecto busca optimizar los mecanismos de sensibilización dirigidos a líderes de opinión para que contribuyan a divulgar la tarea que el Instituto y la ciudadanía cumplen en materia de educación cívica; a potenciar la información que debe obtener la población a través de diversos canales, e impulsar los objetivos del Plan de Educación Cívica. 

Objetivo 

Que los líderes de opinión conozcan y promuevan los programas y acciones que en materia de educación cívica realizan el IFE y la ciudadanía, para que se difundan entre la opinión pública y así potenciar su impacto.

 


Estrategia A

Realización de entregas sistemáticas de información a líderes de opinión en materia de educación cívica, aprovechando los canales existentes dentro del Instituto. 

Líneas de Acción 

·        Actualizar un directorio de líderes de opinión con interés en la educación cívica.

·        Realizar envíos sistemáticos de información en materia de educación cívica (carpetas) de manera impresa o por medios electrónicos (Internet) a líderes de opinión interesados en la promoción de temas de educación cívica.

·        Mantener un diálogo permanente con líderes de opinión interesados en cuestiones de educación cívica para que coadyuven en la promoción, análisis y difusión de las acciones del IFE y de la ciudadanía. 

Población Objetivo 

·        Líderes de opinión. 

Indicadores 

·        Carpetas informativas.

·        Directorio.

·        Monitoreos.

  


Estrategia B 

Realización de eventos con diferentes grupos de líderes de opinión interesados, para sensibilizarlos de la importancia de las acciones que se están instrumentando por el IFE y por la sociedad en materia de Educación Cívica. 

Líneas de Acción 

·        Realizar de manera permanente talleres, seminarios, cursos, mesas redondas, entre otros tipos de eventos, para darles a conocer las acciones y programas y resultados que han instrumentado el IFE y la ciudadanía en materia de educación cívica.

·        Diseñar y desarrollar un curso tipo para líderes de opinión en el que conozcan de manera vivencial los programas, prácticas y materiales que el IFE utiliza para la formación ciudadana. Este curso deberá aplicarse en el ámbito nacional, regional y local, a través del personal de los órganos centrales y desconcentrados del Instituto. 

Población Objetivo 

·        Líderes de opinión. 

Indicadores 

·        Eventos.

·        Monitoreos.

·        Curso tipo.

 


Proyecto 4. Orientación, información, consulta y atención a la ciudadanía en relación con las actividades del IFE 

Descripción 

Este proyecto se propone lograr una comunicación permanente, clara, honesta y directa sobre las actividades del Instituto, así como establecer diferentes mecanismos que le permitan informar y orientar de manera oportuna acerca de cada una de las acciones que desarrolla, así como captar y atender las demandas y sugerencias tanto de los funcionarios del IFE como de la población en general. 

De igual manera, se propone desarrollar nuevas fórmulas que den cuenta del trabajo que realiza y faciliten la participación activa de la ciudadanía, de las instituciones y organizaciones en dichas actividades, las cuales deben saber que están en condiciones de aportar y colaborar, y que su voz tiene valor para incidir en una sociedad más democrática. 

Objetivo 

Generar confianza en la ciudadanía a partir de mecanismos de participación ciudadana activa que incidan en el mejoramiento del quehacer del IFE, para un ejercicio institucional más transparente y democrático.

 


Estrategia A 

Fomento a la rendición de cuentas del IFE frente a la ciudadanía, que le permita a ésta conocer las acciones que realiza el Instituto así como sus resultados. 

Líneas de Acción 

·        Definir en cada Comisión del Consejo General del IFE, los aspectos sobre lo que informará el Instituto y los criterios sobre la forma de evaluar dichos datos. Éstos deben dar cuenta del alcance de la labor del IFE. Igualmente deben tener una secuencia histórica y una periodicidad establecida.

·        Informar por las vías institucionales pertinentes acerca de las actividades del IFE en sus distintos ámbitos de competencia.

·        Presentar información al Consejo General y en los ámbitos local y distrital.

·        Colocar información institucional en la página Web del IFE (incluyendo estudios e investigaciones de interés general).

·        Proporcionar información a IFETEL a efecto de dar respuesta a la ciudadanía.

·        Difundir a través de los medios informativos los programas y acciones referidos. 

Población Objetivo 

·        Población abierta. 

Indicadores 

·        Materiales elaborados.

·        Envío de material.

·        Reuniones celebradas.

·        Sistematización de propuestas.

·        Respuestas a propuestas.

·        Número de llamadas.

·        Visitas a la página de WEB.

 


Estrategia B 

Impulso a talleres de discusión y análisis sobre las diferentes acciones que desarrolla el IFE con la ciudadanía y con grupos de especialistas de reconocida experiencia. 

Líneas de Acción 

·        Actualizar el directorio de instituciones u organizaciones que realicen trabajo de educación cívica.

·        Actualizar un directorio de especialistas vinculados con las actividades que desarrolla el IFE.

·        Elaborar lineamientos sobre la metodología, responsabilidades y temática para la realización de los talleres.

·        Realizar talleres con personas involucradas en áreas de interés afines al IFE.  

Población objetivo 

·        Instituciones vinculadas con los temas del IFE.

·        Organizaciones sociales, líderes comunitarios, etc.

·        Especialistas en diferentes áreas afines al Instituto. 

Indicadores 

·       Talleres realizados.

·       Participantes en talleres.

·       Sistematización de experiencias recabadas.

 


Estrategia C 

Establecimiento de mecanismos de comunicación directa de interlocución -entre el IFE y los ciudadanos-, para medir el nivel de satisfacción respecto de cada uno de los servicios que presta el IFE, así como para recibir retroalimentación permanente para mejorarlos.  

Líneas de Acción 

·        Instalar en todas las oficinas del IFE módulos de atención ciudadana. En los cuales se brinde información, se atiendan quejas y se reciban propuestas.

·        Participar en ferias a través de estands para realizar tareas de educación cívica y otras acciones tales como labores de credencialización o cotejo del padrón.

·        Enriquecer los servicios que brinda la línea de IFETEL.

·        Instalar buzones de sugerencias, de voz, físicos y electrónicos.

·        Diseñar y aplicar instrumentos que midan el nivel de satisfacción de los ciudadanos respecto de los servicios que ofrece el IFE. 

Población Objetivo 

·        Ciudadanos que han recibido algún servicio del IFE. 

Indicadores 

·        Atención y respuesta a solicitudes de la ciudadanía.

·        Clasificación de demandas específicas.

·        Acciones a reorientar.

·        Análisis de resultados.

·        Casos atendidos.

 


Estrategia D 

Realización de talleres de discusión y análisis sobre las acciones que desarrolla el IFE, con la participación de los propios funcionarios del Instituto.  

Líneas de Acción 

·        Organizar los talleres a nivel distrital, local y nacional.

·        Establecer mecanismos de información, análisis y discusión con la participación de personal del IFE (Consejeros, personal del SPE y personal administrativo).

·        Instalar buzones, correo de voz, espacio de Intranet. 

Población Objetivo 

·       Funcionarios del IFE. 

Indicadores 

·       Número de sugerencias.

·       Atención a los mismos.

·       Talleres.

·       Respuestas a recomendaciones.