Con la finalidad de dar a conocer las actividades que el Instituto Federal Electoral realiza respecto a la educación cívica a nivel nacional, a través de la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica, se editó el:

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I. PROGRAMA DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN CIUDADANA EN EL ESPACIO ESCOLAR
Proyecto 2. Formación y actualización del magisterio
Proyecto 3. Formación cívica para padres de familia
Estrategia D. Instrumentación de los ejercicios de Elección de Representantes en el Espacio Escolar
Estrategia E. Elaboración del ejercicio de participación y expresión cívica Parlamentos Infantiles y Juveniles con base en metodologías vivenciales para que niñas, niños y jóvenes desarrollen habilidades deliberativas y reconozcan la función e importancia del trabajo parlamentario
Estrategia G. Desarrollo y aplicación de Circuitos de Cultura Cívica
II. PROGRAMA DE FORMACIÓN Y EDUCACIÓN NO FORMAL, Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Proyecto 1. Educación y capacitación electoral
Proyecto 2. Formación de educadores para la democracia
Proyecto 3. Promoción de una ciudadanía activa
Proyecto 4. Educación cívica y formación ciudadana en el espacio municipal
Estrategia A. Coordinación con autoridades municipales, organizaciones e instituciones promotoras del proyecto, así como con otras interesadas para la promoción e instrumentación del mismo
Proyecto 5. Fomento a proyectos de formación y participación ciudadana
Proyecto 6. Participación Cívica para la Niñez y la Juventud
Estrategia C. Formación ciudadana dirigida a jóvenes de 18 años
Proyecto 7. Fortalecimiento y divulgación de la cultura democrática
III. PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN
Proyecto 1. Política de Comunicación Institucional
Proyecto 2. Campaña de difusión
Proyecto 3. Orientación e información a líderes de opinión
Estrategia A. Fomento a la rendición de cuentas del IFE frente a la ciudadanía, que le permita a ésta conocer las acciones que realiza el Instituto y sus resultados
Estrategia B. Impulso a talleres de discusión y análisis sobre las diferentes acciones que desarrolla el IFE con la ciudadanía y con grupos de especialistas de reconocida experiencia
Estrategia D. Realización de talleres de discusión y análisis sobre las acciones que desarrolla el IFE, con la participación de los propios servidores del Instituto
El
Instituto Federal Electoral, organismo público, autónomo, ciudadanizado y con
un cuerpo de servidores públicos profesional y permanente, tiene la función
estatal de organizar las elecciones federales, así como la responsabilidad de
contribuir a la formación de ciudadanos aptos para vivir en democracia. Si bien
las elecciones son un momento clave de la moderna democracia representativa,
esta última deviene en pura apariencia si no se sustenta en una participación
activa, libre, informada, crítica, consciente y responsable de los ciudadanos
en los distintos procesos y espacios de la vida pública.
De
ahí que el artículo 41 de la Constitución Política establezca que el IFE
desarrollará en forma integral y directa actividades relativas a la capacitación
y educación cívica y que el Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales (COFIPE), en su artículo 69 señale, entre otros fines del
Instituto, los de contribuir al desarrollo de la vida democrática, asegurar a
los ciudadanos el ejercicio de los derechos político-electorales y vigilar el
cumplimiento de sus obligaciones, así como llevar a cabo la promoción del voto
y coadyuvar a la difusión de la cultura democrática.
El
presente documento define el Plan Trianual de Educación Cívica 2001–2003,
con la finalidad de dar cumplimiento al mandato constitucional y con la convicción
institucional de la importancia de contribuir a la formación de una ciudadanía
activa. El plan que se propone es resultado de una acuciosa revisión crítica
de las acciones que ha venido desarrollando el Instituto, ejercicio en el cual
nos hemos apoyado tanto en evaluaciones internas como en aquellas que, en
diversos momentos, han elaborado instituciones y organismos externos, así como
en opiniones y dictámenes de especialistas en torno a la estructura, contenidos
e impacto de nuestros programas y materiales de educación cívica, evaluaciones
estas últimas que habrán de seguirse realizando y retroalimentando el plan.
El
Plan está conformado por tres grandes programas, de los cuales se desprenden
los diferentes proyectos que se propone consolidar y/o desarrollar. De cada uno
de ellos se hace una descripción general, después se presentan las
estrategias, líneas de acción, población objetivo y parámetros de medición.
El
Plan Trianual de Educación Cívica 2001-2003 es un esfuerzo dirigido a orientar
la acción en la materia a corto y mediano plazos, retomando las acciones
comenzadas años atrás en el Instituto y articulándolas en un conjunto
sistematizado e integral para consolidar lo logrado, así como para ampliar su
impacto, alcance y cobertura. Asimismo, el Plan incorpora, de forma incluyente y
razonada, nuevos planteamientos y propuestas para responder a las necesidades de
una sociedad dinámica. Por último, al trazar una plataforma conceptual y técnica,
sienta las bases para un próximo ejercicio de planeación estratégica en la
materia.
La
propuesta se construyó con base en las grandes necesidades que identifica el
Instituto como primordiales en materia de educación cívica, incluyendo
modalidades educativas de atención que permitirán dar respuesta a la gran
diversidad de población y a las especificidades de las zonas donde se
instrumentarán.
Con
un enfoque de formación permanente e integral, la metodología se basa
fundamentalmente en el principio de acción-reflexión, es decir, busca dotar de
herramientas cognitivas y prácticas que promuevan el desarrollo de competencias
cívicas y desaten procesos en los cuales la ciudadanía, de manera individual o
colectiva, realice un análisis de su propia realidad y encuentre alternativas
de participación.
El
Plan de Educación Cívica, además de seguir trabajando en el ámbito de la
educación formal y con diversos públicos adultos, pone énfasis en la población
que no ha sido atendida por el IFE o por el sector educativo formal,
privilegiando a grupos marginados urbanos o rurales que, por su condición,
puedan ser políticamente vulnerables (de extrema pobreza, sin o con baja
escolaridad, indígenas, o personas con discapacidad, etcétera).
Por
otro lado, y con el ánimo de tener mayor cobertura en la instrumentación de
los programas, se consideran acciones de formación de formadores con un efecto
multiplicador, que brinden herramientas teórico-metodológicas que faciliten
las acciones educativas tanto en espacios escolares como en los no formales.
El
IFE está convencido de que el éxito del Plan de Educación Cívica se inicia y
depende en gran medida de que en el interior de la propia institución se
predique con el ejemplo. En tal sentido, se hace necesario incidir en los
procesos de formación del personal de todas las áreas con el fin de
sensibilizar a la propia estructura y promover en ellas el desarrollo de
competencias cívicas. Esto, además, deberá reflejarse en las actividades que
desarrolla y en los servicios que brinda el Instituto.
Conscientes
de que la educación cívica es una disciplina que incluye diversos campos del
conocimiento y el quehacer humanos, que son objeto de atención por parte de
otras instancias, el Instituto circunscribe el plan a su ámbito de acción, que
es promover el desarrollo de competencias cívicas para el pleno ejercicio de la
ciudadanía democrática.
Todos
los programas y actividades estarán articulados en sus diferentes acciones con
el propósito de generar procesos que desemboquen en una cultura democrática y
en cuya base esté siempre la participación ciudadana crítica, libre y
responsable.
Entre
las propuestas que se presentan, se incorporan iniciativas que han planteado las
Vocalías Ejecutivas y de Capacitación Electoral y Educación Cívica de las
Juntas Locales y Distritales con la finalidad de enriquecer y hacer posible, de
forma efectiva, un plan nacional, no sólo en cuanto a cobertura e instrumentación
sino también a la creatividad inspirada en las necesidades y condiciones
regionales, locales y comunitarias.
El
plan es ambicioso y exigente, luego entonces, se encuentra ante la imperiosa
necesidad de reforzar y crear sinergias institucionales (sociedad civil,
organizaciones independientes, instituciones públicas y privadas, etcétera, y
establecer corresponsabilidades) para desplegar acciones multiplicadoras de
mayor alcance.
Del
mismo modo se mantendrán permanentemente abiertos los canales para que se sumen
a los programas de educación cívica, en la medida de sus posibilidades y
cuando así lo consideren conveniente, los órganos estatales electorales, los
partidos y las agrupaciones políticas nacionales, que sin duda tienen entre sus
fines contribuir al desarrollo democrático del país y al fortalecimiento de la
cultura democrática.
Resulta
también importante aprovechar el reconocimiento que tiene el IFE en el ámbito
internacional como autoridad electoral y fortalecer su papel como promotor de la
educación cívica, lo mismo incorporando las experiencias que en la materia se
han desarrollado en otras latitudes que ofreciendo sus propios programas,
materiales y conocimientos. Lo anterior se llevará a cabo mediante la difusión
de sus programas y materiales, el intercambio y la retroalimentación de
experiencias de educación cívica entre instituciones afines, con el ánimo de
contribuir con estrategias y nuevas formas de educar para la democracia que se
puedan adaptar a las realidades nacionales.
Para el cumplimiento de este Plan, el Instituto Federal Electoral deberá desarrollar un proceso permanente de seguimiento y evaluación, considerando tanto los aspectos cualitativos como cuantitativos, con la finalidad de verificar que los programas nacionales y regionales se apeguen a este documento rector garantizando en todo momento la viabilidad de los mismos, el nivel de cumplimiento de las metas y objetivos previamente establecidos y la medición de la incidencia en los niveles de conocimiento, en las percepciones, actitudes y comportamientos cívico-políticos de la población atendida.
En cumplimiento de sus atribuciones
constitucionales y legales, el Instituto Federal Electoral, a partir del segundo
semestre de 1991, una vez concluido el proceso electoral para renovar el
Congreso de la Unión, inició formalmente las actividades de educación cívica.
La primera línea de trabajo correspondió
a la planeación y diseño de actividades vinculadas con la historia cívico-política.
Se hizo una considerable labor de difusión en relación con los personajes y
momentos de la historia nacional. En apoyo a esta línea, se editaron folletos y
carteles alusivos.
A partir de 1993 se
introdujo como eje temático de los programas en la materia, el de los valores y
prácticas de la democracia, sin abandonar la vertiente de la historia cívico-política.
Alrededor de este eje se estructuraron cuatro líneas de trabajo: divulgación
de la cultura democrática a ciudadanos; educación cívica para población
infantil y juvenil; información y servicios bibliográficos, y promoción del
voto. Asimismo, se desarrollaron diversas actividades de apoyo a los programas
sustantivos, básicamente en materia de investigación en cultura política, en
relaciones interinstitucionales y en diseño y producción editorial.
La tarea de investigación en materia de
cultura política, educación cívica y participación ciudadana ha tenido el
propósito de producir insumos teóricos y conceptuales para nutrir la planeación
y el desarrollo de los programas y proyectos para la educación cívica, así
como para realizar la evaluación de los mismos a fin de contar con diagnósticos
que permitan detectar problemáticas; identificar, jerarquizar y diferenciar públicos;
conocer y sistematizar experiencias de educación cívica y proponer nuevas
modalidades de acción.
En cuanto a las líneas de trabajo se
puede mencionar lo siguiente: la divulgación de la cultura democrática a
ciudadanos se cubrió esencialmente con productos impresos de dos tipos: los
orientados a públicos políticamente atentos o con formación académica media
superior y superior (como las colecciones Cuadernos de Divulgación de la
Cultura Democrática, Conferencias Magistrales, Ensayos, etcétera), y los
orientados a la población en general (trípticos, polípticos, carteles y
folletos de divulgación, serie Conociendo la historia cívica de México, etcétera).
Con materiales del primer grupo el Instituto emergió no sólo como un promotor
y difusor de cultura cívica, sino como productor de ideas y conocimientos que
ha nutrido el debate contemporáneo sobre la democracia. Los materiales del
segundo grupo, particularmente los polípticos y los carteles, tuvieron amplia
aceptación, pero toda vez que no estaban insertos dentro de un programa de
formación propiamente dicho, se convirtieron en materiales promocionales que
incluso hoy en día tienen una amplia demanda.
En 1998 la Dirección Ejecutiva de
Capacitación Electoral y Educación Cívica diseñó el Taller de Educación
Ciudadana, y en 1999 capacitó como instructores a los vocales del ramo y
profesionales.
En lo tocante a los servicios
bibliohemerográficos, la Dirección Ejecutiva creó en 1991 la biblioteca
central, que a la fecha cuenta con alrededor de 15 mil volúmenes, un acervo de
discos compactos y un fondo audiovisual. Tiene establecidos convenios de préstamo
interbibliotecario con diversas instituciones y presta un servicio ágil a la
creciente comunidad de interesados en la materia a partir de una base de datos
automatizada. En 1993 se creó el proyecto de la Red Nacional de Bibliotecas.
Desde entonces se ha venido trabajando en la construcción de sus acervos y en
la organización y administración de sus servicios. Periódicamente, personal
de la biblioteca central capacita a los vocales del ramo en este renglón.
Asimismo, desde oficinas centrales se apoya permanentemente a las bibliotecas
locales y distritales en la adquisición de material. Si bien la mayoría de las
bibliotecas de las Juntas Locales funciona con niveles aceptables de eficiencia,
no ocurre lo mismo con las de las Juntas Distritales, sobre todo por problemas
de falta de espacio adecuado, de personal específico para prestar el servicio
al público y de recursos para integrar acervos básicos.
En cuanto a la vertiente de promoción del
voto y en general de la participación ciudadana en los procesos electorales
federales (campañas de difusión), durante 1991 y 1994 la participación de la
Dirección Ejecutiva fue menor. En 1994 la campaña de difusión la desarrolló
la Coordinación Nacional de Comunicación Social, de modo que la Dirección
Ejecutiva realizó una labor de reforzamiento, editando carteles sobre valores
democráticos y de promoción del voto, y elaborando guiones para radio y
televisión que serían utilizados para la campaña que impulsó la Cámara
Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión.
En 1997, la Dirección Ejecutiva de
Capacitación Electoral y Educación Cívica diseñó la estrategia general de
la campaña, que incluyó subcampañas de integración de mesas directivas de
casilla, promoción del voto, y en favor del voto libre y secreto, además de
supervisar, apoyar el trabajo creativo y coordinar la producción de los
diversos materiales impresos y audiovisuales. La campaña enfrentó un triple
problema que tuvo que ver con la difusión: 1) en principio, una muy baja
asignación de impactos en tiempos oficiales, 2) un importante grado de
incumplimiento por parte de las emisoras respecto a la pauta enviada por la
Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la SEGOB, y 3) una
transmisión de los impactos en horarios de baja audiencia. Pese a estos
inconvenientes, las mediciones en campo revelaron que la campaña tuvo un
impacto y una penetración más que aceptables, así como una buena comprensión
y retención de los mensajes clave.
La campaña de 2000 nuevamente estuvo a
cargo de esta Dirección Ejecutiva. Tuvo la ventaja de una mayor integralidad en
la concepción, desarrollo y producción de los mensajes, lo cual tuvo que ver
también con el hecho de que la DECEYEC también produjo los spots de la campaña
de actualización del padrón y de fotocredencialización. El concepto general
fue atractivo y memorable. La subcampaña de promoción del voto libre y secreto
–de la que ya había
antecedentes desde 1997–, fue
incisiva y directa. Lamentablemente se repitieron, quizás agravados, los
problemas mencionados en el campo de la difusión, al grado de que hubo un
momento en que virtualmente la campaña desapareció del aire, lo que afectó
sobre todo a la subcampaña de integración de mesas directivas de casilla.
A continuación se presentan los
antecedentes, la descripción, análisis y evaluación de los programas de
educación cívica que a la fecha ha instrumentado el IFE.
Resultado de esta revisión, el Plan
Trianual de Educación Cívica 2001-2003 define los programas que continuarán
desarrollándose y, en su caso, las adecuaciones de contenido y metodológicas
que deberán trabajarse.
1. JORNADAS
CÍVICAS INFANTILES Y JUVENILES
En 1993 se elaboró el prototipo de Jornadas Cívicas, una guía básica
para que los vocales del ramo pudieran entender los principios que animaban a
dicho programa y aplicarlo en las escuelas primarias y secundarias. Se diseñaron
los primeros materiales de apoyo didáctico de las Jornadas. El Instituto buscó
la validación del prototipo y de los materiales por parte de las instancias
educativas correspondientes. La respuesta de la Secretaría de Educación Pública
fue de reserva para el prototipo, pero claramente positiva en lo que respecta a
los materiales. El programa siguió adelante con el apoyo de algunas de las
autoridades educativas estatales. De hecho, fue la primera tentativa de
intervención sistemática en el espacio escolar.
En 1995 se realizó una investigación
para contar con un soporte teórico-conceptual más consistente. Derivado de lo
anterior, se reformuló el prototipo y se elaboró el manual de Jornadas Cívicas.
Asimismo, se continuaron diseñando materiales didácticos, pero ya dentro de
colecciones definidas, cada una para un nivel escolar específico. Fue gracias a
esto y a la persuasiva y dedicada labor de los vocales del ramo que, de la
reticencia inicial, las autoridades educativas pasaron progresivamente a la
aceptación entusiasta del programa, al grado de que desde 1996 las propias
escuelas empezaron a solicitar la aplicación de las Jornadas.
En el segundo semestre de 1997 se llevó a
cabo una investigación a cargo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales, que consistió básicamente en la evaluación del programa de Jornadas
Cívicas. En él se detectó que era preciso emprender un viraje estratégico,
el cual se plasmó en el programa anual de actividades 1998 y que consistió, básicamente,
en trasladar el núcleo del programa a la formación de profesores como
instructores del mismo.
Entre los principales problemas que afrontó
el programa se cuentan los siguientes: primero, la falta de un mayor desarrollo
conceptual y metodológico, así como de la elaboración de una gama más amplia
de recursos didácticos; segundo, la carencia de capacitación permanente y
sistemática de los aplicadores de Jornadas; tercero, baja cobertura de escuelas
y/o aplicación asistemática del programa.
1.1.
Descripción
El programa tiene carácter
extracurricular y su propósito ha sido el de reforzar y complementar los
programas y contenidos oficiales de la materia de Civismo y Educación Cívica,
promueve la formación de la población infantil y juvenil en valores y prácticas
propios de la democracia a través de la realización de un conjunto de
actividades que parten de cuatro principios pedagógicos: reflexión,
aprendizaje a través del juego, participación y vivencia del conocimiento.
Las
principales actividades que forman parte del programa Jornadas Cívicas son:
elaboración de dibujos, elaboración y exposición de periódicos murales,
foros de debate, grupos de lectura comentada, juegos escénicos, simulacro
electoral y juegos didácticos.
1.2.
Evaluación
·
Internas.
El programa Jornadas Cívicas ha sido evaluado internamente por el
Instituto a partir de cuestionarios que se aplican a una muestra tanto de
maestros como de alumnos que participan en ellas.
·
Externas. En 1995, el Centro de
Investigación y Desarrollo Educativo y Social realizó una
evaluación diagnóstica del programa Jornadas Cívicas Infantiles y Juveniles
con el objetivo de evaluar su sustento teórico, su metodología y sus
materiales didácticos de apoyo.
Este
estudio dio por resultado una reestructuración conceptual y metodológica del
programa que contribuyó al proceso de enseñanza-aprendizaje de valores democráticos
y estableció una didáctica de aplicación más clara y precisa.
Entre
septiembre de 1997 y junio de 1998, se llevó a cabo la investigación
denominada Evaluación del impacto de las
campañas de educación y divulgación cívica del Instituto Federal Electoral
en las elecciones de 1997, cuyo propósito fue examinar en qué medida y de qué forma las
campañas de educación cívica aplicadas en las escuelas habían reforzado o
transformado las representaciones que niños y jóvenes tienen sobre los valores
de la cultura democrática.
El
estudio hizo algunas recomendaciones en cuanto a la necesidad de modificar la
estrategia operativa, ampliar los recursos materiales, humanos y financieros
para continuar con la aplicación del programa y diseñar mecanismos de evaluación,
a la vez que dejó en claro la gran aceptación y demanda de las Jornadas Cívicas
a nivel nacional.
1.3.
Conclusiones
En general, el programa Jornadas Cívicas
Infantiles y Juveniles ha sido ampliamente aceptado y reconocido por el medio
educativo nacional y, sobre todo, por el público que participa y se beneficia
de él: docentes y alumnos. Tiene demanda a nivel nacional pues, además de ser
un medio de apoyo a la enseñanza oficial de la educación cívica, su aplicación
es sencilla y estimulante, y sus materiales de apoyo son amenos.
La efectividad del programa es mucho mayor
en primaria y secundaria y relativamente baja entre grupos de adultos. Las
evaluaciones muestran que el programa es más eficaz en la transmisión de
conocimientos que en la generación de nuevas actitudes y comportamientos. También
revelan que en su aplicación los principios psicopedagógicos del programa
tienden a desvirtuarse, lo que plantea la necesidad de operar cambios en su
metodología así como en el Taller de Formación de Instructores y en el manual
respectivo.
2.
PROGRAMA “DERECHOS Y VALORES PARA LA NIÑEZ MEXICANA”
A partir de 1996 se empezó a trabajar
alrededor de los derechos de la niñez, dada la potencialidad que dicho tema
tiene para la educación cívica de ese segmento poblacional. Se produjeron
materiales didácticos, se establecieron contactos con el DIF y, en 1997, con
UNICEF. Fruto de esa colaboración fueron las elecciones infantiles que se
realizaron simultáneamente a la jornada electoral federal del 6 de julio.
Posteriormente, y con la colaboración de
UNICEF, el Museo del Papalote, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito
Federal y la Subsecretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal de
la SEP, el IFE diseñó el programa “Derechos y Valores para la Niñez
Mexicana”, que actualmente se está aplicando en su fase de prueba con muy
buenos resultados en el Distrito Federal, con la colaboración de la Subsecretaría
de Servicios Educativos para el Distrito Federal.
2.1.
Descripción
El programa “Derechos y Valores para la
Niñez Mexicana” es de carácter extracurricular; cuenta con dos manuales de
apoyo didáctico para los maestros y fue diseñado para que los alumnos de 5º y
6º de primaria conozcan y reflexionen acerca de sus derechos y los valores de
la democracia, reconozcan su importancia y los incorporen en su vida cotidiana.
2.2.
Evaluación
Este
programa ha sido incluido en el Catálogo de
Proyectos y Servicios de Apoyo a las Actividades de los Planteles de Educación
Básica en el Distrito Federal.
En
lo que respecta a la instrumentación de este programa para los órganos
desconcentrados del Instituto, los vocales de capacitación electoral y educación
cívica de los estados de México, Colima, Querétaro, Campeche y Distrito
Federal, lo aplicaron durante el segundo semestre del año 2000, reportando
aceptación por parte de los maestros y autoridades educativas.
2.3.
Conclusiones
En
el proyecto piloto, el programa “Derechos y Valores para la Niñez Mexicana”
se ha revelado como un instrumento de apoyo importante para que los maestros de
5° y 6° grados de primaria trabajen en aulas los temas de derechos y
obligaciones que están incluidos en los programas oficiales de estudio.
La
prueba piloto también mostró ver que el Manual de Formación del Maestro
resulta denso y que algunas lecturas repiten la información, lo que resta
agilidad y dinamismo al curso. Asimismo, quedó de manifiesto la necesidad de
incluir en el proceso de capacitación a maestros no sólo las herramientas para
aplicar el programa propiamente dicho, sino también una fase de sensibilización
sobre el tema.
3. “NOSOTROS,
LOS JÓVENES...PROYECTO CIUDADANO”
En 1998 el Center for Civic Education, institución que goza de un enorme
prestigio en el campo de la educación cívica, presentó al Instituto el
programa “Nosotros, los Jóvenes...Proyecto Ciudadano” y, en colaboración
con la Subsecretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal de la
SEP, el programa fue adaptado al medio educativo mexicano.
3.1.
Descripción
Este programa tiene por objetivo
involucrar a los jóvenes de secundaria en la detección, reflexión y
propuestas de solución a problemas propios de su comunidad y en el diseño de
un plan de acción para persuadir a las autoridades competentes de instrumentar
la propuesta y traducirla en política pública. Para la validación de este
programa se realizaron pruebas piloto en distintas entidades del país, y dada
su aceptación, el propósito es que sea aplicado a nivel nacional.
Paralelamente, pretende desarrollar en los
alumnos de secundaria el interés por las problemáticas de sus comunidades y,
posteriormente, a través de una metodología específica, dotarlos de las
habilidades y destrezas necesarias para discutir racionalmente y proponer
alternativas de solución a los mismos. Con ello se busca conseguir que los
alumnos logren sustentar la convicción de que ellos pueden incidir en la
definición de las políticas públicas e influir en las autoridades
gubernamentales en busca de beneficios sociales.
3.2. Evaluación
En una primera fase en 1999 se capacitó al
personal de la estructura desconcentrada del Instituto y a maestros interesados
en los estados de Jalisco y Yucatán y en el Distrito Federal.
En Jalisco el programa se desarrolló de
manera sobresaliente. Los distritos electorales federales que iniciaron la
aplicación de este programa pudieron ver frutos de este trabajo, pues en
sesiones especiales y audiencias formales con las autoridades competentes, las y
los adolescentes de las secundarias pudieron exponer sus propuestas, e incluso,
obtener de ayuntamientos y comunidades el reconocimiento y respuesta concreta a
las iniciativas planteadas.
Para el año 2000, a partir del mes de
septiembre, se inició la segunda fase de piloteo del programa, en la que
participan los estados de Sinaloa, Nuevo León, Guerrero, Veracruz, Tlaxcala y
Morelos. En el mes de agosto de 2001, el Estado de México lo instrumentará
masivamente a nivel local.
Los
maestros participantes consideraron que al terminar el programa sus alumnos se
interesaron más por los problemas de su comunidad y tomaron conciencia sobre su
capacidad de efectuar cambios que ayuden a solucionar dichos problemas.
Entendieron mejor el funcionamiento de los órganos de gobierno y desarrollaron
una actitud más favorable hacia ellos.
Se evaluó también
el material que utiliza el programa (Manual del Alumno y Manual del Maestro). A
este respecto, los maestros lo consideraron como una herramienta adecuada ya que
tiene el nivel de dificultad adecuado para el uso de los alumnos; las
actividades que propone son útiles y convenientes para el logro de los
objetivos de trabajo y las instrucciones y criterios de evaluación son claros y
precisos.
3.3.
Conclusiones
La población que trabajó en el proyecto
pertenece en su mayoría a comunidades urbanas y sólo una parte a comunidades
rurales e indígenas, pero independientemente del ámbito en el que se aplicó,
los resultados son igualmente positivos.
Parece necesario, por otra parte, reforzar
el curso de formación de instructores y la explicación sobre el concepto clave
de política pública, valorando la posibilidad de ajustar la parte
correspondiente del manual del maestro.
Del mismo modo que se está haciendo en
otros países en los que se aplica, resulta aconsejable diseñar un programa de
evaluación de impacto que se integre en un sistema de evaluación longitudinal
que permita conocer la eficacia de los programas en el mediano y largo plazos.
4.
CONSULTA INFANTIL Y JUVENIL 2000
La
apertura de las relaciones interinstitucionales fortalecida a partir de 1998,
propició que a principios del año 2000, numerosos expertos y representantes de
instituciones públicas, privadas y sociales se incorporaran al trabajo de
planeación del ejercicio cívico denominado Consulta Infantil y Juvenil 2000
que habría de llevarse a cabo paralelamente a las elecciones federales del 2 de
julio.
En
el ejercicio participaron niños, niñas y jóvenes de todo el país, su éxito
y la cantidad de información obtenida constituyen un insumo para la realización
de trabajos interinstitucionales, en favor de la niñez y la juventud mexicanas
tales como la presentación de resultados estatales ante las autoridades
gubernamentales, educativas y organismos civiles además de foros de discusión
a partir de los cuales se obtengan insumos para elaborar agendas que deriven en
políticas públicas en favor de la niñez y la juventud.
4.1. Descripción
La
Consulta fue un ejercicio cívico que convocó la participación de niñas, niños
y jóvenes en tres rangos de edad: de seis a nueve años, de 10 a 13 y de 14 a
17. Los temas que se trataron fueron los valores y las prácticas de la
democracia, y los problemas públicos, alrededor de tres ejes: cómo perciben
las formas de convivencia, las reglas y las normas que la rigen, y el ejercicio
de la autoridad en los ámbitos de la familia, la escuela, la comunidad y el país.
El
objetivo de la Consulta fue conocer las demandas y necesidades de niñas, niños
y jóvenes; favorecer el aprendizaje de los derechos y obligaciones cívicas,
reforzar el ejercicio de los valores democráticos; y de generar
procesos tanto de participación como de seguimiento de las propuestas recogidas
a través de la Consulta.
4.2. Evaluación
La
participación de niñas, niños y jóvenes alcanzó niveles satisfactorios. Sin
embargo fue notorio que el interés por acudir a las urnas fue mayor en los niños
más pequeños que en los jóvenes.
Este
tipo de ejercicio captó el interés tanto de la sociedad civil como de
instituciones públicas, privadas y sociales que desde su ámbito de competencia
no sólo participaron en la planeación y ejecución del ejercicio, sino que se
comprometieron a generar respuestas a las expresiones de niñas, niños y jóvenes.
4.3. Conclusiones
El
ejercicio se considera exitoso tanto en lo que toca a su diseño conceptual como
en su operación y alcance; sin embargo, es necesario insistir en la planeación
y ejecución de actividades que le den seguimiento y se articulen con otras
estrategias institucionales de educación cívica para poder sentar una base sólida
de formación ciudadana.
La
difusión de los programas de educación cívica presentados por el Instituto
Federal Electoral ha propiciado el acercamiento de diferentes instituciones y
organismos interesados en coadyuvar en la generación de procesos de formación
ciudadana para adultos. Específicamente se viene trabajado con un par de
proyectos: el taller de educación ciudadana y el de educación cívica para el
espacio municipal, que más abajo se describen. De este modo se puede afirmar
que en los últimos años prácticamente todas las acciones del IFE en materia
de educación cívica han revalorado la participación de otras instituciones y
organismos, lo que ha enriquecido el diseño, la cobertura y el impacto de las
actividades.
5.1.
Taller de educación ciudadana
Este
taller tiene como objetivo fomentar la participación de los ciudadanos en los
asuntos públicos y políticos del país, con el propósito de que se involucren
en aquellas acciones políticas y sociales que tengan que ver con su acontecer
cotidiano.
Está
diseñado para impartirse en siete sesiones de dos horas cada una, de las cuales
se puede escoger, según el tiempo disponible, aquellas que interesen a los
participantes. Está destinado a población adulta agrupada en universidades,
sindicatos, oficinas de gobierno, organizaciones no gubernamentales,
agrupaciones políticas nacionales, organizaciones vecinales y partidos políticos.
Se
ha impartido a las Juntas Locales y Distritales y, a través suyo, a personal de
secretarías de Estado, así como a agrupaciones políticas nacionales,
universidades, ayuntamientos, delegaciones políticas y organismos civiles.
Como
resultado de la aplicación del taller, ha surgido la necesidad de incorporar
nuevos temas y de revisar aspectos metodológicos.
5.2.
Capacitación con perspectiva de género
Considerando
que la perspectiva de género no es exclusiva de lo femenino y que el Taller de
educación ciudadana tiene como propósito involucrar a más mujeres en la vida
pública del país, se desechó la idea de elaborar un programa específico,
buscando que la perspectiva de género sea extensiva a todos los programas de
educación cívica.
La
propuesta es hacer un documento anexo a dichos programas que proporcione
elementos metodológicos para impulsar procesos de capacitación con perspectiva
de género cuyo contenido incluya conceptos básicos como son: equidad, sexo, género,
análisis de género, planeación con perspectivas de género, roles,
estereotipos, ámbitos público y privado, etcétera.
5.3.
Educación cívica para el espacio municipal
El
programa está centrado alrededor de los valores y prácticas de la democracia y
los derechos y obligaciones de los ciudadanos vinculados con el ámbito
municipal. El diseño del programa prevé su aplicación en modalidad de taller
y en coordinación con diversas instituciones públicas, privadas y sociales
interesadas en el desarrollo de la educación cívica en y desde los municipios,
teniendo como plataforma de acción a los gobiernos locales.
Cuenta
para su desarrollo con un manual y folletos como material de apoyo didáctico
que será piloteado este año.
El
programa está dividido en cinco grandes temas, denominados eslabones de la
democracia. Los temas de dichos eslabones son: “Los derechos humanos y políticos
fundamentales y el sistema federal de gobierno”, “La organización ciudadana
para la defensa y ejercicio de los derechos”, “La participación ciudadana
en la integración de la autoridad”, “La participación ciudadana en la
gestión pública municipal” y “La responsabilidad ciudadana en el
fortalecimiento municipal”.
5.4. Conclusiones
La
tarea que el IFE tiene por delante es afinar metodológicamente los programas
correspondientes, incorporar la dimensión de género en ellos, intensificar la
formación de multiplicadores y desarrollar, en su caso, los manuales
respectivos, así como diversos materiales de apoyo didáctico.
6.
CONCLUSIONES GENERALES
Una
revisión general de la acción del Instituto Federal Electoral en materia de
educación cívica revela, sintéticamente, lo siguiente:
Luego
de un largo periodo en que se miró con reticencia la incursión del IFE en el
campo de la educación cívica, hoy las autoridades educativas federales y
estatales aceptan de buen grado la participación del Instituto en el diseño e
impartición de cursos tanto a profesores como a alumnos de diversos grados y
niveles. Los programas institucionales no sólo son conocidos, sino que cuentan
con el aval pedagógico de dichas autoridades y en algunos casos son producto de
la colaboración. Actualmente, incluso, son las autoridades educativas las que
demandan la impartición de programas por parte del IFE. En cuanto a los
programas para público adulto, instituciones públicas y organismos civiles
también los han recibido bien, e incluso han participado sea en su elaboración,
sea en los procesos de piloteo. En este caso están concretamente los de Educación
Ciudadana y Educación Cívica para el Espacio Municipal (Eslabones de la
Democracia).
Una
línea de trabajo iniciada en 1993 se ha consolidado como una de las más
exitosas. En buena medida, el reconocimiento de autoridades educativas y sobre
todo de profesores a la labor del Instituto en el campo de la educación cívica
tiene que ver con la producción y distribución de las diferentes colecciones
editoriales para niñas, niños y jóvenes, las cuales giran alrededor de dos
temáticas básicas: valores y prácticas de la democracia, y derechos de la niñez.
Las evaluaciones realizadas revelan que los profesores ven en estos materiales
un apoyo a su labor docente y una herramienta adecuada para la formación
valoral y cívica. En cuanto a los materiales para público políticamente
atento, se puede afirmar que no sólo han cumplido con su propósito de divulgar
los principios, las instituciones y los valores fundamentales de la democracia,
sino que, paralelamente, han contribuido a prestigiar al Instituto como un
organismo productor de conocimientos e ideas para el debate político contemporáneo
(aspecto que vale también para las actividades de divulgación de la cultura
democrática tales como conferencias, foros y otras).
Los
distintos públicos objetivo de los programas califican positivamente su
utilidad. Las evaluaciones hechas por el Instituto, así como trabajos académicos
externos coinciden en que su impacto es observable sobre todo en los planos de
una mayor sensibilización hacia ciertos temas y un creciente conocimiento de
los mismos por parte de los receptores de los programas, tanto para niños y jóvenes
como para adultos.
Ahora
bien, los programas del Instituto han tenido escaso impacto en materia de
formación valoral y desarrollo de habilidades cívicas específicas, dos de los
propósitos trazados en el marco de una educación cívica que se quiere
integral. Esto, por supuesto, no es generalizable a todos los programas. Las
excepciones son Proyecto Ciudadano, justamente focalizado al desarrollo de
destrezas cívicas, y en menor grado el Taller de Educación Ciudadana. El
impacto parcial tiene que ver con dos tipos de problemas: uno, interno a los
programas, de carácter conceptual y metodológico, y otro, de carácter
operativo y logístico.
En
otro orden de cosas, las diversas instituciones, autoridades y público en
general han conocido lo que el Instituto Federal Electoral hace en materia de
educación cívica y formación ciudadana a través de gestiones directas y
luego de un arduo proceso de trabajo, más que por medio de una política de
comunicación sistemática que haya puesto el acento en este aspecto de la
actividad institucional. De manera que todavía hoy existen núcleos importantes
que ignoran que el IFE tiene atribuciones en la materia, y ese desconocimiento
en ocasiones dificulta las gestiones y el trabajo mismo.
Aun
y cuando se ha avanzado en la vinculación con la autoridad educativa, a nivel
federal no se ha establecido una relación de trabajo consistente y sistemática,
por lo que no se ha logrado la conformación de un grupo de trabajo permanente
ni la suscripción de un convenio marco de apoyo y colaboración que derive en
instrumentos de trabajo específicos.
La
creciente importancia que se le ha conferido a la educación cívica por parte
del Instituto no necesariamente se ha traducido en la dotación de los recursos
humanos y materiales necesarios para desplegar una acción más intensa y
consistente en la materia. Es un hecho reconocido de tiempo atrás que el
Instituto, por sí solo, difícilmente está en capacidad de lograr la cobertura
y el impacto deseados. Su función, por lo tanto, es esencialmente la de ser
generador de ideas, proyectos, materiales, promotor de programas de formación
ciudadana y acciones de divulgación de la cultura democrática. Pero aun para
ese papel promotor se requiere una cierta infraestructura y el reconocimiento
interno, a todos los niveles, de la educación cívica como actividad
institucional prioritaria.
Dada
la infraestructura del Instituto, es imposible abarcar a toda la población en
la aplicación de los programas de educación cívica. Por esta razón algunos
de los programas que requieren de sistematización y permanencia en su aplicación
no reportan los resultados esperados. Es necesario insistir en la capacitación
de profesores e instructores comunitarios para cumplir de
manera efectiva con la aplicación de los programas y alcanzar el mayor
impacto posible.
Es
importante que el Instituto elabore sus propios materiales didácticos, sin
embargo, es necesario dejar claro a los instructores, a las autoridades
educativas y a los maestros que la aplicación de los programas no debe
circunscribirse al uso de dichos materiales. Los cursos de formación, por otra
parte, deben replantearse de tal forma que proporcionen a los instructores
opciones diversas para el uso de técnicas y materiales didácticos.
Se
revisarán los manuales de formación de manera que se proporcione al maestro
programas y materiales que no compitan con el programa oficial de actividades,
sino que se vinculen a éste en cada uno de sus temas y niveles académicos.
Además se proporcionarán dinámicas y elementos básicos que permitan no
limitar la aplicación del programa al material didáctico que produce el IFE.
El objetivo es que los programas no se apliquen de manera aislada una vez al año,
sino que formen parte integral y sean complementarios de las actividades diarias
en el salón de clases.
La importancia que la
educación cívica tiene para el desarrollo y consolidación de la vida democrática
del país, la exigencia de cumplir cabalmente con el mandato constitucional y
legal de desarrollar de manera integral y directa actividades de educación cívica,
y el desafío de hacerlo de manera amplia y eficaz, son las razones que han
llevado al Instituto a plantear la necesidad y pertinencia de revisar y
modificar la estrategia general en la materia, identificando la problemática
concreta que enfrenta y reconociendo las fortalezas y debilidades de lo hasta
ahora realizado.
La
comprensión de la cultura política, entendida como el conjunto de
percepciones, valores, actitudes, orientaciones y conductas de la población en
torno del fenómeno político, resulta un punto de partida objetivo y confiable
si se trata de establecer un plan de educación cívica.
Ello con el fin de conocer los aspectos fundamentales en los que deberá
incidirse si se quiere obtener éxito en la construcción de una ciudadanía
libre, participativa y responsable en un sistema político democrático.
En
ese sentido, numerosos estudios e investigaciones en este campo han puesto énfasis
en una serie de indicadores que permiten observar la percepción de los
ciudadanos en torno del espacio público, la relación que en la práctica
mantienen con el poder, su aceptación de las normas sociales, su propensión a
participar y sus expectativas, entre otros.
Dada la importancia del tema, el Instituto Federal Electoral encargó al
Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM la realización del estudio
“Ciudadanos y cultura de la democracia. Reglas,
instituciones y valores de la democracia”, en cuyo marco se aplicó la
Encuesta Nacional de Valores de la Cultura Política en México, en diciembre de
1999. Los datos obtenidos ofrecen
un reflejo claro de los rasgos fundamentales de la cultura política mexicana
contemporánea, que dibujan con precisión las áreas y objetivos en los que es
necesario enfocar los esfuerzos institucionales.
Los
datos que se presentan resultan notables en la medida en que, como ya se ha
dicho, si la democracia es a la vez un método para la elección de gobernantes
y una forma de vida caracterizada por la participación de la ciudadanía, de la
idea que ésta tenga de la utilidad de la política y las instituciones que
intervienen en su desempeño, dependen en buena parte las conductas de la
población, su aceptación o rechazo, su cooperación o indiferencia.
En términos
generales, las percepciones que sobre la política prevalecen entre el grueso de
la ciudadanía acusan desconocimiento, desconfianza y desacuerdo sobre sus métodos,
instrumentos e instituciones. En términos
específicos, las tendencias son las siguientes:
El
interés, la confianza y la aceptación que la política despierta entre la
ciudadanía son escasos. Así por
ejemplo, según la encuesta nacional citada, el 48% de los participantes expresó
interesarse “poco” en la política, y el 24% respondió que no se interesa
“nada”, frente a un 21% que se interesa “mucho”.
No es difícil, sobre esta base, notar que esta noción necesariamente
afecta el ejercicio libre, informado y responsable de los derechos políticos,
pues se trata de una actividad percibida como ajena.
En
relación con las instituciones políticas, al requerimiento expreso de asignar
una calificación entre 0 y 10, donde 0 es ninguna confianza y 10 es mucha, las
mayores frecuencias ―asignadas
a los diputados, gobernadores, presidentes municipales, Presidente de la República
y partidos políticos―
recayeron en la calificación 5. De
nuevo, la escasez de confianza tiene efectos negativos sobre la relación de la
ciudadanía con los actores políticos mencionados.
Las
valoraciones respecto a la relación con el poder y la autoridad pueden
observarse en datos como los siguientes: el 60% de los entrevistados declara
estar más dispuesto a elegir como líder a una persona que conozca y aplique
siempre las leyes, mientras que un 31% preferiría a alguien que respete las
tradiciones de la comunidad. No obstante, el 76% suscribe la idea de que hace
falta un líder fuerte.
Con
respecto a la conceptualización del gobierno, el 30% de los entrevistados
considera que la función principal del gobierno es impartir justicia (un
porcentaje relativamente bajo), el 25% señaló que debe resolver los problemas
sociales, el 20% indicó que debe propiciar el desarrollo de la economía, y el
17% señaló que debe vigilar la seguridad.
Estas cifras evidencian una cierta dispersión en el conocimiento y las
expectativas de las funciones gubernamentales.
Evidentemente,
sobre estas bases es difícil establecer una comunicación fluida y madura entre
gobernantes y gobernados, representantes y representados.
Por ello, el conocimiento del papel que juegan las instituciones en el
proceso político de un sistema democrático, así como los mecanismos que la
ciudadanía tiene para participar en él, es de gran importancia.
Las concepciones sobre la ciudadanía
tienen un impacto real sobre el sistema político y sobre las condiciones del
ejercicio del poder. De acuerdo con la encuesta, el 81% relaciona la calidad de ciudadano con los derechos
políticos: el 70% se consideran ciudadanos por tener derechos y obligaciones y
el 11% por ejercer el voto. El
tener derechos y obligaciones no solamente remite a un status legal, sino que
implica también un sentido de pertenencia a una sociedad.
Asimismo,
el 51% de los encuestados cree que puede influir mucho en las decisiones de los
políticos, 33% considera que poco y sólo 14% piensa que no puede influir en
nada. Se cuestionó también quién debe vigilar que los políticos
cumplan con sus obligaciones: el más alto porcentaje de encuestados (46%) cree
que deben ser los ciudadanos. Ello
significa que, no obstante la desconfianza prevaleciente en la política, la
autopercepción de los ciudadanos y de su eficacia política tiene valoraciones
relativamente positivas que pueden ser desarrolladas, profundizadas y ampliadas,
con el objetivo de formar una ciudadanía plenamente participativa en el proceso
político democrático.
Con
respecto a valores fundamentales para la democracia, tales como la tolerancia y
el respeto, en general los resultados señalan que aún no están firmemente
asentados. Así, por ejemplo, en
cuanto a la tolerancia se observa una elevada cantidad de respuestas negativas
de los encuestados a convivir con personas homosexuales (66%) o enfermos con
SIDA (57%), siendo escasamente superiores los porcentajes de afirmación a
convivir con personas de otra raza (56%), de otra religión (49%) o de ideas políticas
distintas (51%).
En
cuanto al respeto, el 41% cree que para “constituir una gran nación” es
necesario que los ciudadanos tengan las mismas ideas y valores.
El 54%, en cambio, acepta ideas y valores distintos.
La
relevancia de que la población asuma estos valores va más allá del discurso.
La convivencia pacífica y el procesamiento de conflictos e intereses
diversos en una sociedad plural y compleja como la mexicana, requieren del
ejercicio cotidiano de estos conceptos, si la democracia ha de desarrollarse y
demostrar su superioridad ética y un mejor desempeño real en el largo plazo.
En
lo tocante a la ley y los derechos, el
44% de los encuestados opinó que “el pueblo debe obedecer siempre”, frente a 29% que opina que pueden modificarse las leyes “si
no le parecen”,
y 24% que se considera con derecho de desobedecerlas “si le parecen injustas”. Por otra parte, 86% cree que se debe denunciar a los funcionarios públicos
que cobren por un servicio que debe ser gratuito mientras que 12% cree que no
vale la pena hacerlo.
Las
cifras anteriores ratifican –al igual que lo hacen otros estudios de opinión–
una cierta flexibilidad en el cumplimiento de la obligación de respetar las
leyes y una extendida convicción de que aquéllas se pueden desobedecer si
parecen injustas y de que la ley en México se aplica en forma desigual.
No
sobra insistir en que el respeto a las normas y la certeza de que serán
aplicadas son elementos que influyen en el comportamiento de la ciudadanía en
el ámbito público. En este sentido, la educación cívica tiene la tarea de
implicar a los ciudadanos en el cumplimiento de las leyes y en la exigencia
hacia los gobernantes y representantes para que las acaten igualmente.
La
población tiene aún escasa confianza en la política como actividad útil para
la sociedad en general y para los individuos; tampoco la tiene en las
instituciones de gobierno ni en las autoridades, de ahí que manifieste una
limitada disposición a participar y a corresponsabilizarse en proyectos
comunes. De acuerdo con las
investigadoras Yolanda Meyenberg y Julia Flores, encargadas del trabajo de
referencia, estos datos significan que en el México actual la ciudadanía tiene
una percepción débil y desdibujada de las instituciones que articulan la vida
política.
En
ese sentido, para el Instituto Federal Electoral resulta fundamental desarrollar
programas y proyectos de educación cívica en los cuales se pueda influir de
manera considerable en la socialización política, reforzando tanto el
conocimiento de las instituciones y las normas, como de las prácticas
ciudadanas de participación, corresponsabilidad, exigencia de rendición de
cuentas, etcétera. Asimismo, es
importante enfatizar la promoción de los valores de la democracia, tales como
la tolerancia y el respeto a la legalidad.
En concreto, se pueden desprender algunas
recomendaciones y líneas generales para el diseño de programas y proyectos de
educación cívica, siguiendo la información obtenida. Así, para generar
cambios que puedan asentarse en la población, no es suficiente con difundir
información, se requiere comunicar a los ciudadanos una serie de contenidos que
les resulten significativos en su realidad cotidiana, rescatando el elemento de
las identidades colectivas, que resulta de gran relevancia para la población.
En el tema de la política, por ejemplo, es importante enfatizar que se
trata de una actividad que debe involucrar a todos los ciudadanos e implica el
compromiso para el bienestar social.
Se puede notar también la necesidad de
promover la confianza en las instituciones y los actores políticos, señalando
y difundiendo el papel que juegan en un sistema democrático y la forma en que
la ciudadanía puede involucrarse a fin de que su desempeño resulte más
cercano a las expectativas de la población.
Finalmente, es importante considerar las
diferencias entre diversos sectores de la población que manifiestan una
propensión más baja a participar. Generalmente se asocian con los grupos de
menor escolaridad y otros grupos vulnerables de la sociedad (sectores urbanos
marginados, indígenas, etc.), además de los jóvenes, entre quienes la
desconfianza tiende a ser mayor.
En consecuencia, es igualmente relevante
impulsar la colaboración del Instituto con las instancias de educación formal,
con las diversas organizaciones públicas, sociales y privadas que participan en
el ámbito de la educación cívica y con los medios de difusión masiva.
Mientras tanto, un análisis
estadístico de los resultados de la Consulta Infantil y Juvenil 2000 muestra la
percepción que niñas, niños y jóvenes tienen sobre la política en nuestro
país.
Para este análisis
se tomaron como base cuatro ámbitos en los que se desenvuelve la persona
(familia, escuela, comunidad y país), y tres conceptos-eje (las formas de
convivencia, el respeto a las leyes y la percepción de la autoridad), alrededor
de los cuales se consideró que pueden medirse la apreciación y los valores en
torno de la convivencia social y la política que tienen los sectores más jóvenes
de la sociedad.
Cabe señalar
que, en general, la apreciación que tienen niñas, niños y jóvenes respecto a
los conceptos que abarca la cultura política, se vuelve crítica en la medida
en que se transita del ámbito privado al público y en la medida en que avanzan
en edad. Es decir, los consultados valoran mejor el ámbito de la familia que el
del país y la visión de la niñez es más positiva en comparación con la que
tiene la juventud.
Se observa que
niñas, niños y jóvenes perciben que existe mayor colaboración en los ámbitos
privados que en los públicos. Por ejemplo, de los jóvenes el 86% considera que
hay colaboración en su familia, pero sólo el 45% reconoce que existe en el país.
Para las y los jóvenes
de entre 14 y 17 años, la familia y la escuela representan los ámbitos donde
tienen mayores oportunidades de desarrollo, frente a las que les ofrecen la
comunidad y el país. Mientras que
el 84 y 81% respectivamente, perciben oportunidades de desarrollo dentro del ámbito
familiar y escolar, este porcentaje desciende a alrededor del 65 y 64% para la
comunidad y el país.
En el tema de
la equidad de género, la mayoría de las niñas y los niños de entre 6 y 13 años
(entre 78 y 86%) opinan de manera muy similar en el sentido de que en la familia
y en la escuela se trata por igual a ambos sexos.
Cabe señalar que son menos los jóvenes de 14 a 17 años que perciben un
trato igual a hombres y mujeres (73%), descendiendo la proporción a sólo 37%
si el ámbito de referencia es el país.
Asimismo, las
niñas, los niños y los jóvenes perciben que las reglas se respetan más en la
familia, menos en la escuela y así sucesivamente hasta llegar al país. En el
rango de edad de 14 a 17 años se registra un escepticismo creciente conforme se
pasa del ámbito privado al público. En este último terreno el desencanto es
palpable: siete de cada diez jóvenes observan que en el ámbito del país no
son tomados en cuenta en la elaboración de las reglas, mientras que una
proporción prácticamente idéntica opina que las reglas y las leyes no se
aplican parejo y que los adultos no las respetan.
Las niñas,
los niños y los jóvenes sienten participar menos en la toma de decisiones
conforme crecen. Por ejemplo, en el ámbito escolar, el 80% los niños de entre
6 y 9 años considera que sí participa en la toma de decisiones, mientras que
los de 10 a 13 años y los jóvenes de 14 a 17 años, sólo 73 y 58%
respectivamente opina lo mismo. Y de nuevo, conforme se va del ámbito privado
al público, es decir, de la familia al país, se opina que disminuyen las
posibilidades de participar: los jóvenes afirman que es mayor en la familia
(77%), menor en la escuela (58%) y en la comunidad (50%) y mucho menor en el país
(32%).
En lo
referente a la autoridad es notable que en la familia y en la escuela, las niñas
y los niños de 6 a 9 años perciben en general más violencia y abuso de
autoridad que los niños y las niñas de entre 10 y 13 años.
Pero resalta el hecho de que uno de cada tres jóvenes de entre 14 y 17 años
se siente tratado con violencia en el ámbito del país.
En general los jóvenes
de entre 14 y 17 años reconocen positivamente la democracia representativa, según
se desprende de la relevancia que le otorgan a las elecciones; nueve de cada
diez la consideran importantes en el país y tres de cada cuatro en el ámbito
escolar. También es pertinente mencionar que sólo el 47% de esta población
considera que los partidos políticos toman en cuenta sus intereses.
Las investigadoras Aurora
Elizondo, Corina Fernández y Lucía Rodríguez, de la Universidad Pedagógica
Nacional, luego de analizar los datos arriba citados, concluyen en su “Estudio
sobre la Participación Cívica y la Consulta Infantil y Juvenil 2000” que las
niñas, los niños, las y los jóvenes apenas están comenzando a verse a sí
mismos como personas capaces de incidir en la sociedad y que es necesario
aceptar que su voz busca ser escuchada. En otras palabras, niñas, niños y jóvenes
pretenden ser reconocidos en el espacio público como interlocutores
susceptibles de ser considerados en las decisiones que afectan su vida diaria
como miembros de una comunidad, de una familia, de una escuela y de un país.
Consideraciones generales
El conjunto de datos
arriba presentados, aun en su brevedad, muestran que entre los rasgos
fundamentales de nuestra cultura política destacan los siguientes: en primer
lugar, un escaso interés en la política, que se manifiesta en la relativa
ausencia del tema en el ámbito familiar, en la poca cercanía que la ciudadanía
siente respecto de las instituciones públicas y en el incipiente y precario
involucramiento de las personas en organizaciones sociales o políticas y, en
general, en la vida pública.
En segundo lugar, la
relativamente alta predisposición de la ciudadanía a aceptar distintos
principios de legitimidad del poder político porque, como deja en claro la
encuesta, la orientación hacia un gobierno de leyes compite con la preferencia
por un líder fuerte.
En tercer lugar, el
precario asentamiento del valor del respeto y la tolerancia, así como la
limitada aceptación de la pluralidad política. En cuarto lugar, la
persistencia de percepciones de desapego y desconfianza en la ley. Y por último,
una creciente confianza de la ciudadanía en su capacidad de influir en el curso
de los asuntos públicos que, sin embargo, convive contradictoriamente con su
recelo y su distanciamiento de la política.
De lo anterior se
desprende la imperiosa necesidad para el Instituto Federal Electoral de
fortalecer todas aquellas acciones que tiendan a incrementar en la ciudadanía
el interés no sólo por conocer sino por participar desde diferentes ámbitos
en la política y en las instituciones públicas, promover la tolerancia y la
pluralidad política, así como el apego a la ley y una orientación clara e
inequívoca hacia el principio de legitimidad democrática, entre varios otros
desafíos de la educación cívica.
La dimensión y densidad de estos retos exige repensar las prioridades, las políticas, los métodos y las modalidades de acción de la educación cívica. Para el Instituto Federal Electoral, que tiene un mandato constitucional y legal en la materia y un compromiso inequívoco con la democracia, ésta es una tarea impostergable. El Plan Trianual que aquí se presenta traza una ruta que permitirá construir un piso mínimo de formación ciudadana, lo que implica promover de manera más amplia y eficaz el desarrollo de competencias cívicas por parte de las y los ciudadanos y, por esa vía, incidir en el asentamiento de una cultura cívica. Desde el ámbito de la educación cívica, ésa es la función que corresponde realizar al Instituto como parte del propósito de alcanzar una sociedad más democrática.
En la
base de todo planteamiento sobre la pertinencia de la educación cívica está
la idea de que la democracia funciona de manera más eficaz, estable y legítima
en aquellas sociedades donde se hallan ampliamente difundidos y arraigados los
valores y prácticas de la democracia, esto es, donde existe una cultura democrática.
Sin
desconocer el peso que tienen las instituciones y las leyes en la generación de
ciertos códigos de interacción social, también es un hecho que aquello que la
gente percibe, piensa, siente y desea condiciona la manera como se relaciona con
el ámbito público, el poder, la autoridad, la política y sus instituciones.
Si esto es así (y hay suficiente evidencia empírica al respecto) entonces
puede afirmarse que la cultura política explica mucho de lo que ocurre en el
funcionamiento de los sistemas políticos y que no es indiferente que aquélla
sea democrática o autoritaria.
Lo
anterior es tanto más claro si consideramos que la democracia, además de ser un conjunto de reglas del juego para la
selección de los gobernantes y un determinado régimen político en cuyo centro
se halla el conjunto de libertades civiles y políticas que articulan el Estado
de derecho, también es una específica cultura, una forma de entender
y practicar la convivencia social con arreglo a determinados valores y
principios.
Esa
cultura democrática es una construcción cultural y política que ocurre en el
espacio público y privado, y en ese proceso la educación cívica, como
esfuerzo intencionado de formación, puede hacer una contribución
significativa.
La
educación cívica puede definirse, en un sentido amplio, como un proceso de
formación de los individuos que a la vez que alienta el desarrollo pleno de sus
potencialidades en un contexto de libertad y respeto a la dignidad humana,
promueve la solidaridad y la corresponsabilidad social para la construcción de
un orden democrático. La educación cívica, entonces, se concibe como un
proceso integral de desarrollo humano, como un asunto que atañe a toda la
sociedad y como un proceso continuo que incide en la preparación de ciudadanos
conscientes, informados y mejor preparados para participar políticamente.
En
un sentido más específico,
la educación cívica se entiende como un conjunto de herramientas teórico-metodológicas
y de técnicas didácticas que busca influir positiva y deliberadamente
en los procesos de formación de la cultura política en un sentido democrático.
En esta acepción, se le asume como
un factor coadyuvante en los procesos de formación de ciudadanía orientado a
promover el desarrollo de competencias cívicas
con vistas a favorecer una intervención lo más libre, racional y responsable
posible de la población en general en el ámbito público.
El
concepto de competencias cívicas hace referencia aquí a la articulación de
conocimientos, valores y destrezas instrumentales que permiten el ejercicio
efectivo de la ciudadanía democrática. Esquemáticamente, estos tres
componentes de la educación cívica pueden desglosarse de la siguiente manera:
a)
Conocimientos cívicos: alude a ideas, informaciones
y experiencias acerca de los conceptos clave que los individuos tienen y deben
conocer y usar para llegar a ser ciudadanos efectivos y responsables. Incluye
nociones básicas sobre cuáles son y cómo operan las instituciones de la
democracia y qué papel toca jugar en ellas a la ciudadanía a fin de potenciar
sus capacidades de intervención en el ámbito público. Las y los ciudadanos
hemos de conocer las implicaciones y trascendencia del voto, del
constitucionalismo, del Estado de derecho, de la división y equilibrio de
poderes, de la elección y la representación política, del gobierno
responsable, etcétera. Así mismo, lo básico de la naturaleza, estructura y
funciones de los Poderes de la Unión, los poderes estatales y municipales, las
instituciones electorales, los partidos y las agrupaciones políticas para que
participemos, evaluemos, exijamos rendición de cuentas y colaboremos en la
construcción, refuerzo o transformación en un sentido democrático de esas
mismas instituciones.
b)
Valores y disposiciones cívicas: remite a
determinados modos de ver y sentir el mundo, así como a hábitos y actitudes
relacionados con el respeto a la dignidad humana, así como con la comprensión,
apropiación y práctica de valores tales como tolerancia, pluralidad, apego a
la legalidad, igualdad jurídico-política, libertad y solidaridad. Conforme los ciudadanos nos apropiemos de la idea de que la vigencia de
estos valores garantiza la dignidad humana, la seguridad jurídica y la libertad
en un ambiente de pleno respeto a la diversidad y a la riqueza humanas, en esa
medida la democracia saldrá fortalecida.
c)
Destrezas cívicas: incluye tanto habilidades intelectuales (capacidad de
argumentación y juicio crítico, por ejemplo) como habilidades operativas
referidas al saber hacer: diálogo, escucha activa, construcción de acuerdos,
organización ciudadana, interlocución con la autoridad, las fórmulas para
participar, supervisar y evaluar políticas públicas, los mecanismos para la
rendición de cuentas, etcétera.
Por
supuesto, el trabajo de promover la adquisición de conocimientos, la adhesión
a valores específicos y el desarrollo de habilidades instrumentales debe darse
de manera integral, en un nivel adecuado a la naturaleza de las distintas
comunidades y en función de las necesidades, realidades y experiencias de esas
mismas comunidades. Se sobreentiende que los conocimientos no pueden construirse
al margen de consideraciones axiológicas o que los valores no han de promoverse
de manera discursiva y abstracta ni las competencias instrumentales ofrecerse
como puras técnicas o manuales de procedimiento, despojadas de su sentido ético
y político profundo.
Así,
por sus propósitos e implicaciones, la educación cívica es una tarea
irrenunciable para todas aquellas sociedades que busquen promover
transformaciones democráticas y evitar los riesgos de involuciones
autoritarias. Ello exige que la educación cívica sea, al mismo tiempo, política
de Estado y compromiso social.
Para
definir el tipo de educación cívica que es necesario impulsar es preciso
acudir a dos fuentes:
1)
Las tradiciones culturales y políticas en una sociedad dada, en razón
de que ello puede revelarnos dónde están los déficits en términos de
competencias cívicas.
2)
El ciudadano que se aspira a forjar en términos de un ideal democrático.
En
la justificación se toca lo relativo a las tradiciones políticas y culturales.
En lo que concierne al segundo punto, en esta sección se intenta, de manera
esquemática, trazar un modelo de ciudadanía que constituya un punto de
referencia de la acción institucional en la materia.
Como
bien se sabe, hay una variedad de interpretaciones respecto al concepto de
ciudadanía que, por razones de economía y claridad, algunos autores han
agrupado en dos concepciones básicas: la mínima y la amplia.
La
concepción mínima sostiene que la ciudadanía es en lo fundamental un status
jurídico. Desde este enfoque se ve al ciudadano como un individuo cuya tarea se
circunscribe a elegir juiciosamente a sus representantes, para lo cual no
requiere más competencias que las referidas al apego a la legalidad, el respeto
a la autoridad y el ejercicio responsable de sus derechos y obligaciones cívicas.
En
contraste, la concepción amplia plantea que la ciudadanía es, además de un
status jurídico, una identidad cultural y política. Desde esta perspectiva, se
visualiza al ciudadano como un individuo que posee no sólo un pasaporte, el
derecho a votar y una nacionalidad, sino una conciencia de sí mismo como
miembro de una comunidad política amplia de cuya suerte es corresponsable. Esta
concepción aspira a un ciudadano que para su cabal realización ha de
involucrarse de modo importante en la esfera pública, lo que le exige contar
con un repertorio más vasto de competencias cívicas.
Una
concepción mínima, concentrada casi por entero en los aspectos jurídico-formales,
no está a la altura de lo que demanda el complejo proceso de construcción
democrática que experimenta el país en los últimos lustros. Los desafíos de
este proceso, en cambio, se podrán enfrentar mejor con una ciudadanía que
tenga los conocimientos, las herramientas y los espacios para una amplia
participación, lo que exige una acción educativa de largo aliento y de extenso
espectro orientada a suscitar el activo involucramiento de la gente en la vida pública.
Por
ello, en el diseño de un plan de educación cívica se requiere de algunas
precisiones conceptuales:
- La cultura política es un factor explicativo relevante de lo que acontece en el sistema político.
-
Los procesos de
socialización primaria son importantes en la configuración de ciertas
percepciones básicas del mundo, que pueden luego proyectarse al universo de la
política.
-
Los procesos de
aprendizaje político, empero, ocurren de manera permanente a lo largo de la
vida de los individuos, en diferentes espacios de socialización.
-
La comunicación
política a cargo de los medios de difusión expresa y refuerza la cultura política,
pero también la produce.
-
La cultura política
está en permanente movimiento.
-
La educación cívica es capaz de suscitar procesos
de reflexión, resignificación de la realidad política y participación que
pueden desembocar, a la larga, en transformaciones de la cultura política.
-
La educación cívica es un proceso de formación que
se vincula con la vida de la gente y que busca articular lo que las personas
saben y reconocen en el marco de su experiencia con un saber más estructurado
que les permita incorporarse eficazmente a la vida pública.
-
La educación cívica
debe generar una demanda social de democracia, entendiendo por ello que somos
los propios ciudadanos los que, en los procesos de aprendizaje político, nos
apropiamos de los principios, los valores y las mecánicas institucionales de la
democracia.
-
La unidad de trabajo de la educación cívica no es
el individuo aislado, sino los grupos y comunidades a los que éste pertenece.
-
La educación cívica debe alentar un sentido de
pertenencia a la comunidad y un compromiso con el interés general.
-
La interacción es la forma básica de construcción
del saber ciudadano.
-
Aprender acerca de derechos, responsabilidades y
obligaciones cívico-políticas implica ejercer derechos y cumplir deberes como
miembros de una comunidad real. Los contenidos de la educación cívica deben
ser puestos en juego en relación con situaciones que resulten significativas
para los participantes.
-
La formación democrática implica la consideración
de los otros como “legítimos interlocutores” en todos los órdenes de la
vida pública.
-
Es imprescindible adecuar la educación cívica a los distintos códigos
culturales existentes fomentando una identidad común a partir de un conjunto básico
de principios e ideales democráticos.
De
las consideraciones anteriores se derivan algunas orientaciones que se enuncian
enseguida y que intentan plasmarse en el plan de educación cívica que aquí se
propone.
1.
La educación debe influir en los espacios de socialización primaria: En
la familia porque ahí se construyen las nociones fundacionales acerca de los
roles, los esquemas interpretativos de la realidad y los modelos de interacción
y negociación que marcarán la relación de los individuos con la autoridad,
con las normas y, en general, con el ámbito público, lo que podrá incidir en
cambios de fondo en la cultura política.
2.
El espacio de la escuela puede ofrecer condiciones para un trabajo sistemático
y de largo plazo. Hay tres áreas posibles de incidencia: el diseño de la
institución escolar como un espacio abierto, horizontal e incluyente, las
modalidades proceso de enseñanza–aprendizaje y los contenidos propiamente
dichos. Esto implica impulsar, en coordinación con los distintos actores del
sistema educativo, reformas a los planes y programas de estudio tanto de la
educación básica como de la normalista; formación y capacitación permanente
de profesores, diseño e instrumentación de programas extracurriculares, y
producción de material y apoyo didáctico adecuado.
Involucrar
a la familia en las tareas de educación cívica de la escuela deriva en
resultados más profundos y duraderos.
3.
La
educación cívica ha de influir en el espacio no formal, bajo la premisa de que
el aprendizaje político ocurre en forma permanente. Es
en la comunidad donde existe la ventaja de que se puede vincular la formación
ciudadana con las preocupaciones más directas e inmediatas de una colectividad,
lo que introduce el factor del interés y la motivación en el proceso de
aprendizaje, crucial en la educación de adultos. El trabajo en la comunidad
permite generar de una manera más viva e inmediata un sentido primario de
eficacia política que luego podrá proyectarse al ámbito público en general.
4.
El trabajo en la comunidad debe ser participativo y vivencial, darse a
partir de las propias necesidades, intereses, expectativas y problemas de las
comunidades involucradas de modo tal que en el proceso formativo desarrollen las
competencias cívicas necesarias para
que, individual y colectivamente, comprendan, analicen y transformen las
situaciones vividas. En este sentido, el papel de la educación cívica consiste
en ofrecer herramientas y metodologías, así como en detonar procesos en los
cuales la comunidad reflexione sobre su realidad, identifique sus problemas,
desarrolle la capacidad de analizar críticamente sus causas, implicaciones y
consecuencias, formule soluciones que involucren la corresponsabilidad
autoridades-comunidad, y diseñe y ejecute planes de acción para enfrentar prácticamente
dichos problemas. Lo anterior supone el desarrollo de programas a partir del
principio de acción-reflexión, la focalización de los programas y la concertación con una amplia
gama de instituciones y organismos para la capacitación de una red de
multiplicadores de programas de formación ciudadana.
5.
El otro gran campo de acción en el espacio no formal es el de los medios
de comunicación. El conocimiento que tiene el ciudadano promedio sobre la política
proviene casi por entero de los medios que, como afirman los especialistas, no sólo
transmiten hechos, sino modelan una manera específica de ver, entender y
relacionarse con la política. Es fundamental, por ello, incidir en este espacio
desde un enfoque de comunicación educativa, buscando promover la introducción
de una dimensión de educación cívica en los esquemas y contenidos
convencionales, así como la incorporación de nuevos enfoques y formatos
comunicacionales, la apertura de más espacios a la comunicación política y la
educación de los públicos en la recepción crítica de los mensajes.
6.
La educación cívica debe reivindicar el concepto de política y
explicarla como una actividad que permite regular la convivencia social y
resolver, de manera pacífica y concertada, los conflictos que conciernen de
diverso modo a la colectividad. Adicionalmente, la educación cívica debe
transmitir que el ejercicio de la política con un sentido democrático se
caracteriza por reglas, principios y mecanismos que aseguran la convivencia pacífica,
civilizada y productiva en el marco de la pluralidad sociopolítica. La
educación cívica también necesita promover, el conocimiento de la historia
política del país desde la perspectiva de la construcción de la democracia.
Vista así, la historia puede ser la fuente de una identidad nacional renovada,
incluyente, abierta al mundo y a su pluralidad. La historia puede proporcionar a
la gente referentes más tangibles de lo que gana en términos de libertades y
capacidades de desarrollo, tanto individualmente como sociedad, con la vigencia
de los principios, valores e instituciones de la democracia.
7.
La educación cívica ha de promover una cultura de la constitucionalidad
y de la legalidad. Bien se sabe que es difícil que los ciudadanos se sientan
inclinados a exigir el cumplimiento de la ley o a cumplirla ellos mismos si la
desconocen y si, sobre todo, no comprenden su función y su significado último.
Por eso, más allá del conocimiento puntual de determinados ordenamientos jurídicos,
interesa demostrar de la manera más clara y vívida posible la utilidad práctica
de la ley en la regulación de la convivencia social y los beneficios sociales
que resultan del apego a la legalidad.
8.
La educación cívica debe proyectar la noción de que la democracia
supone libertades, derechos, obligaciones y responsabilidades, así como un
compromiso básico con sus normas e instituciones. La ciudadanía debe saber que
puede estar en desacuerdo con una determinada ley y que tiene derecho a
impugnarla e inclusive a buscar su modificación por las vías institucionales
previstas para ello, pero no puede sustraerse a su cumplimiento. Asimismo, debe
saber que tiene derecho a disentir de determinada política pública o desempeño
institucional y aun, en uso de sus garantías constitucionales, puede actuar
para que se modifique, pero eso no tiene por qué invalidar el mandato o la
legitimidad de la autoridad legalmente constituida.
9.
La educación cívica tiene la responsabilidad de promover una cultura
del respeto y la pluralidad. El
respeto entendido como el reconocimiento del derecho de los demás a ser
distintos de uno mismo, y el pluralismo como la convivencia de lo diverso en un
marco de apego a los principios y normas del Estado de derecho.
Es bajo estas premisas, producto de un
esfuerzo institucional permanente por conceptualizar la educación cívica, que
el Instituto Federal Electoral se propone desarrollar un plan de educación cívica
cuyas características centrales son las siguientes: integral por cuanto busca
favorecer el desarrollo pleno de los individuos; global en tanto busca enmarcar
dentro de un Plan Trianual coherente programas de carácter general con acciones
focalizadas destinadas a adecuarse a las necesidades y exigencias particulares;
y corresponsable en la medida en que se propone hallar coincidencias y crear
sinergias tanto con otras instituciones públicas en los niveles federal,
estatal y local como con organismos sociales y privados.
El
Instituto Federal Electoral se conceptualiza a sí mismo, a partir de esta
reflexión, como una institución comprometida a desarrollar e instrumentar, en
el ámbito de su competencia, procesos y programas de educación cívica, y como
promotora y eje de múltiples esfuerzos en favor de la formación para la
democracia.
Contribuir al fortalecimiento de una ciudadanía consciente de sus derechos y responsabilidades, fomentar la participación cívica e impulsar la práctica de los valores de la democracia, para incidir en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, así como en el desarrollo de las comunidades, de las instituciones políticas y del país en el marco de un orden político democrático.
·
Contribuir a la
formación de una ciudadanía más informada, crítica, participativa y
responsable con el fin de construir una cultura democrática.
·
Fomentar el
fortalecimiento y la participación de la ciudadanía y de las diferentes
organizaciones de la sociedad civil en la educación cívica.
·
Establecer
mecanismos de coordinación con instituciones y organizaciones públicas,
privadas y sociales (municipales, estatales y federales), que permitan
fortalecer la cultura ciudadana.
·
Convertir al
IFE en un interlocutor de los distintos actores del sistema educativo a nivel
federal y estatal con el fin de desarrollar estrategias pedagógicas y conferir
un papel relevante a la formación cívica dentro de la política educativa
nacional.
·
Trabajar en la
consolidación democrática de los procesos electorales.
·
El Plan Trianual de Educación Cívica,
en todas sus vertientes, se basa en un enfoque de educación a través de la
acción-reflexión que genera estrategias encaminadas a:
-
Brindar a la ciudadanía
elementos que motiven su interés por conocer más sobre lo que significa y
representa su participación dentro del ámbito en el que se desenvuelve, ya sea
comunitario, municipal, estatal, regional o nacional.
-
Impulsar procesos que detonen
mecanismos de participación de la ciudadanía en los diferentes espacios
(familiar, laboral, etc.) y niveles (comunitario, municipal, estatal, regional y
nacional).
-
Promover el análisis y la reflexión
sobre vivencias concretas de participación de las y los ciudadanos, que
permitan una mayor conciencia sobre la trascendencia de dichas acciones para sí
mismos y para el desarrollo de la vida democrática en el país, y recuperar
aquello que enriquezca su intervención y fomente su participación permanente.
-
Ofrecer herramientas educativas y
metodológicas a la ciudadanía, para que adquiera una postura crítica frente a
los diversos acontecimientos regionales o nacionales, que la impulse a una
actuación responsable, comprometida y oportuna.
-
Generar conocimientos que
favorezcan el desarrollo y apropiación de competencias cívico-políticas por
parte de la ciudadanía.
·
El Instituto Federal Electoral
promoverá acciones encaminadas a brindar información y orientación a la
ciudadanía con el fin de propiciar su interés por conocer y participar en
actividades de análisis y reflexión, así como en las distintas formas de
interlocución con las instituciones públicas, coadyuvando con ello a una nueva
cultura ciudadana.
·
El IFE desarrollará estrategias
para promover la participación de la sociedad civil en general, así como de
las instituciones públicas, privadas y sociales, de modo tal que permita la
articulación y complementariedad de procesos enmarcados en el Plan Trianual de
Educación Cívica.
·
Los proyectos serán estratégicos,
responderán a necesidades específicas (locales, regionales y nacionales) y se
complementarán entre sí, sin duplicar acciones, con el fin de desatar,
consolidar y fortalecer los procesos de formación ciudadana.
·
Los proyectos deberán ser
concebidos con una visión integral y global, de tal manera que queden
enmarcados dentro del Plan Trianual de Educación Cívica.
·
El Instituto Federal Electoral
asegurará que todos los proyectos que forman parte del Plan Trianual de Educación
Cívica sean sujetos a un proceso de seguimiento y evaluación permanente a través
de un sistema diseñado para tal fin.
·
Todos las acciones de información
y difusión del IFE deberán ser educativas en sí mismas y apoyar y potenciar
los programas, proyectos y estrategias de este Plan Trianual de Educación Cívica.
I.
PROGRAMA DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN CIUDADANA EN EL ESPACIO ESCOLAR
Descripción
La
escuela tiene una importancia superior en cuanto espacio para favorecer procesos
de aprendizaje cívico-participativo, en sus dimensiones de conocimientos,
valores, actitudes y competencias instrumentales. Recursos tales como la
participación de los alumnos en la vida escolar en sus diversas formas y la
generación de iniciativas de trabajo cooperativo en beneficio del entorno
social más próximo son dos ejemplos de modalidades posibles, sumamente útiles
y enriquecedoras para la iniciación práctica en la vida democrática.
El
Instituto tiene posibilidad de incidir en los ámbitos curricular y
extracurricular. Esta posibilidad está dada por la atribución constitucional y
legal que tiene en materia de educación cívica, lo que lo convierte en una
instancia autorizada para opinar y actuar en la materia. Adicionalmente, la Ley
General de Educación dispone la creación de Consejos de Participación Social
a nivel de escuela, municipio, entidad federativa y nacional, que abren la
posibilidad para que el IFE incida en el espacio escolar. De modo más específico,
el artículo 72 del mencionado ordenamiento, relativo al Consejo Nacional de
Participación Social en la Educación, establece que: “(Este Consejo será
una) instancia nacional de consulta, colaboración, apoyo e información (y) podrá
opinar en asuntos pedagógicos, planes y programas de estudio y propondrá políticas
para elevar la calidad y la cobertura de la educación”.
El
programa estratégico de educación y formación ciudadana en el espacio escolar
propone aprovechar o crear aquellos espacios y canales que permitan una
interlocución sistemática con diversos actores e instancias públicas y
privadas a nivel federal y estatal, a través de la cual se pueda incidir desde
el IFE en la orientación, contenidos, metodologías y materiales relativos al
aprendizaje de la educación cívica, formando y capacitando a funcionarios de
órganos desconcentrados del IFE, maestros y prestadores de servicio social.
Cada
proyecto contenido en este programa busca integrar a los actores del sistema
educativo nacional dentro de una dinámica de aprendizaje basada en fundamentos
psicopedagógicos como la reflexión, el trabajo grupal, la vivencia y el juego,
a partir de lo cual se promueva el desarrollo de competencias cívicas como la
capacidad de diálogo, de negociación y construcción de acuerdos, el análisis
y juicio crítico, buscando con ello desarrollar en los mencionados actores no sólo
el conocimiento de conceptos básicos que fundamentan la vida democrática, sino
la apropiación de valores, actitudes y prácticas que propicien formas de
relación apegadas a la legalidad, a la participación y al compromiso social.
Adicionalmente,
este programa se propone trabajar en estrecha relación con el núcleo familiar,
ámbito particularmente importante en materia de socialización política, a
partir de estrategias que permitan aprovechar a la escuela como espacio para la
formación cívica de los padres de familia, reforzando de esta manera la
educación cívica de los niños, las niñas y los jóvenes.
Objetivo
Incidir en la orientación conceptual, en los contenidos temáticos y en la metodología psicopedagógica en el área de la educación cívica para contribuir al desarrollo de competencias cívicas de los distintos actores que conforman el sistema educativo nacional y así fomentar el desarrollo democrático de la sociedad.
Proyecto
1. Codiseño de contenidos, métodos y
materiales didácticos para el aprendizaje de la educación cívica
Descripción
Consiste
en la creación de espacios permanentes de interlocución con diversos actores e
instancias y autoridades educativas públicas y privadas a nivel federal y
estatal con el propósito último de incidir, desde el Instituto, en el diseño
y aplicación de contenidos, métodos y materiales didácticos para el
aprendizaje de la educación cívica. Esto incluye, en primer término, a la
Secretaría de Educación Pública (SEP) y a las autoridades educativas
estatales, pero también a instituciones como el Consejo Nacional para el
Fomento Educativo (CONAFE), el Instituto Nacional para la Educación de los
Adultos (INEA) y el Consejo Nacional para la Educación, Vida y Trabajo, entre
otros.
Los
compromisos interinstitucionales deben tender a generar grupos de trabajo en
cuyo seno se definan las diversas acciones conjuntas, desde la elaboración de
una agenda de competencias cívicas (conocimientos, actitudes y habilidades) que
deben aprender los educandos en la materia por nivel y grado escolar, hasta la
producción de materiales.
· Buscar la incorporación formal del IFE en los procesos de consulta vinculados con el diseño y elaboración de contenidos, métodos y materiales didácticos destinados a la enseñanza del tema.
· Coparticipar en el diseño, elaboración, producción y distribución de materiales impresos, audiovisuales e informáticos en apoyo al magisterio, a los estudiantes y, en general, a los programas oficiales de educación cívica.
Concertación
con las autoridades educativas federal y estatales para crear espacios de
interlocución que permitan incidir en la enseñanza de la educación cívica.
Líneas de Acción
· Contacto IFE-instancias educativas al más alto nivel.
· Suscripción de convenios marco.
· Integración de equipos interinstitucionales y de agendas comunes de trabajo.
· Elaboración de proyectos particulares.
·
Contacto IFE-autoridades educativas estatales para la revisión, renovación
o suscripción (ahí donde no hubiere) de convenios de colaboración.
Población Objetivo
·
Autoridades, instancias y actores educativos públicos y privados a nivel
federal y estatal.
Indicadores
·
Suscripción de convenios con instancias educativas.
· Revisión, adecuación y suscripción de convenios con autoridades educativas estatales.
· Documentos, programas y materiales elaborados e instrumentados.
Elaboración
de una guía que contenga la definición de las competencias cívicas por nivel
y grado escolar y que sirva como base para la revisión de los planes y
programas de estudio en la materia desde un enfoque interactivo y participativo.
Líneas
de Acción
·
Integración de equipos interinstitucionales.
· Identificación de expertos en educación cívica y de instituciones académicas y centros de investigación que puedan sumarse a la tarea.
· Consulta a maestros.
· Realización de talleres y seminarios para revisar contenidos y avances de la guía.
· Elaboración de un paquete de sugerencias prácticas en materia de educación cívica para los diversos actores del sistema educativo, mismas que se adicionarán a la guía.
·
Presentación de la guía escolar básica en educación cívica a
las instancias y actores educativos.
· Definición de las competencias cívica básicas.
·
Concertación para la edición y distribución de la guía en el
medio educativo.
·
Promoción de la guía entre autoridades, instancias y actores.
· Autoridades educativas federales y estatales.
· Directores de planteles.
·
Profesores de nivel primaria, secundaria y bachillerato vinculados al
tema.
Indicadores
· Guía escolar básica, por grado y nivel escolar.
· Evaluación del impacto de la guía.
· Equipos interinstitucionales.
·
Eventos realizados.
Diseño y elaboración
–coordinadamente con la SEP y otras autoridades, instancias y actores
educativos– de propuestas de contenidos, métodos y materiales didácticos
para el aprendizaje de la educación cívica.
Líneas de acción
· Identificación de especialistas e instituciones dedicadas a la capacitación en diseño de material didáctico.
· Realización de talleres y seminarios sobre contenidos y metodologías en educación cívica.
·
Muestras y concursos nacionales e internacionales de contenidos,
metodologías y materiales didácticos en materia de educación cívica,
convocados de forma conjunta por el IFE y la SEP u otras instancias educativas.
· Invitación e intercambio académico con especialistas de otros países en esta materia.
· Capacitación del personal técnico pedagógico que diseña y elabora material didáctico de educación cívica.
· Desarrollo de contenidos y metodologías para la educación cívica.
·
Desarrollos específicos en el diseño de materiales didácticos
para la educación cívica en diversas modalidades (educación a distancia,
educación abierta, educación especial, educación bilingüe para comunidades
indígenas, etcétera).
· Profesionales e instituciones encargadas del diseño y la elaboración de contenidos, metodologías y material didáctico de educación cívica.
· Personal técnico-pedagógico de la SEP, de Secretarías de Educación de los gobiernos de los estados y de otras instancias y actores educativos.
Proyecto
2. Formación y actualización del magisterio
Descripción
Consiste en
desarrollar una serie de cursos tipo para profesores de educación cívica y
materias afines de diversos niveles educativos, con el fin de sensibilizarlos
acerca de la importancia de la formación ciudadana y proporcionarles una serie
de conocimientos, pero sobre todo de herramientas y materiales didácticos que
les permitan un mejor desempeño docente y el uso regular de metodologías que
combinen participación y reflexión. El propósito último es acordar con las
instancias educativas correspondientes el diseño e impartición de estos cursos
dentro de los sistemas vigentes de formación, actualización y especialización
del magisterio, buscando en todo momento, como un incentivo adicional, que
cuenten con valor curricular.
Objetivo
Participar de manera formal en los procesos de formación-capacitación del magisterio, con la finalidad de proveerles de orientaciones conceptuales y herramientas metodológicas que les permitan desempeñar más eficazmente su trabajo docente y actuar, dentro y fuera del aula, en el marco de los valores y principios democráticos.
Diseño
e impartición de cursos tipo de formación y capacitación en contenidos,
metodologías y técnicas didácticas en materia de educación cívica con énfasis
en los realizados en el marco de la carrera magisterial.
Líneas
de Acción
· Realización, conjuntamente con la SEP y otras autoridades, instancias y actores educativos, de un diagnóstico de necesidades de formación y capacitación en la materia.
· Diseño de un plan de formación y capacitación tanto para normalistas como para maestros en activo.
· Elaboración de los contenidos de cursos tipo.
·
Planeación conjunta de la impartición de dichos cursos tanto a nivel
presencial como a distancia.
Población Objetivo
· Profesores de primaria.
· Profesores de la asignatura de Formación Cívica y Ética de secundaria.
· Profesores de asignaturas afines de bachilleratos y bachilleratos técnicos incorporados a la SEP o a las Secretarías de Educación estatales.
·
Personal docente de otras instancias educativas.
Indicadores
· Diagnóstico de necesidades en materia de formación y capacitación.
· Cursos tipo de formación y capacitación del magisterio en materia de educación cívica.
·
Población docente atendida y cursos impartidos.
Proyecto
3. Formación cívica para padres de familia
Descripción
Consiste
en el diseño de un proyecto para padres de familia orientado a promover un
estilo de convivencia familiar acorde con los valores y prácticas de la
democracia y que pueda ser impartido desde el espacio escolar, reforzando así
la formación cívica de los educandos y creando una sinergia entre escuela y
familia.
El
proyecto, sustentado en un modelo pedagógico específico, tendrá como apoyo
fundamental una Guía para Padres y Madres de Familia, el cual orientará su
proceso de aprendizaje y les permitirá aplicar los conocimientos adquiridos en
la interacción diaria con sus hijos e hijas.
Objetivo
Contribuir
a la formación ciudadana de los padres y madres de familia y dotarlos de los
conocimientos y sugerencias que les permitan fomentar, en la convivencia
cotidiana con sus hijos, actitudes y comportamientos acordes con los valores y
prácticas de la democracia, propiciando
una sinergia entre la familia y la escuela que fortalezca la formación cívica
de los educandos.
Sistematización
de la información sobre las características de la interacción familiar, así
como sobre los problemas y oportunidades que ella presenta para la promoción de
valores y prácticas de la democracia.
· Recopilación de información teórico-conceptual y empírica sobre el tema.
· Organización de grupos focales con padres y madres de familia representativos de diversos grupos socioculturales.
· Organización de grupos focales con niños, niñas y adolescentes.
·
Diseño del modelo pedagógico con el apoyo de expertos en educación cívica
y educación de adultos.
· Expertos en educación cívica y educación para adultos.
· Padres y madres de familia con hijos en edad escolar del ciclo básico.
· Estudiantes de diversos niveles escolares.
·
Maestros.
· Modelo pedagógico.
· Guía para padres y madres de familia.
Concertación
con autoridades, instancias y actores educativos, asociaciones de padres de
familia o sus representaciones ante la escuela y otras instituciones
interesadas, para pilotear el programa.
· Presentación del modelo pedagógico a autoridades, instancias y actores educativos.
· Concertación con dichas autoridades educativas para la aplicación de un programa piloto.
· Selección de la población a atender.
· Aplicación de la programa piloto.
· Evaluación conjunta de los resultados.
·
Ajustes al modelo pedagógico.
· Padres y madres de familia con hijos en edad escolar.
· Estudiantes.
· Autoridades educativas.
· Maestros.
·
Asociaciones de padres de familia o equivalentes.
· Aplicación de piloteo.
·
Evaluación del modelo
· Validación de materiales.
Proyecto
4. Desarrollo y aplicación de actividades extracurriculares de educación cívica
en el espacio escolar
Descripción
Consiste
en un conjunto de actividades de educación cívica diseñadas o adaptadas por
el Instituto Federal Electoral, dirigidas a población infantil y juvenil, que
buscan promover los valores y prácticas de la democracia a través de metodologías
de acción-reflexión. Se proponen contribuir a la formación cívica dentro del
espacio escolar, apoyando los planes y programas oficiales de los diferentes
niveles educativos mediante actividades extracurriculares.
Este
proyecto incluye un menú de opciones susceptible de adaptarse a las necesidades
y características de distintas comunidades educativas y entidades federativas.
Comprende programas para niveles primaria, secundaria, bachillerato y ciclo
profesional. *
Jornadas Cívicas, propuesta
de carácter extracurricular que fomenta la formación en valores y prácticas
de la democracia. Se imparte en los niveles primaria, secundaria y bachillerato,
tanto en escuelas públicas como privadas. Está basada en cuatro principios
psicopedagógicos: vivencial, grupal, lúdico y reflexivo. Las principales
actividades de las Jornadas son juegos escénicos, lecturas comentadas, dinámicas
grupales de análisis y reflexión, y foros de debate.
Proyecto Ciudadano,
diseñado por el “Center for Civic Education“ y traducido y adaptado a
nuestras necesidades por el Instituto Federal Electoral con la colaboración de
la SEP. Pretende desarrollar en los alumnos de secundaria, bachillerato y ciclo
profesional el interés por las problemáticas de sus comunidades y sentido de
corresponsabilidad en la generación de soluciones a los mismos. Promueve que
los estudiantes desarrollen, a través de un ejercicio práctico, la convicción
de que pueden influir en la toma de decisiones de autoridades de gobierno y en
la definición de las políticas públicas. Se compone de cinco etapas de
trabajo, que se realizan a lo largo de 30 horas promedio, con trabajo dentro y
fuera del aula.
Derechos y Valores de la Niñez
Mexicana, es producto del
trabajo conjunto del IFE con la SEP, UNICEF, Comisión de Derechos Humanos del
Distrito Federal y Papalote, Museo del Niño, está dirigido a estudiantes de 5º
y 6º grados de educación primaria. A través de nueve sesiones de trabajo de
este programa, los alumnos identifican sus necesidades básicas, los derechos
que tutelan la satisfacción de esas necesidades y los valores fundamentales que
están en la base de esos derechos, y concluyen con la elaboración de una
convención de derechos y deberes para el grupo escolar.
Elecciones escolares, consiste
en un procedimiento tipo de apoyo para la elección de representantes escolares.
Busca que los alumnos vivan la experiencia de un proceso de elección y lleven a
la práctica valores y principios fundamentales de la democracia, que conozcan
las distintas etapas de un proceso electoral y la normatividad que las regula,
que desarrollen las destrezas correspondientes y que se apeguen a las normas que
darán certeza y transparencia al proceso de elección y confiabilidad a los
resultados.
Parlamentos
Infantiles y Juveniles, son ejercicios escolares a partir de los cuales niñas,
niños y jóvenes pueden comprender, en la práctica, la importancia de los
legisladores y el papel del poder legislativo en las democracias modernas. Se
trata de que las y los estudiantes reciban información acerca de la naturaleza
y funciones de estos órganos legislativos, tengan la oportunidad de visitar la
sede de su Congreso Local y, finalmente, por medio de algún mecanismo democrático
(elección o concursos), participen en un simulacro de deliberación y decisión
parlamentarias con base en un código de comportamiento cívico en órganos
colegiados y aprueben algún resolutivo que después hagan llegar a los miembros
de la Asamblea popularmente electos.
Un día
en el Cabildo... consiste en que niñas, niños y jóvenes, visiten su
cabildo municipal y reciban una explicación de las atribuciones y del método
de integración de dicho cuerpo colegiado. Posteriormente, luego de ser
seleccionados o electos en la escuela y recibir capacitación sobre la
naturaleza de la deliberación en este órgano colegiado, realizan el simulacro
de una sesión en la que se desempeñan como autoridades municipales y aprueban
algún resolutivo que después hacen llegar al cabildo popularmente electo. Para
el caso del Distrito Federal, el ejercicio se adecuará a la organización político-administrativa
vigente.
Circuitos de cultura cívica,
es una propuesta en proceso de elaboración por parte de la UNAM con el apoyo
del IFE, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Instituto Mexicano de la
Juventud, orientada a estudiantes de nivel bachillerato y ciclo profesional. Se
propone fomentar su nivel de interés y participación ciudadana informada y
responsable para el ejercicio de sus derechos y obligaciones cívicas. Consiste
en una gama amplia y diversa de actividades tales como talleres, cursos, foros
de debate, concursos, exposiciones, etcétera, que se anudan en el concepto de
feria o festival. El propósito es poner al alcance de los estudiantes el
universo de la política y la democracia a través de formatos no tradicionales,
lúdicos y participativos. La propuesta tiene carácter itinerante y, una vez
piloteado, podrá extenderse a otras instituciones de educación superior.
Concursos cívicos, actividad
que pretende despertar el interés de estudiantes de diversos niveles por
participar en acciones orientadas al fomento de la conciencia cívica y de la
cultura democrática, mediante certámenes con diversos alcances, temáticas y
modalidades. Los premios se otorgarán no sólo a los estudiantes más
destacados, sino a sus profesores y a las escuelas a que pertenezcan, y tienen
en todos los casos un sentido formativo.
Objetivo
·
Contribuir a
la formación de la población infantil y juvenil en valores y prácticas de la
democracia mediante la combinación de procesos de acción, reflexión y análisis
de experiencias, con el fin de promover el conocimiento y ejercicio responsable
de sus derechos y obligaciones, y propiciar el desarrollo de competencias cívicas.
Instrumentación
de Jornadas Cívicas con especial énfasis en los procesos de formación de
instructores dirigidos a maestros y en la promoción de su adopción curricular.
Líneas
de Acción
·
Revisión
integral del programa, con el apoyo de expertos en la materia, a partir de los
resultados de estudios diversos y de las evaluaciones aplicadas (base
conceptual, metodología, dinámicas de trabajo y materiales de apoyo didáctico).
·
Reestructuración
del Taller de Formación de Instructores y reedición del manual
correspondiente.
·
Capacitación
a miembros de Juntas Locales y Distritales conforme al programa revisado.
·
Presentación
del programa y concertación con autoridades, instancias y actores educativos.
·
Calendarización
de actividades (capacitación de instructores, distribución de material,
aplicación de Jornadas).
·
Suministro
de material didáctico de apoyo.
·
Concertación,
en su caso, de coedición de material didáctico.
·
Instrumentación
en aulas.
·
Promoción
de las Semanas de las Jornadas Cívicas por parte de los sistemas educativos a
nivel nacional.
·
Identificación
de contenidos, metodologías y dinámicas de las Jornadas Cívicas susceptibles
de incorporarse a los programas oficiales.
·
Integración
del reporte de actividades.
Población
Objetivo
·
Miembros de
Juntas Locales y Distritales.
·
Alumnos de
nivel primaria, secundaria y bachillerato.
·
Autoridades,
instancias y actores educativos.
Indicadores
·
Programa
reformulado.
·
Nuevo
manual.
·
Capacitación
a vocales de Juntas Locales y Distritales.
·
Cursos de
formación de instructores a vocales y maestros.
·
Contenidos,
metodologías y dinámicas de las Jornadas en los programas oficiales.
·
Jornadas Cívicas
impartidas.
·
Población
escolar impactada.
·
Evaluación
cualitativa.
Instrumentación
de “Nosotros los Jóvenes...Proyecto Ciudadano” con énfasis en su
adopción a nivel masivo en secundaria y su proyección a los niveles de
bachillerato y ciclo profesional.
Líneas
de Acción
·
Concertación
con autoridades, instancias y actores educativos federales y estatales.
·
Presentación
del programa.
·
Calendarización
de actividades.
·
Suministro
de material didáctico de apoyo.
·
Sensibilización
y capacitación a vocales y maestros.
·
Instrumentación
en aulas.
·
Ampliación
de la cobertura e impacto del programa.
·
Aplicación
del sistema de evaluación.
·
Presentación
a las autoridades correspondientes de las propuestas de solución a los
problemas comunitarios generadas por los estudiantes.
·
Seguimiento
de la respuesta de las autoridades a las propuestas estudiantiles.
·
Integración
del reporte de actividades.
Población
Objetivo
·
Vocales de
Juntas Locales y Distritales Ejecutivas.
·
Alumnos de
nivel secundaria, bachillerato y ciclo profesional.
·
Autoridades,
instancias y actores educativos.
Indicadores
·
Cursos
impartidos a instructores y alumnos.
·
Cobertura e
impacto del programa.
·
Propuestas
generadas a las autoridades.
·
Respuestas
de las autoridades a las propuestas de políticas formuladas por los
estudiantes.
·
Modelo de
evaluación de impacto.
·
Incorporación
de contenidos, metodologías y dinámicas en los programas oficiales.
Instrumentación
de Derechos y Valores de la Niñez Mexicana buscando su adopción a nivel
masivo en los 5° y 6° grados de primaria.
Líneas
de Acción
·
Capacitación
a vocales de Juntas Locales y Distritales Ejecutivas.
·
Concertación
con autoridades, instancias y actores educativos federales y estatales.
·
Presentación
del programa.
·
Calendarización
de actividades.
·
Suministro
de material didáctico de apoyo.
·
Sensibilización
y capacitación a vocales de Juntas y maestros.
·
Diseño del
instrumento de evaluación.
·
Instrumentación
en aulas.
·
Ampliación
de la cobertura e impacto del programa.
·
Aplicación
del sistema de evaluación.
·
Integración
del reporte de actividades.
·
Identificación
de los contenidos, metodologías y dinámicas del programa susceptibles de
incorporarse a los programas oficiales.
Población
Objetivo
·
Vocales de
Juntas Locales y Distritales.
·
Alumnos de
quinto y sexto grados de primaria.
·
Autoridades,
instancias y actores educativos.
Indicadores
·
Cursos
impartidos.
·
Cobertura e
impacto del programa.
·
Incorporación
de contenidos, metodologías y dinámicas en los programas oficiales.
Instrumentación
de los ejercicios de Elección de Representantes en el Espacio Escolar.
Líneas
de Acción
·
Presentación
del programa y del material correspondiente (Código Electoral Escolar) a
vocales de Juntas Locales y Distritales.
·
Presentación
del programa a autoridades, instancias y actores educativos federales y
estatales.
·
Promoción
del programa en escuelas primarias, secundarias, bachilleratos y universidades.
·
Calendarización
de actividades.
·
Suministro
de material electoral y didáctico de apoyo.
·
Impartición
de pláticas y sesiones de asesoría.
·
Integración
del reporte de actividades.
·
Ajustes al
programa.
Población
Objetivo
·
Vocales de
Juntas Locales y Distritales.
·
Alumnos de
escuelas primaria, secundaria, bachillerato y profesional.
·
Autoridades,
instancias y actores educativos.
Indicadores
·
Diseño de
instrumento de evaluación.
·
Número de
ejercicios realizados.
·
Población
escolar cubierta.
·
Pláticas y
sesiones de asesoría.
·
Evaluación del impacto del programa.
Elaboración del
ejercicio de participación y expresión cívica Parlamentos Infantiles y
Juveniles con base en metodologías vivenciales para que niñas, niños y jóvenes
desarrollen habilidades deliberativas y reconozcan la función e importancia del
trabajo parlamentario.
Líneas de Acción
· Sistematizar experiencias nacionales e internacionales.
· Concertar con las instancias impulsoras de este tipo de experiencias (actores y autoridades educativas y congresos locales y federal).
· Diseñar un modelo de instrumentación del ejercicio.
· Elaborar un manual para la organización de parlamentos infantiles y juveniles.
· Impulsar iniciativas en favor de parlamentos infantiles y juveniles, con un perfil educativo y formativo.
·
Evaluar esta modalidad de ejercicio de participación y expresión
cívica.
Población objetivo
· Niñas, niños y adolescentes de 6-17 años de edad.
·
Jóvenes universitarios
·
Sociedades de alumnos o
equivalentes.
·
Coordinadores y promotores de
ejercicios afines.
·
Autoridades, directivos y personal
de instituciones y organizaciones de los sectores público, social y privado
vinculados al tema de la niñez y la juventud.
·
Congresos locales y federal.
Indicadores
· Manual de organización de parlamentos infantiles y juveniles.
· Parlamentos organizados.
· Población atendida.
· Sistematización de experiencias.
Elaboración y aplicación del
programa “Un día en el Cabildo...”, con base en las experiencias
vigentes en diversos estados de la República, con el fin de que niñas, niños
y jóvenes reconozcan la importancia del cabildo como órgano colegiado de
gobierno municipal, conozcan sus funciones y desarrollen las competencias cívicas
del caso.
Líneas de acción
·
Integrar un expediente con
información acerca de experiencias sobre este ejercicio.
·
Consultar con expertos en la
materia para afinar los aspectos pedagógicos del ejercicio.
·
Llevar a cabo grupos de enfoque
y/o entrevistas para conocer la experiencia de los propios niños y jóvenes que
han participado en este tipo de ejercicio y obtener propuestas para enriquecer
el ejercicio.
·
Elaborar el manual del programa.
·
Concertar con las instancias,
actores y autoridades educativas, así como con autoridades municipales para
pilotear el programa.
·
Capacitar al personal del
Instituto y a maestros para su instrumentación.
·
Promover el manual y difundir las
experiencias y resultados del ejercicio.
Población objetivo
· Autoridades municipales.
· Instancias, actores y autoridades educativas.
·
Niñas, niños y jóvenes de 6 a 17 años de edad.
Indicadores
·
Programa y manual.
·
Elaboración y distribución de
materiales didácticos.
·
Ejercicios realizados.
·
Población atendida.
·
Propuestas.
Desarrollo
y aplicación de Circuitos de Cultura Cívica.
Líneas
de Acción
·
Formalizar
el trabajo conjunto con la UNAM.
·
Diseñar el
concepto y las actividades del Circuito de Cultura Cívica.
·
Pilotear el
programa en campus universitarios.
·
Realizar los
ajustes al programa.
·
Aplicar el
programa a una escala mayor dentro de la UNAM.
·
Presentar y
concertar la realización del programa, con la anuencia de la UNAM, a otras
instituciones de educación superior.
Población
Objetivo
·
Estudiantes
de nivel bachillerato y profesional
Indicadores
·
Modelo pedagógico,
participativo y eficaz para población universitaria.
·
Población
atendida.
·
Evaluación
del impacto del programa.
·
Número de
instituciones a nivel nacional que desarrollan el programa.
Instrumentación a nivel nacional de concursos que
promuevan y fortalezcan los valores, las actitudes y las prácticas cívico-democráticas
entre los estudiantes.
Líneas
de Acción
·
Elaborar los
lineamientos y el manual para la organización de los concursos.
·
Definir tipo
de concurso y su alcance (nacional, regional o local). Esto último se
determinará en función de las características y necesidades de las Juntas
Locales.
·
Cuidar los
aspectos formativos de los concursos.
·
Buscar la
activa incorporación del sistema educativo.
·
Buscar la
incorporación de instituciones públicas, privadas y sociales para el
patrocinio de los concursos.
·
Evaluar el
impacto de los concursos que se realicen y analizar la viabilidad de llevarlos a
cabo de nueva cuenta.
·
Presentar y
difundir el manual de organización de los concursos y promover su conocimiento
por parte de los Vocales del ramo, así como de las instituciones de apoyo.
Población
Objetivo
·
Estudiantes
de diversos niveles escolares.
·
Directores
de escuelas y titulares de las instancias educativas públicas y privadas.
·
Autoridades
municipales, locales y federales interesadas en ejercicios de esta naturaleza.
·
Instituciones
públicas, privadas y sociales.
Indicadores
·
Manual para
la organización de concursos.
·
Concursos
realizados.
·
Población
atendida.
Identificación
y sistematización de experiencias y programas exitosos de educación cívica en
el espacio escolar instrumentados por las Juntas Locales y Distritales del IFE y
otras instituciones y organismos, tanto a nivel nacional como internacional.
Líneas
de Acción
·
Establecimiento
de normas y procedimientos para la identificación, registro, análisis y
dictaminación de proyectos que puedan resultar de interés para el IFE.
·
Consulta de
directorios y sitios especializados en la WEB.
·
Contacto con
otras instituciones.
·
Integración
de un catálogo de programas de educación cívica en el espacio escolar
instrumentados por otras instituciones y organismos públicos, privados y
sociales, tanto nacionales como extranjeros.
·
Integración
de dicha información en la página WEB del IFE en materia de educación cívica.
Población
Objetivo
·
Juntas
Locales y Distritales.
·
Instituciones
y organismos nacionales e internacionales, y organismos públicos, privados y
sociales con programas afines.
Indicadores
·
Catálogo
especializado de programas de educación cívica.
·
Dictámenes
de programas.
*
Prestigiada institución educativa estadounidense sin fines de lucro,
creada en 1964, dedicada a desarrollar y promover programas de educación cívica.
II.
PROGRAMA
DE FORMACIÓN Y EDUCACIÓN NO FORMAL, Y
PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Descripción
Es en
la educación no formal donde se pueden atender y complementar necesidades específicas
de educación y formación cívica, adicionales a la que se cubren mediante la
educación formal, así como dar respuesta a aquellos sectores que no están
incorporados en la educación formal, que comprende tanto a los grupos de
población que no asisten a los espacios escolares como a las instituciones,
grupos u organizaciones que desarrollan acciones de educación cívica y formación
ciudadana. Por tal razón se han creado programas para atender a estos grupos de
población con miras a fortalecer el sentido de ciudadanía.
La
naturaleza misma de los proyectos aquí descritos subraya el papel del IFE como
promotor y aglutinador de iniciativas en la materia y espacio de encuentro de
esfuerzos interinstitucionales. En efecto, cada uno de los proyectos que a
continuación se detallan tiene como rasgo central y constitutivo el de exigir
la participación del IFE y el concurso activo de diversas instancias públicas,
privadas y sociales, con el propósito de atender eficazmente a la población
objetivo ahí donde ésta se encuentra: las comunidades, los barrios, las
colonias, el espacio laboral, etcétera.
Motivar
e involucrar, por parte del IFE a los sectores organizados como sindicatos,
asociaciones empresariales, colegios de profesionistas, etcétera, dentro de
este programa de educación no formal es de suma importancia porque en este ámbito,
a diferencia de la educación formal, no se tiene a un público usuario cautivo,
sino que debemos localizarlo y convencerlo de los beneficios de nuestros
proyectos. Así visto, contar con públicos que se encuentren ya conformados
como organizaciones sociales o civiles representa una gran ventaja para la
inserción de nuestras propuestas. Además, bajo la misma óptica, podría
estudiarse la posible interacción del Instituto con empresas privadas para la
promoción de los contenidos de los proyectos de participación ciudadana para
adultos en espacios no formales.
Lo
anterior tiene como finalidad sumar esfuerzos y fortalecer aquellos espacios
donde se requiere de una mayor coordinación, reconocer que existen diferentes
iniciativas y experiencias, y que es una gran oportunidad valerse de ellos para
enriquecer los procesos y retroalimentarse de manera permanente. Por lo mismo,
en este programa se inscriben aquellas estrategias que de manera integral
suponen una sólida acción que represente a todos los sectores de la población,
las diferentes maneras de organizarse y las necesidades específicas de cada
uno.
Proyecto
1. Educación y capacitación electoral
Descripción
El
Proyecto de Educación y Capacitación Electoral busca proporcionar
conocimientos y marcos de referencia sobre la legislación, las instituciones y
los procedimientos electorales, así como sobre el ejercicio de los
derechos y el cumplimiento de las obligaciones político-electorales. También
pretende desarrollar en los ciudadanos competencias específicas que les
permitan participar activamente en la organización y vigilancia de los procesos
electorales para que aseguren el pleno apego a la legalidad, especialmente para
garantizar la emisión libre y secreta del voto.
Asimismo,
pretende abrir espacios para el análisis y la reflexión sobre temas vinculados con el ámbito electoral.
Objetivo
Generar
espacios de formación permanente para la ciudadanía que le permitan conocer y
participar de manera libre, activa, responsable y crítica en los procesos
electorales, con la finalidad de que se
conciba a sí misma como garante de la legalidad dentro de éstos y como partícipes
de los procedimientos de integración de la autoridad.
Desarrollo
de competencias cívicas que permitan a los ciudadanos participar activamente en
la organización y vigilancia de los procesos electorales.
Líneas de Acción
·
Identificar las áreas en las que el ciudadano puede participar dentro de
los procesos electorales.
·
Diseñar programas con metodologías que permitan
promover el desarrollo de competencias al ciudadano para participar en
los procesos electorales, tanto en la organización como en la vigilancia de los mismos.
·
Diseñar, elaborar y distribuir materiales de apoyo a los ciudadanos.
·
Diseñar y editar manuales.
·
Capacitar a Vocales de Juntas Locales y Distritales.
·
Difundir y promover el programa y los materiales en instituciones y
organizaciones interesadas en participar en procesos electorales y vinculadas
con la formación cívica.
·
Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados el
programa de trabajo.
·
Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los
lineamientos que se establezcan y el programa acordado.
·
Impartir cursos para ciudadanos interesados, directamente por los
funcionarios del Instituto.
Población
Objetivo
·
Ciudadanos.
·
Instituciones
públicas, privadas y sociales
Indicadores
· Elaboración del programa.
· Cursos impartidos.
· Materiales elaborados y distribuidos.
· Instructores formados.
· Población atendida.
Promoción
de una cultura del voto libre y secreto, con especial énfasis en zonas y
poblaciones identificadas como de alto riesgo.
Líneas
de acción
·
Elaborar un diagnóstico que detecte zonas y poblaciones identificadas
comoparticularmente vulnerables a fenómenos de compra y coacción del voto.
·
Identificar prácticas de compra y coacción del voto.
·
Diseñar, elaborar e instrumentar proyectos focalizados para prevenir y
combatir la compra y coacción del voto.
· Incluir en los materiales didácticos correspondientes las disposiciones legales relativas a compra y coacción del voto y, en general, sobre delitos electorales.
· Concertar con instituciones para ampliar la cobertura de las tareas de información, orientación, prevención y combate de las prácticas ilícitas.
· Diseñar, producir y distribuir materiales.
·
Realizar talleres de análisis, reflexión y elaboración de propuestas.
Población
Objetivo
·
Ciudadanos.
·
Instituciones
públicas, privadas y sociales.
Indicadores
· Diagnóstico.
· Elaboración del programa.
· Talleres realizados.
· Materiales elaborados y distribuidos.
· Población atendida.
· Propuestas presentadas.
Impulso
a espacios de análisis y reflexión para integrar y ofrecer un paquete de
opciones educativas (talleres, diplomados, maestrías, seminarios, conferencias,
etcétera) en materia político-electoral.
Líneas de acción
· Sistematizar y evaluar las opciones educativas que ha instrumentado el IFE con diferentes instituciones.
· Integrar un paquete de opciones educativas que contemple para cada caso su contenido, metodología y materiales y actualizarlo permanente.
· Homogeneizar los contenidos básicos de las opciones educativas en las que participa en IFE.
· Recuperar experiencias de otras instituciones.
· Promover y difundir el programa.
· Elaborar un directorio de especialistas internos y externos por tema.
·
Potenciar, a través de la concertación interinstitucional, espacios de
análisis y reflexión sobre la temática político-electoral.
Población
Objetivo
·
Instituciones educativas.
·
Organizaciones públicas, privadas y sociales.
·
Investigadores y académicos interesados en el tema.
·
Personal del IFE
Indicadores
· Paquete de opciones educativas
· Eventos realizados
· Población atendida
· Directorio de especialistas
Proyecto
2. Formación de educadores para la democracia
Descripción
Para
incidir en un proceso que desemboque en una cultura democrática se precisa de
programas de formación que brinden herramientas teórico-metodológicas a los
educadores, las cuales les permitan reforzar tanto las acciones que vienen
realizando como su reproducción con otros grupos que, a su vez, realicen
trabajo en materia de educación cívica. En este sentido, el proyecto se
propone desplegar un conjunto de estrategias que acerquen instrumentos nuevos a
los educadores para desarrollar sus actividades, así como para fortalecer su
trabajo con la ciudadanía en general.
Dentro
de este proyecto se pretende ofrecer una serie de opciones a diferentes
instancias, entre las que se encuentran organizaciones de la sociedad civil,
funcionarios del IFE, instituciones educativas o de formación ciudadana, entre
otras que, enmarcadas dentro de una cultura democrática, incidan en una
ciudadanía más consciente y participativa.
Objetivo
Desarrollar acciones de formación en torno a los grandes temas de la educación cívica para la democracia, dirigidas a funcionarios del IFE, tanto de Juntas y Consejos Locales como Distritales, así como a líderes comunitarios, dirigentes de organizaciones no gubernamentales, promotores sociales y, en general, al público interesado en la multiplicación de dichas acciones.
Realización de un diplomado nacional en la
modalidad de educación a distancia, para la Formación de Educadores para la
Democracia, del que emanen proyectos de educación cívica.
Líneas de
Acción
· Diseñar y elaborar los contenidos, la metodología y los materiales del diplomado nacional “Educación para la Democracia”.
· Coordinar con otras instituciones su instrumentación.
· Establecer criterios de selección de participantes.
· Integrar el directorio de candidatos a participar en el diplomado.
· Invitar a participantes.
·
Impartir el diplomado.
·
Sistematizar y evaluar los proyectos emanados del diplomado.
·
Establecer los criterios para dictaminar y seleccionar proyectos cuyo
desarrollo apoyará al IFE.
· Dar seguimiento a los proyectos desarrollados.
Población
Objetivo
· Funcionarios del IFE.
· Consejeros locales y distritales.
· Líderes y promotores comunitarios.
·
Dirigentes sociales.
Indicadores
· Diplomado.
· Número de participantes y egresados de los diplomados.
· Proyectos desarrollados por los participantes.
· Población impactada por los proyectos propuestos por las organizaciones no gubernamentales, Juntas Locales y Distritales, etcétera.
Intercambio
de experiencias sobre proyectos de formación en educación cívica generadas
por instituciones y organismos públicos, privados y sociales.
Líneas de Acción
· Crear un directorio de organismos e instituciones públicos, privados y sociales, que promuevan la educación cívica en el ámbito no formal.
· Desarrollar talleres, conferencias y debates.
· Fomentar encuentros de intercambio de experiencias.
·
Sistematizar las experiencias.
·
Integrar la información en la página Web de educación cívica del IFE.
Población
Objetivo
·
Instituciones y organismos públicos, privados y sociales vinculados
con la educación cívica y ciudadana.
·
Público políticamente
atento.
·
Funcionarios del IFE.
Indicadores
· Talleres, conferencias y debates realizados.
· Página Web.
· Directorio de organizaciones.
Proyecto
3. Promoción de una ciudadanía activa
El
proyecto parte de la idea de que la democracia puede funcionar más
adecuadamente ahí donde la cultura política construye, transforma, apoya y
refuerza la institucionalidad y el marco normativo propios de la democracia. En
ese sentido, la educación cívica se hace pertinente en tanto profundiza y
contribuye en el mejoramiento de la cultura política ciudadana.
El proyecto pretende, por lo tanto,
desarrollar en los adultos competencias cívicas que les permitan revalorar y
mejorar su desempeño ciudadano. Para ello, considera fundamental dentro de su
metodología partir de la recuperación de la experiencia ciudadana, así como
generar espacios para el debate de las propias vivencias de los participantes.
Esta metodología permite un aprendizaje más significativo en el que se vincula
lo aprendido con el hacer cotidiano. Las estrategias que comprende el proyecto
son dos, a saber:
A) Taller de Educación Ciudadana.
Es un taller conformado por siete módulos que pretende contribuir a la formación
de ciudadanos libres, responsables e informados que practiquen y apliquen los
valores democráticos en los diferentes ámbitos de su vida. Busca proporcionar,
de manera práctica y vivencial, las herramientas necesarias que permitan a los
ciudadanos encontrar soluciones a aquellos problemas que se les presentan en su
vida cotidiana.
En este sentido, los temas que lo conforman
fueron desarrollados pensando en las prácticas y valores más importantes del
ejercicio ciudadano, así como de la convivencia democrática. Éstos son:
1.
Democracia y valores democráticos.
2.
Participación ciudadana: cómo y dónde.
3.
Habilidades para dialogar y construir acuerdos: conflicto y consenso.
4.
¿Cómo vivir con pluralismo y tolerancia?
5.
Preparándose para un voto razonado.
6.
Capacitación electoral.
7.
Equidad de género y familia.
Estas unidades se imparten en sesiones de
dos horas cada una, y pueden tener una periodicidad de una o dos semanas entre sí,
según sean las necesidades de los participantes. Por otra parte, aun cuando es
preferible la impartición total del programa, las unidades también pueden
darse de forma aislada.
El taller parte de la premisa de que en la
educación de adultos es importante conocer y escuchar la opinión de cada uno
de los participantes, pues el intercambio de diversos puntos de vista y de las
experiencias personales enriquecen la dinámica del grupo; esto fomenta un
cambio de actitudes y una retroalimentación de los conceptos aprendidos.
En consecuencia con estos postulados, todas
las unidades incluyen las siguientes actividades:
·
Un diagnóstico inicial: ¿Qué
opinión tienes sobre el tema?
·
Objetivos particulares: ¿Qué
nos proponemos?
·
Presentación de la
información y los conceptos básicos sobre el tema.
·
Dinámicas grupales a través
de las cuales se esclarecen y refuerzan los conceptos básicos y se vinculan con
las necesidades y problemas concretos de la comunidad.
·
Un autodiagnóstico final:
¿Qué aprendí acerca del tema?
B)
Proyecto Ciudadano para Adultos es
una adecuación del proyecto del mismo nombre, originalmente diseñado para
estudiantes de secundaria. La adecuación a público adulto se consideró
pertinente dado que el objetivo fundamental es que los participantes,
colectivamente, generen y desarrollen, en coordinación con la autoridad
respectiva, propuestas de políticas públicas para la resolución de problemas
comunitarios.
La adecuación para
adultos se hizo considerando las características específicas de este sector
poblacional, como son la recuperación y enriquecimiento de las experiencias
personales y colectivas, la vinculación con los escenarios reales, la toma de
conciencia de la responsabilidad individual y colectiva, entre otras.
El
taller busca ofrecer a los ciudadanos conocimientos, ideas y herramientas para
que puedan construir acuerdos relacionados con los diferentes problemas que les
aquejan en su vivencia cotidiana
y plantear constructivamente sus demandas a la autoridad correspondiente. El taller desarrolla en los ciudadanos un sentido
de responsabilidad en torno a los problemas de su comunidad.
El
Proyecto Ciudadano para Adultos comprende cuatro etapas:
1.
Explicación del problema.
2.
Análisis de políticas
alternativas para resolver el problema.
3.
Política pública
propuesta para enfrentar el problema.
4.
Desarrollo de un Plan de
Acción.
Contribuir
a promover una participación ciudadana más informada, activa y responsable en
el ámbito público, y la formación integral de ciudadanos
que
compartan los valores y principios fundamentales de la comunidad política en la
que se desarrollan.
Instrumentación
de los Talleres de Educación Ciudadana en coordinación con
instituciones y organizaciones interesadas en la construcción de ciudadanía.
Líneas de acción
· Revisar la metodología existente con apoyo de expertos.
· Difundir el documento base del programa y sus manuales en las instituciones y organizaciones interesadas en la educación cívica de adultos, como pueden ser: partidos políticos, agrupaciones políticas, organizaciones ciudadanas, grupos comunitarios, sindicatos, etcétera.
· Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados, el esquema de trabajo.
· Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los lineamientos establecidos.
· Realizar talleres de intercambio de experiencias.
· Diseñar los mecanismos de seguimiento, evaluación y apoyo.
· Incluir nuevos temas y, a partir de esto, extender su aplicación a nuevos grupos.
·
Editar y distribuir el manual del participante y la guía del instructor.
Población objetivo
· Población adulta con un nivel bajo y medio de escolaridad, poco informada y desinteresada en la política.
·
Miembros de instituciones públicas, privadas y sociales interesados en
formarse como facilitadores del programa y en su reproducción.
Indicadores
· Manual actualizado.
· Talleres realizados.
· Instructores formados.
· Población atendida.
· Materiales elaborados y distribuidos.
Instrumentar
el Proyecto Ciudadano para Adultos con
la finalidad de que las políticas públicas propuestas y los planes de acción
que se generen dentro del mismo sean presentados por los participantes y
atendidos por las autoridades competentes.
Líneas de acción
·
Pilotear la estrategia en
diferentes ciudades del país.
· Revisar la metodología y adecuarla, en su caso, con el apoyo de expertos, entre los que debería figurar personal del Center for Civic Education.
· Realizar el diseño definitivo de los manuales del instructor y del participante, y proceder a su edición.
· Elaborar el programa de capacitación de los Vocales de las Juntas Locales y Distritales.
· Difundir el documento base del programa, así como sus manuales y contenidos, en instituciones y organizaciones interesadas en la educación cívica y formación ciudadana de adultos.
· Definir con las instituciones, organizaciones y ciudadanos interesados el esquema de trabajo.
· Instrumentar el taller de formación de instructores de acuerdo con los lineamientos establecidos.
· Realizar talleres de intercambio de experiencias.
·
Diseñar los mecanismos de seguimiento, evaluación y apoyo.
Población objetivo
· Población adulta con un nivel bajo y medio de escolaridad, poco informada y desinteresada en la política.
·
Miembros de instituciones públicas, privadas y sociales interesados en
formarse como instructores.
Indicadores
· Talleres realizados.
· Instructores formados.
· Población atendida.
· Materiales elaborados y distribuidos.
Proyecto
4. Educación cívica y formación ciudadana en el espacio municipal
El
municipio es el primer ámbito político que envuelve y define la vida privada y
pública de cualquier persona. Por ello, los ciudadanos ven en el municipio la
comunidad en la que se encuadra para vivir en sociedad y una de los instancias
de gobierno sobre el cual pueden influir.
Para
que esto último sea posible es menester dotarlos de herramientas informativas y
formativas que fortalezcan su conciencia como ciudadanos, favoreciendo la
apropiación del conocimiento y el desarrollo de competencias cívicas.
El
proyecto de formación ciudadana en el espacio municipal tiene como base
fundamental los planteamientos contenidos en el trabajo Eslabones
de la democracia, ya publicado por el IFE, el cual pretende aportar los
elementos en materia de valores, derechos y obligaciones ciudadanos vinculados
con dicho ámbito.
Abarca
cinco ejes temáticos denominados Eslabones
de la democracia, que colocan al ciudadano como un actor principal de la
vida pública municipal, subrayando los derechos, los valores, los mecanismos y
las prácticas que hacen posible y necesaria su participación.
Si
bien el proyecto está orientado hacia el ciudadano, existen públicos
igualmente importantes, como las propias autoridades municipales, pero también
las instituciones académicas y los organismos civiles y sociales interesados en
el tema.
En este
marco habrá de darse especial atención al análisis y la discusión en torno a
las experiencias de participación ciudadana en los municipios con población
mayoritariamente indígena, en los cuales las diversas colectividades construyen
y recrean sus identidades culturales, tejen sus relaciones políticas y sociales
y diseñan sus estrategias de desarrollo.
Para
el caso del Distrito Federal, el ejercicio se adecuará a la organización político-administrativa
vigente.
Fomentar
una mayor participación ciudadana en el ámbito municipal, a partir de la
difusión, análisis, reflexión y promoción de los valores y prácticas de la
democracia, los derechos y obligaciones ciudadanos y experiencias desarrolladas
desde los poderes locales o desde organizaciones de la sociedad civil; todo
ello con el fin de que se expresen por los diversos canales de participación,
previstos, en su caso, en las legislaciones locales.
Coordinación
con autoridades municipales, organizaciones e instituciones promotoras del
proyecto, así como con otras interesadas para la promoción e instrumentación
del mismo.
·
Suscribir
convenios de colaboración y acuerdos operativos con autoridades municipales,
entidades académicas y demás instancias que hagan posible la instrumentación
del proyecto a gran escala..
·
Difundir y
distribuir entre autoridades municipales, comunidad académica y promotores de
la educación cívica, el documento base del proyecto.
·
Elaborar los
manuales para la aplicación del proyecto, a partir de los documentos básicos
(Eslabones de la Democracia).
·
Generar otros
materiales, a partir de los contenidos de los documentos básicos.
·
Realizar
cursos, talleres y eventos de análisis, formación y divulgación entre la
población objetivo del programa: funcionarios municipales y ciudadanos.
·
Ciudadanos.
· Funcionarios municipales.
· Organizaciones y/o comunidades indígenas.
· Instituciones públicas, privadas y sociales vinculadas con la problemática municipal.
·
Instituciones y organizaciones de carácter académico dedicadas al
estudio y la investigación de temas municipales.
·
Materiales
elaborados y distribuidos.
·
Cursos,
talleres y eventos realizados.
·
Población
atendida.
Apoyo, generación e
instrumentación de iniciativas y programas de participación ciudadana en el ámbito
municipal.
Líneas de acción
·
Diseñar
mecanismos de participación interinstitucional.
·
Generar
convocatorias para concursos en materia de educación cívica y participación
ciudadana en el ámbito municipal.
·
Identificar,
evaluar y apoyar proyectos existentes de participación ciudadana.
·
Realizar
talleres para el intercambio de experiencias en la materia.
Población
objetivo
·
Funcionarios
municipales.
·
Ciudadanos.
·
Organizaciones
y/o comunidades indígenas.
·
Instituciones públicas,
privadas y sociales vinculadas con la problemática municipal.
·
Instituciones
académicas.
Indicadores
· Proyectos apoyados e instrumentados.
· Talleres realizados.
· Concursos efectuados.
· Población atendida.
Proyecto
5. Fomento a proyectos de formación y participación ciudadana
Con
el objeto de fomentar el diseño e instrumentación de proyectos de formación y
participación ciudadana, el Instituto se propone apoyar propuestas emanadas de
las organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas y privadas,
además de las generadas por la estructura desconcentrada del propio Instituto.
Fomentar y fortalecer la colaboración de las organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas y privadas en las tareas de formación y participación ciudadana a través de proyectos específicos, con el objeto de promover el ejercicio de una ciudadanía activa, crítica y responsable.
Fomento a
iniciativas de la sociedad civil, organizaciones e instituciones públicas y
privadas y de los órganos desconcentrados del Instituto sobre diseño y
desarrollo de programas y materiales de educación cívica.
Líneas de
Acción
· Definir las bases de concursos para organizaciones no gubernamentales, instituciones públicas y privadas y órganos desconcentrados del Instituto.
· Realizar convocatorias a concursos para el diseño, aplicación y desarrollo de programas y materiales de educación cívica para población abierta.
· Dictaminar las propuestas y entregar reconocimientos a los participantes.
· Establecer mecanismos de seguimiento de los proyectos ganadores.
· Establecer lineamientos para que los proyectos ganadores den cuenta a la ciudadanía de los resultados obtenidos.
· Sistematizar las experiencias de los proyectos ganadores para su replicabilidad.
· Realizar talleres para el intercambio de experiencias de los proyectos ganadores de los concursos.
·
Proporcionar orientación y coadyuvar con las instituciones públicas,
privadas y sociales a ubicar fuentes de apoyo y asesoría para el desarrollo de
proyectos de educación cívica y formación ciudadana.
Población
Objetivo
· Sociedad civil.
· Instituciones públicas y privadas.
· Instituciones educativas.
·
Órganos desconcentrados del Instituto.
Indicadores
· Concursos.
· Proyectos instrumentados.
· Materiales elaborados.
· Talleres.
· Población atendida.
Proyecto
6. Participación cívica para la niñez y la juventud
Descripción
Los
ejercicios de participación y expresión cívica infantil y juvenil organizados
por el IFE han colocado el tema de la niñez y la juventud en un lugar relevante
de la agenda nacional.
Este
proyecto centra su atención en la promoción
de procesos de expresión, organización y participación cívica infantil y
juvenil, los cuales, diseñados como ejercicios formativos, incorporan
contenidos y condiciones para que los participantes ejerzan sus derechos,
reflexionen respecto de su entorno e incursionen en prácticas y procedimientos
democráticos.
Este
proyecto trasciende el espacio escolar para brindar a quienes no asisten a la
escuela la oportunidad de acceder a estas experiencias formativas cuyo sentido lúdico,
grupal y vivencial facilita el aprendizaje significativo.
Las
modalidades de expresión y participación incluyen, principalmente, acciones
tales como consultas, parlamentos, simulacros del ejercicio de la autoridad
municipal y de la función legislativa, encuentros y foros, entre otros.
Asimismo,
en cumplimiento del compromiso asumido por un importante número
de instituciones y organismos de la sociedad, se continuará
sistematizando y aprovechando la experiencia alcanzada con la Consulta Infantil
yJuvenil 2000.
Para
ello, se continuará trabajando en la realización de foros, encuentros con niños,
niñas y adolescentes, para diseñar agendas temáticas y a partir de las mismas
hacer propuestas de acciones y políticas públicas a las autoridades locales.
La Semana
Estatal de Educación Cívica surge a iniciativa de Juntas Locales y
Distritales del Instituto Federal Electoral. Convoca a un conjunto de
instituciones públicas y organizaciones privadas y sociales, con la finalidad
de promover la educación cívica y la cultura política democrática a nivel
nacional, a partir de una serie de actividades educativas y formativas que
centran la atención de la población en los valores, prácticas e instituciones
democráticas.
Formación ciudadana para jóvenes de 18 años consiste en el diseño y aplicación de cursos tipo para promover el desarrollo de competencias cívicas en aquellos jóvenes que han adquirido derechos políticos.
Definición de nuevas políticas y programas a favor
de la niñez y la juventud a partir de la experiencia de la Consulta Infantil y
Juvenil 2000 y del desarrollo de las acciones de análisis y reflexión de sus
resultados.
Líneas
de acción
· Dar continuidad a los compromisos derivados de la Consulta Infantil y Juvenil 2000.
· Sistematizar la base de datos de los resultados nacionales, realizando cortes estatales y procediendo a analizarlos, para contar con agendas temáticas tanto a nivel nacional como por entidad federativa.
· Rearticular el trabajo interinstitucional de las Comisiones Técnicas General y Estatales de la Consulta infantil y Juvenil 2000, para que sea la base de las acciones de respuesta y de nuevos ejercicios de participación.
· Realizar foros de análisis y reflexión sobre los resultados de la Consulta.
· Promover, con base en las experiencias de los foros de reflexión y análisis, encuentros estatales entre niñas, niños y adolescentes con sus respectivas autoridades, para la definición de propuestas, compromisos y políticas públicas en favor de la niñez y la juventud.
· Difundir los resultados así como los foros, encuentros y otras actividades derivadas de la Consulta para dar cumplimiento al compromiso institucional con el ejercicio.
· Promover la conformación de una red nacional de investigadores interesados en la temática de la niñez y la juventud que, a partir de la base de datos de la Consulta genere nuevas líneas de estudio.
· Diseñar un manual para la organización de consultas infantiles y juveniles en el cual se plasme, de forma sistemática y accesible, la experiencia acumulada y así, ser aprovechado por diversas instancias.
·
Diagnosticar y sistematizar la experiencia para
diseñar un nuevo ejercicio de participación y expresión cívica infantil y
juvenil de amplia cobertura en el 2003.
Población objetivo
· Niñas, niños y adolescentes de 6 a 17 años de edad.
·
Coordinadores y promotores de
ejercicios de participación cívica con población infantil y juvenil.
·
Autoridades, directivos y personal
de instituciones y organizaciones de los sectores público, social y privado
vinculados con los temas de niñez y juventud.
Indicadores
· Ejercicio de participación y expresión infantil y juvenil nacional en el 2003
· Manual para la organización de consultas infantiles y juveniles.
· Eventos realizados.
· Documento de sistematización de la experiencia.
· Propuestas y compromisos derivados de las actividades.
· Incidencia en políticas públicas.
· Población atendida.
· Nuevas líneas de investigación.
Desarrollo de la Semana Estatal de Educación Cívica
con el objetivo de realizar en una semana actividades educativas y formativas
para sumar esfuerzos y recursos de instituciones educativas y electorales, a fin
de centrar la atención de la población en el tema de la educación cívica y
la participación ciudadana.
Líneas de acción
·
Diseñar los lineamientos
respectivos.
·
Elaborar un manual para la
organización de la semana de educación cívica.
·
Conformar comités organizadores
amplios y plurales a nivel estatal.
·
Establecer la agenda de trabajo
de los comités, así como del programa de actividades, con una integración
interinstitucional de propuestas.
·
Desarrollar, a nivel nacional, el
programa Semana Estatal de la Educación Cívica.
·
Evaluar el desarrollo del
ejercicio para enriquecer los aspectos educativos del mismo.
Población Objetivo
·
Población abierta
·
Instituciones públicas,
privadas y sociales.
·
Órganos desconcentrados del
Instituto.
Indicadores
·
Lineamientos y manual
· Realización de eventos
Formación
ciudadana dirigida a jóvenes de 18 años.
Líneas de Acción
· Diseñar y elaborar el curso tipo de formación ciudadana a jóvenes que acaban de adquirir derechos políticos plenos.
· Concertar acciones conjuntas con instituciones que trabajan con jóvenes.
· Adecuar el curso tipo a las necesidades regionales.
· Promover en las universidades e instituciones educativas que los estudiantes realicen su servicio social en el IFE, participando en programas de educación cívica.
· Diseñar la estrategia de capacitación para los formadores.
· Diseñar y elaborar materiales por parte del IFE y de otras organizaciones.
· Instrumentar el curso a jóvenes.
·
Establecer los perfiles de entrada y salida.
Población Objetivo
· Jóvenes de 18 años.
· Universidades e instituciones educativas.
·
Instituciones que atienden a población juvenil.
Indicadores
· Número de cursos impartidos.
· Población impactada.
· Prestadores de servicio social.
· Materiales elaborados y distribución de los mismos.
Recuperación y, en su caso, incorporación de programas, eventos y acciones de participación cívica infantil y juvenil desarrollados por instituciones nacionales e internacionales.
Líneas de Acción
· Llevar a cabo reuniones, foros, encuentros, entrevistas con coordinadores y promotores de ejercicios de participación, expresión y asociación de niñas, niños y jóvenes en materia de educación cívica.
· Establecer normas y procedimientos para la identificación, registro, análisis, dictaminación de proyectos que puedan resultar de interés para el IFE.
· Recabar experiencias de otros países mediante consulta de directorios y sitios especializados en la WEB, así como a través de los contactos establecidos a nivel institucional con entidades internacionales.
· Integrar un catálogo de experiencias y un directorio de promotores.
·
Integrar la información correspondiente en la página WEB del
IFE.
Población Objetivo
· Juntas Locales y Distritales.
·
Coordinadores y promotores de
ejercicios afines.
·
Autoridades, directivos y personal
vinculado al trabajo con la niñez y la juventud, de instituciones y
organizaciones de los sectores público, social y privado.
Indicadores
· Documento de sistematización.
·
Directorio.
·
Experiencias recuperadas.
Proyecto 7. Fortalecimiento y
divulgación de la cultura democrática
Descripción
El programa de
fortalecimiento y divulgación de la cultura democrática busca abrir espacios,
fortalecer los existentes –como, por ejemplo, la Red Nacional de Bibliotecas
del propio Instituto–, y desarrollar acciones de análisis y reflexión que
difundan el conocimiento sobre las formas de participación ciudadana que prevé
la legislación vigente, y que promuevan la toma de conciencia sobre la
importancia y trascendencia de las prácticas y valores de la democracia entre
la ciudadanía.
Objetivo
Promover la apertura de espacios para la participación ciudadana y proveer información y herramientas para su cabal aprovechamiento.
Diseño, elaboración
y difusión de materiales informativos sobre instituciones, prácticas y valores
de la democracia.
Líneas
de acción
·
Definir contenidos y producir
prototipos de materiales educativos sobre instituciones, prácticas y valores de
la democracia (Congreso, Poderes de la Unión, Estado, Gobierno, etcétera).
·
Aprovechar los espacios en
medios de comunicación locales y nacionales, tanto impresos como electrónicos
(Voces de la Democracia, Red satelital IFE-Edusat, Canal de Congreso, etcétera).
·
Generar nuevos espacios en los
medios de difusión.
·
Promover mesas redondas y
debates vinculados con la temática.
Población
objetivo
·
Población abierta
Indicadores
·
Eventos realizados.
·
Materiales educativos
producidos y distribuidos.
·
Espacios en los medios.
Análisis, promoción
y difusión de la legislación sobre participación ciudadana, en coordinación
con otras instituciones y organizaciones interesadas en el tema.
Líneas de acción
· Diagnosticar y analizar la legislación de participación ciudadana a nivel nacional, estatal y municipal.
·
Realizar un
estudio comparado de legislación sobre participación ciudadana en otros países
· Diseñar un programa de divulgación.
·
Desarrollar foros, mesas redondas, debates, sesiones de análisis
y talleres que concienticen sobre la factibilidad, alcances y beneficios
asociads al ejercicio de los derechos contenidos en las disposiciones legales.
Población Objetivo
·
Población abierta.
Indicadores
· Diagnóstico.
· Programa.
· Eventos realizados.
· Población atendida.
Provisión de
información y documentación especializada en materia político-electoral y
disciplinas afines, así como de los servicios correspondientes a través de la
Red Nacional de Bibliotecas del IFE.
Líneas de acción
· Diagnosticar el estado de la Red y, en particular, el de los acervos existentes.
·
Modernizar
tecnológicamente la Red.
· Capacitar a los vocales del ramo y, en su caso, a quienes prestan directamente los servicios.
· Adecuar y mejorar los espacios físicos para la prestación del servicio.
· Actualizar permanentemente las colecciones.
· Elaborar un tesauro político-electoral.
· Formalizar y, en su caso, actualizar los convenios de préstamo interbibliotecario.
·
Difundir los servicios de la Red a nivel nacional e internacional.
Población Objetivo
· Vocales del ramo y personal técnico.
·
Población abierta
Indicadores
· Diagnóstico.
· Acervos.
· Cursos de capacitación.
· Población atendida y tipo de servicios prestados.
· Convenios suscritos.
· Materiales de divulgación.
· Tesauro.
· Bibliotecas en servicio.
III.
PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN
Descripción
Con un enfoque de comunicación educativa,
el Programa de Información y Comunicación consiste en generar un eficiente
flujo de información y de conocimientos de educación cívica para lograr un
fuerte impacto del Plan Trianual de Educación Cívica en la opinión pública y
en la población en general y promover la formación ciudadana. Para ello hará
uso de los medios de comunicación en sus diferentes modalidades, ya sean
espacios informativos, de opinión, de divulgación o de las campañas específicas
de difusión, mediante acciones de alcance nacional y regional.
Objetivo
Establecer mecanismos de comunicación educativa intencionada para contribuir a la formación de una ciudadanía responsable en torno a los valores, prácticas e instituciones de la democracia, y fortalecer y ampliar el impacto y proyección de los programas, actividades y mensajes de educación cívica, mediante el uso intensivo de materiales, acciones, espacios y medios de comunicación en todas sus vertientes.
Proyecto 1. Política de Comunicación Institucional
Descripción
Consiste en poner
en marcha políticas y lineamientos institucionales de comunicación que
permitan contar con mecanismos internos de control, para homogeneizar todos los
mensajes emanados del Instituto Federal Electoral, desde cualquiera de sus áreas, para de manera sinérgica fortalecer su
presencia ante la opinión pública y la ciudadanía en general como
promotor de la educación cívica, e incidir
en la construcción de una ciudadanía responsable y participativa.
Objetivo
Potenciar
y homogeneizar el impacto de todos los mensajes del Instituto que lleguen a la
opinión pública y a la ciudadanía en general a través de cualquier espacio
de comunicación, para que la ciudadanía perciba al Instituto Federal Electoral
como un solo emisor.
Uniformidad
conceptual y de imagen en el diseño de todos los materiales de difusión,
divulgación y de información del IFE.
Líneas de
Acción
· Elaborar, aprobar e instrumentar con la participación de las instancias competentes (Coordinación Nacional de Comunicación Social, la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica y sus respectivas Comisiones del Consejo General y la Junta General Ejecutiva) un manual de comunicación y de identidad gráfica en el que se actualicen las políticas generales en la materia, con el apoyo de la agencia de publicidad que asesorará al IFE para el diseño conceptual y creativo de sus campañas en medios.
·
Aprobar en la Junta General Ejecutiva, previo conocimiento de las
Comisiones correspondientes, los lineamientos y mecanismos necesarios para fijar
las responsabilidades que tendrán las distintas áreas del Instituto.
Población
Objetivo
· Oficinas centrales.
·
Órganos desconcentrados.
Indicadores
· Elaborar el manual de comunicación e identidad gráfica.
·
Lineamientos.
· Homogeneidad de los formatos de los mensajes y materiales.
Inclusión de contenidos de Educación Cívica en los mensajes y
materiales emanados del Instituto Federal Electoral, cuidando que guarden
coherencia con las líneas argumentales de las campañas de difusión, a fin de
contribuir eficazmente en el proceso de formación de una ciudadanía
activa y responsable, y fortalecer el posicionamiento del IFE como principal
promotor de la Educación Cívica.
Líneas de
Acción
·
Garantizar que los
mensajes institucionales y materiales se ajusten al concepto creativo de las
campañas de difusión.
·
Integrar periódicamente
una carpeta que incluya contenidos, actividades e impacto de los programas de
educación cívica del IFE.
·
Distribuir dicha carpeta
para su divulgación, tanto en oficinas centrales como en los órganos
desconcentrados del Instituto.
Población
Objetivo
· Funcionarios de oficinas centrales.
· Funcionarios de los órganos desconcentrados.
·
Población abierta.
Indicadores
·
Carpeta informativa.
·
Contenidos de los
mensajes.
·
Estudios de impacto.
Proyecto 2. Campaña de
Difusión
Descripción
Realizar una campaña
intensa de difusión en los medios masivos de comunicación, de cobertura
nacional y con esfuerzos regionales adicionales, para apoyo de las actividades
que contempla el Plan Trianual de Educación Cívica 2001-2003 y de las demás
actividades que realiza el IFE. Las
campañas del Instituto deben cubrir en todo momento dos niveles de acción
simultáneos: uno informativo-educativo que continúe con la labor de formación
para crear una conciencia de responsabilidad ciudadana, y otro motivacional en
el que se sensibilice e invite a la población a participar.
Objetivo
Contribuir
en el conocimiento y práctica de los principios, valores e instituciones de la
democracia, y cimentar una conciencia democrática en la población, mediante
una campaña de difusión.
Realización de una campaña
de difusión con cobertura nacional en medios electrónicos (radio y televisión),
con apoyos en medios exteriores, impresos y alternativos.
Líneas de Acción
·
Elaborar spots de televisión
y de radio de 30” cada uno, mismos que se irán incrementando paulatinamente
en número, intensidad y mensajes a comunicar, durante los años 2001 a 2003.
·
Elaborar materiales
audiovisuales educativos cuyos contenidos versen sobre las instituciones, prácticas
y valores de la democracia. Estos materiales deberán ser diferenciados
dependiendo de la audiencia a la que van dirigidos.
·
Elaborar materiales gráficos
para aplicación en medios exteriores, impresos y alternativos, como apoyo a los
medios primarios.
·
Diseñar mensajes conceptuales de
fácil comprensión para la ciudadanía, que reflejen la pluralidad del
país en cuanto a lenguaje, tipos de personajes, locaciones o escenografías,
priorizando en ellos la participación activa y responsable de la ciudadanía.
·
Diferenciar claramente las
campañas del Instituto respecto de las que realicen las instancias
gubernamentales y los partidos políticos y candidatos.
·
Aprovechar los canales de
apoyo y colaboración con diversas instituciones públicas, privadas y sociales
para potenciar la difusión de los mensajes.
·
Gestionar ante la Dirección
General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación,
que los tiempos del Estado a través de los cuales se difunden los
mensajes del IFE en los medios electrónicos sean en horarios preferenciales.
Población
Objetivo
·
Población abierta
Indicadores
·
Campaña de difusión.
·
Monitoreos periódicos de
cumplimiento.
· Estudios de impacto.
Realización bajo los
conceptos de la campaña nacional, de esfuerzos regionales adicionales para
poblaciones, entidades o áreas particulares con problemáticas específicas
detectadas (culturales, políticas y sociales, entre otras), a través de medios
de comunicación locales, exteriores, impresos y alternativos, a
fin de que los mensajes de formación ciudadana puedan llegar a toda la población.
Líneas de Acción
·
Realizar mensajes
conceptuales, con referentes locales, que sean de fácil comprensión para la
ciudadanía, siempre respetando el concepto creativo y elementos distintivos de
la campaña nacional.
·
Determinar un mecanismo
efectivo para la dictaminación respecto de la viabilidad de, y en su caso,
apoyos para las propuestas de campañas, mensajes o materiales regionales.
·
Elaborar mensajes específicos
y/o adaptaciones de materiales de la campaña nacional, para su transmisión en
medios locales y su exposición en impresos.
·
Incluir en medios de
publicidad exterior locales disponibles (autobuses con publicidad integral,
microbuses, carteleras espectaculares, publibuzones, etc.) los mensajes de la
campaña nacional y regional.
·
Cubrir dos niveles de acción
simultáneos: uno informativo-educativo que continúe con la labor de crear una
conciencia de responsabilidad ciudadana, y otro motivacional en el que se invite
a la población a participar.
·
Utilizar medios
alternativos locales (bardas, perifoneo, volanteo, entre otros).
·
Gestionar el apoyo y la
colaboración de diversas instituciones públicas, privadas y sociales
para potenciar la difusión de los mensajes.
Población Objetivo
·
Grupos de población regionales y/o locales.
Indicadores
· Campañas regionales.
· Reportes de cumplimiento y de los medios empleados.
· Estudios de impacto.
Proyecto
3. Orientación e Información a Líderes de Opinión
Descripción
Este proyecto busca
optimizar los mecanismos de sensibilización dirigidos a líderes de opinión
para que contribuyan a divulgar la tarea que el Instituto y la ciudadanía
cumplen en materia de educación cívica; a potenciar la información que debe
obtener la población a través de diversos canales, e impulsar los objetivos
del Plan de Educación Cívica.
Objetivo
Que los líderes de opinión conozcan y
promuevan los programas y acciones que en materia de educación cívica realizan
el IFE y la ciudadanía, para que se difundan entre la opinión pública y así
potenciar su impacto.
Realización
de entregas sistemáticas de información a líderes de opinión en materia de
educación cívica, aprovechando los canales existentes dentro del Instituto.
Líneas de Acción
·
Actualizar un directorio
de líderes de opinión con interés en la educación cívica.
·
Realizar envíos sistemáticos
de información en materia de educación cívica (carpetas) de manera impresa o
por medios electrónicos (Internet) a líderes de opinión interesados en la
promoción de temas de educación cívica.
·
Mantener un diálogo
permanente con líderes de opinión interesados en cuestiones de educación cívica
para que coadyuven en la promoción, análisis y difusión de las acciones del
IFE y de la ciudadanía.
Población Objetivo
·
Líderes de opinión.
Indicadores
·
Carpetas informativas.
·
Directorio.
·
Monitoreos.
Realización
de eventos con diferentes grupos de líderes de opinión interesados, para sensibilizarlos de la importancia de las acciones
que se están instrumentando por el IFE y por la sociedad en materia de Educación
Cívica.
Líneas de Acción
·
Realizar de manera permanente talleres, seminarios, cursos, mesas
redondas, entre otros tipos de eventos, para darles a conocer las acciones y
programas y resultados que han
instrumentado el IFE y la ciudadanía en materia de educación cívica.
·
Diseñar y desarrollar un
curso tipo para líderes de opinión en el que conozcan de manera vivencial los
programas, prácticas y materiales que el IFE utiliza para la formación
ciudadana. Este curso deberá aplicarse en el ámbito nacional, regional y
local, a través del personal de los órganos centrales y desconcentrados del
Instituto.
Población
Objetivo
·
Líderes de opinión.
Indicadores
·
Eventos.
·
Monitoreos.
·
Curso tipo.
Proyecto 4. Orientación, información, consulta y
atención a la ciudadanía en relación con las actividades del IFE
Descripción
Este
proyecto se propone lograr una
comunicación permanente, clara, honesta y directa sobre las actividades del
Instituto, así como establecer diferentes mecanismos que le permitan informar y
orientar de manera oportuna acerca de cada una de las acciones que desarrolla,
así como captar y atender las demandas y sugerencias tanto de los funcionarios
del IFE como de la población en general.
De
igual manera, se propone desarrollar nuevas fórmulas que den cuenta del trabajo
que realiza y faciliten la participación activa de la ciudadanía, de las
instituciones y organizaciones en dichas actividades, las cuales deben saber que
están en condiciones de aportar y colaborar, y que su voz tiene valor para
incidir en una sociedad más democrática.
Objetivo
Generar confianza en la ciudadanía a partir de mecanismos de participación ciudadana activa que incidan en el mejoramiento del quehacer del IFE, para un ejercicio institucional más transparente y democrático.
Fomento a
la rendición de cuentas del IFE frente a la ciudadanía, que le permita a ésta
conocer las acciones que realiza el Instituto así como sus resultados.
Líneas
de Acción
· Definir en cada Comisión del Consejo General del IFE, los aspectos sobre lo que informará el Instituto y los criterios sobre la forma de evaluar dichos datos. Éstos deben dar cuenta del alcance de la labor del IFE. Igualmente deben tener una secuencia histórica y una periodicidad establecida.
· Informar por las vías institucionales pertinentes acerca de las actividades del IFE en sus distintos ámbitos de competencia.
· Presentar información al Consejo General y en los ámbitos local y distrital.
· Colocar información institucional en la página Web del IFE (incluyendo estudios e investigaciones de interés general).
· Proporcionar información a IFETEL a efecto de dar respuesta a la ciudadanía.
·
Difundir a través de los medios informativos los programas y acciones
referidos.
Población Objetivo
·
Población abierta.
Indicadores
· Materiales elaborados.
· Envío de material.
· Reuniones celebradas.
· Sistematización de propuestas.
· Respuestas a propuestas.
· Número de llamadas.
·
Visitas a la página de WEB.
Impulso a
talleres de discusión y análisis sobre las diferentes acciones que desarrolla
el IFE con la ciudadanía y con grupos de especialistas de reconocida
experiencia.
Líneas
de Acción
·
Actualizar el directorio de instituciones u organizaciones que realicen
trabajo de educación cívica.
·
Actualizar un directorio
de especialistas vinculados con las actividades que desarrolla el IFE.
· Elaborar lineamientos sobre la metodología, responsabilidades y temática para la realización de los talleres.
·
Realizar talleres con personas involucradas en áreas de interés afines
al IFE.
Población objetivo
· Instituciones vinculadas con los temas del IFE.
· Organizaciones sociales, líderes comunitarios, etc.
·
Especialistas en diferentes áreas afines al Instituto.
Indicadores
· Talleres realizados.
· Participantes en talleres.
· Sistematización de experiencias recabadas.
Establecimiento
de mecanismos de comunicación directa de interlocución -entre
el IFE y los ciudadanos-,
para medir el nivel de satisfacción respecto de cada uno de los servicios que
presta el IFE, así como para recibir retroalimentación permanente para
mejorarlos.
Líneas
de Acción
·
Instalar en todas las
oficinas del IFE módulos de atención ciudadana. En los cuales se brinde
información, se atiendan quejas y se reciban propuestas.
·
Participar en ferias a
través de estands para realizar tareas de educación cívica y otras acciones
tales como labores de credencialización o cotejo del padrón.
·
Enriquecer los servicios
que brinda la línea de IFETEL.
·
Instalar buzones de
sugerencias, de voz, físicos y electrónicos.
·
Diseñar y aplicar
instrumentos que midan el nivel de satisfacción de los ciudadanos respecto de
los servicios que ofrece el IFE.
Población
Objetivo
·
Ciudadanos que han recibido algún servicio del IFE.
Indicadores
·
Atención y respuesta a
solicitudes de la ciudadanía.
·
Clasificación
de demandas específicas.
· Acciones a reorientar.
· Análisis de resultados.
· Casos atendidos.
Realización
de talleres de discusión y análisis sobre las acciones que desarrolla el IFE,
con la participación de los propios funcionarios
del Instituto.
Líneas
de Acción
· Organizar los talleres a nivel distrital, local y nacional.
· Establecer mecanismos de información, análisis y discusión con la participación de personal del IFE (Consejeros, personal del SPE y personal administrativo).
·
Instalar buzones, correo
de voz, espacio de Intranet.
Población Objetivo
·
Funcionarios del IFE.
Indicadores
· Número de sugerencias.
· Atención a los mismos.
· Talleres.
· Respuestas a recomendaciones.